Cataluña

Asuntos Internos de los Mossos ignora las denuncias contra el líder de los agentes independentistas

Decenas de publicaciones en redes sociales contra otros agentes y al Rey se quedan sin sanción ante el juez Marchena. La cabo, ahora de baja, sí ha sido expedientada por decir "viva España"

Albert Donaire, el conocido líder de mossos separatistas.
Albert Donaire, el conocido líder de mossos separatistas.

Calumnias a la Corona, incumplimiento del reglamento de los Mossos, falso testimonio, injuria y calumnia a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, delito contra la intimidad de las personas y delitos de organización criminal son las acusaciones en manos de la Justicia que pesan sobre un grupo de Mossos independentistas, liderados por Albert Donaire, uno de los mossos que se autodenomina "coordinador de Mossos por la Independencia", una sectorial de la Asamblea Nacional Catalana (ANC).

"Colonos", "nazis", "picoletos" y "terroristas", entre otros insultos, forman parte habitual del vocabulario de este agente raso de los Mossos de Esquadra. Otros agentes también han mostrado un comportamiento similar, como J.B.C., quien borró todas sus redes sociales una vez fue denunciado.

Los ataques de Donaire se realizan a discreción, sin que el destinatario haya provocado la situación, como los dirigidos a la Corona o en su monólogos en Youtube. Muy activo en Twitter, tiene especial fijación con políticos, mossos no independentistas e instituciones del Estado.

El considerado líder del grupo de este grupo de Mossos ha sido expedientado por Asuntos Internos de los Mossos, según reconoció él mismo en el juicio del 1-O, pero no ha recibido sanción alguna. Las "informaciones reservadas" se abrieron durante la etapa del 155, pero "desaparecen" con la entrada de Andreu Joan Martínez como jefe político de los Mossos, según han señalado fuentes a Vozpópuli.

El Gobierno de Mariano Rajoy tenía numerosa documentación sobre las manifestaciones de Donaire en las redes sociales, según consta en documentación a la que ha accedido este diario, pero no se le ha impuesto sanción al mosso separatista ni durante la aplicación de la intervención de Cataluña ni después.

Donaire es de los pocos mossos separatistas que se mueven masivamente en redes y sobre él pesaba "una propuesta de suspensión de empleo y sueldo durante cuatro meses". De la resolución definitiva, ni rastro, más cuando suele ser información utilizada para alimentar el victimismo.

La  División de Asuntos Internos (DAI) está formada por "miembros que entran a dedo", personas de "confianza y que siempre hacen la carrera de ascensos dentro de esa misma división", afirman fuentes consultadas por Vozpópuli. "Los miembros sin graduación desempeñan el papel de secretario e instructor, mientras que de la toma de decisiones solo se encargan "los altos cargos". Para entrar en la División no se convocan plazas por concurso público

Otros dos casos sin sanciones

Las denuncias en la DAI contra el mosso J.B.C. se archivaban debido a que el cuerpo no pudo contrastar que realmente se tratara de un mosso. Sin llegar a vestir de uniforme -se identificaba más de 15 veces en sus redes como miembro de los Mossos- injuriaba al Rey, jueces o políticos, únicamente no independentistas. Tras la denuncia, guardada durante tres meses, borró todas las redes sociales. Entre otras cosas, mostró fotos de su propia votación en el referéndum del 1-O, mientras el jefe político de los Mossos respondía a la denuncia con un "votar no es delito". La Fiscalía, en cambio, sí vio delito en las cerca de 70 publicaciones realizadas en redes sociales y también podría encuadrarse en un presunto delito de desobediencia a una orden judicial directa a los agentes de la autoridad.

La Fiscalía está investigando judicialmente a este mosso por injurias y calumnias al Rey, e injurias a políticos, mientras se pedían sanciones administrativas por "faltas reiteradas de carácter muy grave" estipuladas en el reglamento de la Policía catalana; otro por "faltas reiteradas de carácter grave" y también otro por "faltas reiteradas de carácter leve".

Todas ellas por escritos contra Miquel Iceta, líder del PSC, al que llamó "serpiente venenosa, una mala persona, a este ni agua"; o el enviado a Teresa Cunillera, delegada del Gobierno en Cataluña, a la que tildó de "cínica, vividora de la política y del Régimen del 78". También reparte insultos a líderes del Parlament, todos ellos constitucionalistas, llamándoles "fascistas".

También un mando del cuerpo, J.LL., recibió denuncias que no llegaron a ningún puerto, pero borró también todas las redes sociales.

En este caso, la DAI no solo no abrió ningún expediente, sino que además dejó que el asunto durmiera en un cajón sin tomar "medidas disciplinarias". Por este motivo, se denunció por "un presunto delito de prevaricación" al recién dimitido jefe político de los Mossos, Andreu Martínez. En el escrito se recuerda la obligación de Asuntos Internos de defender a los agentes ante presuntos delitos de odio, hostigamiento y señalamiento en las redes sociales de acceso público.

Otro de los mossos activos en redes sociales, J.L., fue denunciado por insultar al Rey y a políticos constitucionalistas. Ninguno de ellos ha recibido sanción por parte de la DAI, según las fuentes consultadas por este diario.

Otro caso sonado fue el de Lluís Escola, el mosso escolta que ayudó a Carles Puigdemont a fugarse de España. Su caso fue tan sonado que la denuncia sí tuvo sanción. Fue apartado de los Mossos, pero como recompensa fue destinado como asesor de Miquel Buch, consejero de Interior. "¡Adiós Feroes! ¡Un placer!", fue el mensaje que le delató, ya que fue escrito en el mismo momento en el que Puigdemont buscaba nuevas adhesiones internacionales a su deriva separatista. Su incontinencia verbal en redes sociales supuso un nuevo escándalo al reírse de los españoles mientras cobraba 75.000 euros mensuales.

Una comisaría de Blanes, base de operaciones de mossos separatistas

Los máximos responsables de la Consejería de Interior y por tanto de los Mossos de Esquadra también pasan por encima de las denuncias contra otros mossos que utilizan presuntamente una comisaría de Blanes como centro de operaciones para difundir propaganda separatista.

Asociaciones de Mossos demócratas denunciaron esta situación a Interior, sin obtener ninguna respuesta de quienes tienen la competencia para sancionar estas acciones. El Defensor del Pueblo, dirigido por Rafael Ribó, recibió el mismo escrito pero se declaró incompetente para sancionar.

Según la denuncia a la que ha tenido acceso este medio, la asociación Sindicat Autònom de Mossos d’Esquadra (SAME) y la plataforma 'Mossos per la Democracia' (MXD) llevan meses utilizando la dirección de la comisaría de Blanes para sus propios intereses, pese a estar expresamente prohibido. Pese a ello, no existe ninguna reacción por parte de los mandos policiales.

La denuncia de Politeia, asociación de numerosas policías de Cataluña, llegó a la Consejería de Interior, dirigida por Miquel Buch, sin obtener respuesta alguna.

Los objetivos de los ataques de Donaire

Donaire no discrimina a la hora de realizar ataques, todos ellos dirigidos a constitucionalistas o catalanistas moderados. Como socio de la ANC, Òmnium Cultural y Plataforma por la Lengua -el colectivo dedicado a espiar a los niños en los patios de los colegios- apunta directamente a otros agentes del cuerpo que no comulgan con el separatismo o que lo combaten directamente, a políticos socialistas, como Antonio Balmón o Ángel Ros, alcaldes de Cornellá y Lleida, respectivamente, a los que tilda de "antidemócratas", "cínicos o colonos". 

También muestra su fijación por la justicia y anima a participar en actos para denigrarla, pese a prometer velar por las órdenes judiciales, como cualquier otro agente.

En el cartel oficial difundido por el Ayuntamiento de Porqueres, el mosso dijo estar atareado haciendo manualidades. En la imagen se observan el bordado del escudo franquista en togas judiciales y se equiparaba a Franco con los líderes del PP, Ciudadanos y Vox, Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal, respectivamente.

También se ha referido como "terroristas uniformados" a los agentes de la Policía Nacional que actuaron durante el 1-O, motivo por el que el sindicato SPP se querelló al relacionarles con los atentados de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils.

A otros agentes de la Benemérita y de la Nacional les llamó "nazis", una denuncia que fue archivada en primera instancia. Sin embargo, Fiscalía de asuntos de Odio ha seguido adelante con el proceso con la interposición de un recurso ante la Audiencia Provincial de Gerona y está pendiente de ser reabierta. Asuntos Internos no se ha movido por este asunto.

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