El sector crítico de Ciudadanos en Cataluña ha redactado un comunicado en el que exige a Inés Arrimadas que acometa una "profunda regeneración" en el partido mediante la asunción de "responsabilidades y cambios de liderazgo", tanto en la región en la que nació hace 15 años como a nivel nacional, ya que considera que este paso se tiene que dar "de forma imprescindible e inaplazable" tras el 14-F.

También el exsecretario de Organización del partido con Albert Rivera, Fran Hervías, ha lanzado una crítica velada en las redes contra los actuales dirigentes de Cs. Sin citar a nadie en concreto, ha subrayado que este lunes es "un día triste", al ver que "haya gente que no esté a la altura". Unos minutos antes, Arrimadas se había negado a dimitir o a asumir responsabilidades tras la debacle del 14-F.

En la misma línea se ha manifestado el actual coordinador provincial en Córdoba y portavoz adjunto en el Parlamento andaluz, Fran Carrillo, para quien es el momento de "asumir responsabilidades" dentro de la formación naranja.

El diputado en el congreso Pablo Cambronero ha recordado "por si acaso" las dos virtudes que debe tener un líder: "Sencillez en el triunfo y valor para responsabilizarse del fracaso". Por su parte, la senadora de la formación en el Congreso por Alicante, Marta Martín, ha utilizado una fábula de Gandhi que según apunta en este tuit "se hizo viral por whatsapp hace cuatro años". Esta sentencia que "es incorrecto tratar de escapar de las consecuencias de los actos propios".

El senador y exportavoz de la región de Murcia Miguel Sánchez ha querido salir al paso desde su cuenta de Twitter para "apoyar y pedir perdón a tantísimos votantes que confiaron" en Ciudadanos. A su juicio el partido les ha fallado, motivo por el cual "les han dado la espalda".

El grupo Renovadores Cs, formado por aquellos responsables naranjas que reclamaban primarias en Cataluña, ha subrayado en un texto que los resultados electorales obtenidos por Cs "no son solo consecuencia de una mala campaña electoral, sino de un cúmulo de desaciertos, de errores estratégicos y de comunicación, de liderazgo y dirección que se han ido produciendo estos últimos años y que culminan con una campaña electoral fallida".

"Seguramente el primer error fue la marcha de Inés al Congreso" a los pocos meses de las elecciones de diciembre de 2017, apuntan los críticos. "Con ello se trasladó la imagen de falta de confianza en la propia capacidad para articular, en torno a Cs y el liderazgo de Inés, una auténtica alternativa de gobierno al independentismo".

"Si bien el PSC y PP no lo iban a poner fácil, Cs debió presentar una moción de censura a Puigdemont, incluso aunque se hubiese perdido, ello hubiera sido la ocasión de ofrecer un programa de gobierno para Cataluña y visualizar a Inés como líder indiscutible con claras y serias aspiraciones a Presidenta de la Generalitat y al mismo tiempo a Cs como un partido de gobierno", aseveran en Renovadores Cs.

"Un eterno partido de oposición"

En lugar de esto, "se apostó por ser y mostrarse como un eterno partido de oposición, incapaz de tejer alianzas con otras fuerzas políticas, así como de establecer complicidades y obtener apoyos en los diferentes ámbitos y sectores de la sociedad catalana con el objetivo de sacar al independentismo del palacio de la Generalitat".

A la vista de todo ello, los críticos en Cataluña estiman que mucha gente que votó naranja hace tres años no ha vuelto a repetir ahora, porque "ha llegado a la conclusión de que en los últimos años hemos desperdiciado un éxito histórico".

Un segundo eslabón en la cadena de errores ha sido la estrategia que pretendía aglutinar al PP, PSC y algunas organizaciones civiles para "concurrir juntos en coalición electoral" a las elecciones de Cataluña. Aquel paso fue el que precipitó el cambio de Lorena Roldán por Carlos Carrizosa en agosto del año pasado sin consultar a la militancia.

"Una estrategia ingenua y con una finalidad exclusivamente propagandística que nacía condenada al fracaso por la falta de un acuerdo previo mínimo entre los partidos y el rechazo desde el principio del PSC", sentencian los críticos, quienes creen que esta estrategia ha perjudicado a Cs por partida doble.

"Por un lado, nos ha mostrado débiles y subalternos del PP y PSC. No podía entenderse y de hecho los electores no han entendido que el grupo constitucionalista mayoritario en el Parlamento de Cataluña insistiera en una coalición y renunciara a presentarse como un proyecto claramente diferenciado del PP y del PSC", subrayan en el comunicado.

"Competir con nuestra marca"

En opinión de este sector de Cs, en un contexto de "polarización, populismo y separatismo", el proyecto "singular" de la formación centrista "era y es más necesario que nunca y por tanto era una exigencia competir con nuestra marca y nuestro proyecto para ganar al PSC y seguir siendo el partido constitucionalista más votado en Cataluña".

"Lejos de presentarnos con una personalidad claramente diferenciada, como hemos hecho en anteriores elecciones, y de proyectar confianza, seguridad y credibilidad en nuestras propias fuerzas y convicciones, hemos trasladado el mensaje, y la sociedad catalana así lo ha captado, de que dábamos por hecho que no íbamos a ganar las elecciones, que ni tan siquiera íbamos a ganar a los socialistas y por ello nuestro objetivo ha sido poco ambicioso y se ha limitado básicamente a conseguir, repitiéndolo una y otra vez, que el PSC no pacte con ERC un nuevo tripartito".

Por otro lado, esta estrategia que Arrimadas impulsó junto a Carrizosa "ha perjudicado la democracia interna de Cs y ha distanciado a la dirección del partido de sus bases, pues en nombre de una imposible coalición, la cúpula del partido ha sacrificado e impedido la participación de los afiliados en la elección por primarias del candidato a la Presidencia de la Generalitat que desde el sector renovador tanto hemos denunciado y exigido".

Una desmovilización "sin precedentes"

Con esta controvertida decisión se ha ahondado, a juicio de Renovadores Cs, "en la desmovilización sin precedentes que vive el partido y que afecta tanto a sus simpatizantes y electores como a sus afiliados", produciéndose la mayor baja de afiliados de su historia. "Sin unos afiliados y simpatizantes comprometidos, generosos en su esfuerzo y volcados en la campaña, es imposible ganar unas elecciones", aseveran.

"Son ellos los encargados de trasladar y explicar con ilusión el proyecto y las propuestas del partido, son ellos los que nos conectan con el conjunto de la sociedad y es gracias a su trabajo desinteresado, que
es preciso reconocer, que se consigue el crecimiento y asentamiento del partido", se indica en el comunicado.

Batacazo de Ciudadanos que deja a Arrimadas muy debilitada
Inés Arrimadas en un acto de campaña.

A todo ello, los críticos añaden la "incomprensión" de la dirección del partido por el municipalismo en un momento en el que Ciudadanos "debería incentivar, potenciar y valorar, en lugar de poner cortapisas, la gran tarea de anclaje y conexión con los vecinos que los concejales realizan en los diferentes pueblos y
ciudades, al ser las personas del partido que mejor conocen las necesidades y problemas de cada uno de sus municipios y sus gentes".

"Los vigentes liderazgos dentro de Ciudadanos también han distanciado a Ciudadanos del
electorado
y el resultado ha sido la mayor debacle electoral posible en Cataluña", se hace hincapié desde este grupo que promovió una candidatura alternativa de Pedro Miret para las primarias en esta comunidad autónoma, aunque desde Madrid no se .

"Los resultados obtenidos en las presentes elecciones demuestran, a su vez, que la campaña electoral ha sido un fracaso con claros fallos de comunicación como la inicial campaña 'voto abrazo', que tuvo que ser retirada, o la falta de una adecuada campaña para estimular la participación para que ningún voto no secesionista dejara de introducirse en las urnas".

Estrepitoso batacazo electoral

En resumen, los críticos estiman que bajo el liderazgo de Arrimadas, "los resultados electorales lejos de mejorar han empeorado cada vez más" tras la hecatombe del 14-F. "Estamos ante el tercer fracaso electoral bajo la presidencia de Inés Arrimadas", advierten.

"Primero fueron las elecciones gallegas y vascas, ahora las catalanas, en las primeras con malos y decepcionantes resultados y las catalanas se han saldado con el más estrepitoso batacazo electoral sufrido por Ciudadanos. En consecuencia, esperamos y exigimos cambios importantes", hacen hincapié.

Carlos Carrizosa e Inés Arrimadas comparecen para valorar los resultados electorales.

El hecho de que la formación naranja perdiese casi un millón de votos en Cataluña, unido a la huida "continua y sin parangón" de afiliados y cargos electos, muestran "a todas luces un liderazgo y una estructura de partido que no funciona".

"Por ello exigimos de forma imprescindible e inaplazable responsabilidades y cambios de liderazgo
a nivel nacional y de Cataluña, así como cambios en la organización del partido y en las personas
que la componen", exige el sector crítico.

"Ciudadanos debe abordar una profunda regeneración", a su juicio, y acometer "sin dilación" una mejora
"sustancial en transparencia y rendición de cuentas". Además, "debe ampliar la capacidad de participación y decisión de los afiliados para recuperar la ilusión y esperanza que tantos han perdido y que necesitaremos nuevamente para que vuelvan los éxitos y nos alejemos de los últimos fracasos".