Las mismas redes que un día sirvieron para capturar lenguados, rodaballos y lubinas podrían albergar mañana los goles de los jugadores de equipos deportivos aficionados de Galicia. Este es el original planteamiento de un proyecto impulsado por ABANCA en el que confluyen circularidad, fomento de la economía local y apoyo al deporte base. Un tres por uno en clave sostenible que brinda solucione innovadoras a varios problemas al mismo tiempo.

La idea de Redes Vivas, que así se llama la iniciativa, surge como respuesta a la creciente preocupación de la sociedad y el sector pesquero por el incremento exponencial de residuos en el mar, uno de cuyos exponentes son las viejas redes de pesca que quedan abandonadas a la deriva una vez que han cumplido su ciclo de vida. Unas redes fantasma que, por ejemplo, representan ya el 46%de la gran mancha de basura del Pacífico. Estos residuos sumergidos, además de resultar contaminantes para el medio ambiente, amenazan la vida de multitud de especies que pueden quedar atrapadas en ellas.

Redeiras en el proceso de confección de las redes.

Ahora, este pionero programa permite retirar estos viejos aparejos y darles una segunda vida en forma de elementos para la práctica del deporte como mallas de porterías de fútbol, balonmano, fútbol sala, hockey patines, kayak polo o hockey hierba. La transformación de estas redes es llevada a cabo por redeiras artesanas (mujeres especializadas en tejer a mano este tipo de aparejos) de las localidades coruñesas de Corme y Malpica de Bergantiños, con lo que también se esta favoreciendo el desarrollo de los sectores de la encomia local más tradicional.

Según, María García, responsable de Sostenibilidad de ABANCA, “nuestro objetivo es contribuir a la conservación de la biodiversidad, además de dar apoyo a y visibilizar a un oficio tradicional, artesanal, local y con un fuerte acento femenino”.

Redes Vivas es un proyecto integral que abarca todo el proceso de recuperación de las artes de pesca, desde su reciclaje hasta su colocación en canchas y campos de clubes deportivos. El proceso da comienzo con la búsqueda y recogida de redes abandonadas que, una vez recuperadas, son trasladadas a las naves de trabajo de las redirás, donde son sometidas a un proceso de saneamiento y limpieza.  Más tarde se clasifican en función de su color y tamaño, se reciclan en su nueva forma y función y, finalmente, son entregadas a los clubes para su instalación y uso.

El proyecto combina elementos de economía circular, con cuidado del medio ambiente y fomento del deporte base

Hasta la fecha se han reciclado 1.384 kilos de redes extraídas de las costas, que se han transformado en 1.514 m2 de material deportivo. Las nuevas redes servirán para renovar 78 porterías de 39 clubes de las cuatro provincias gallegas.

Está previsto que el proyecto tenga continuidad en el futuro, de manera que puedan beneficiarse del mismo los cerca de 20.000 deportistas, pertenecientes a 1.700 equipos, de 224 clubes en 34 disciplinas deportivas en Galicia que forman parte programa ABANCA Deporte Base.

“Redes Vivas surge, por un lado, de la sensibilidad de nuestra unidad especializada ABANCA Mar y su conocimiento de la realidad de los colectivos del mar, y, por otro, del estrecho contacto que tenemos con los clubes deportivos a través de nuestro programa de apoyo al deporte”, explica Susana Ortiz, directora de Marketing de ABANCA. Unas sinergias que se han materializado, a través la colaboración con redeiras locales en “una nueva vida a estas artes de pesca en los campos deportivos”, añade.

El proyecto Redes Vivas forma parte de la  línea de acción ambiental del plan de sostenibilidad del banco, que se desarrolla bajo el sello Sentir Planeta ABANCA.