Open de Australia

Nadal se medirá a Federer en la final tras una épica victoria ante Dimitrov

Nadal, exultante tras vencer a Dimitrov.
Nadal, exultante tras vencer a Dimitrov. EFE

Por si alguien lo dudaba, el mejor Rafa Nadal ha vuelto. El español tumbó por 6-3, 5-7, 7-6 (7-5), 6-7 (4-7) y 6-4 al búlgaro GrigorDimitrov, en una semifinal inolvidable, y se las verá en el partido por el título con su gran amigo, y sin embargo histórico némesis, Roger Federer.

En un nuevo despliegue de fortaleza mental y de tenis agónico, el de Manacor doblegó con mucho sufrimiento a un Dimitrov que bordó el tenis por momentos y que mostró también una dureza formidable en momentos peliagudos del encuentro.

Rafa se clasifica así, tras un agotador encuentro de cuatro horas y 56 minutos, para disputar por cuarta vez la final del Abierto de Australia, en busca de su título de Grand Slam número quince en su carrera.

El virtuosismo de Dimitrov, que desplegó un talento y un coraje admirables, no impidió que la gran bandera del tenis español avance hacia el partido decisivo número 21 de su carrera en lo que a torneos grandes se refiere.

Nadal se sobrepuso a los 79 golpes ganadores de Dimitrov para negar una victoria que el de Haskovo tuvo razonablemente cerca. El encuentro terminó por ser el segundo más largo de esta edición del torneo oceánico, superando las cuatro horas y 49 minutos del duelo de segunda ronda en el que el uzbeco Istomin sorprendió a Novak Djokovic.

Recordemos que Roger Federer, único rival que separa a Nadal de volver a campeonar en las Antípodas, superó en la otra semifinal al también suizo Wawrinka. Este domingo, Rafa revivirá uno de los grandes duelos de la historia contemporánea del tenis, frente a un Federer a quien domina por 23 victorias a 11.

Será la reedición de la final de 2009, que se cinceló en los anales con victoria española en cinco sets. Fue doblemente histórica, además, porque nuestro tenis logró de esa manera, por fin, ganar el Grand Slam que le faltaba, en tierras australianas. Quién sabe si Rafa volverá a hacer llorar a su amigo, como en aquel choque en el que la impotencia pudo con el de Basilea.

Nadal, que volverá a una final de Grand Slam por primera vez desde su noveno título de Roland Garros (2014), es de nuevo un muro infranqueable. Pésima noticia para sus rivales, pero inmejorable para unos compatriotas que vuelven a saltar del sillón cuando el manacorense cierra el puño y aprieta los dientes.

Ver más ...



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba