El 'expresident' de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, tendrá que renunciar a la paga vitalicia con la que cuenta desde que dejó el cargo para poder cobrar de Enagás, la gasística que le ha fichado. Así, dejará de percibir los 88.000 que le correspondían en calidad de presidente retirado -un 60% del sueldo con el que contaba cuando estaba en activo- y pasará a ingresar prácticamente el doble: 160.000 euros más complementos. 

Además, sin perjuicio de su fichaje por Enagás, Montilla mantendrá la oficina institucional que la Generalitat catalana sufraga para que el expresidente realice "atenciones de carácter social y protocolario". En total, estas instalaciones suponen un desemboloso para las arcas públicas de 400.000 euros: 209.000 en personal, 105.000 en alquiler y 36.000 euros en limpieza; a los que hay que sumar casi 50.000 euros en "seguridad" y otros gastos "ordinarios". 

Así lo desvela este viernes el diario 'El Mundo', que cita una respuesta oficial de la consejera de Presidencia, Meritxel Budó, preguntada por Ciudadanos al respecto. La formación naranja pidió este pasado jueves un informe "detallado" del gasto de estas oficinas que pretende suprimir, pues consideran que de este modo el Govern consigue "reírse de la ciudadanía" y exigen que los expresidentes autonómicos "se busquen la vida como hacen todos los catalanes"

El expresident del PSC está obligado a remitir una memoria al Parlament catalán para rendir cuentas de la actividad que lleva a cabo en estas instalaciones sufragadas por el erario público. Según dicha memoria, en 2018 recibió 105 visitas en dichas oficias: mayoritariamente de medios de comunicación a los que concedió entrevistas. Además, constan variopintas citas como la asistencia a actos tan dispares como una ofrenda floral en la Diada o la celebración del Año Nuevo chino.