La economía mundial sufrió un duro golpe en 2008 con una recesión que en muchas áreas se sigue prolongando desgraciadamente hasta la actualidad. Muchas industrias se han visto obligadas a reinventarse, modernizarse o amoldarse al nuevo perfil de demanda y al escenario de la competencia global. Por supuesto, también es imperativo entenderse con la omnipresente tecnología.

Uno de los sectores cuyos números vuelven a colocarlo como un negocio próspero y que revive de nuevo un período dulce es el de la joyería.

Si hablamos de joyería hablamos de tradición y de historia. Ya sea como símbolo de distinción socio-económica, símbolo artístico o como amuleto, estos complementos han sido utilizados con gran frecuencia a lo largo de los tiempos en diferentes modelos sociales.

Fiebre del oro

Como comentábamos anteriormente, durante la pasada crisis económica, las joyas encontraron un uso comercial más práctico, ya que mucha gente utilizó este tipo de complementos para obtener dinero en metálico y salir del bache en el que se hallaban en muchos casos. Los negocios de compra de oro y de joyas y las casas de empeño se extendieron por toda la geografía nacional a gran velocidad.

Hoy en día, "la fiebre del oro" ha decrecido notoriamente y la joyería ha vuelto a recuperar el rol distintivo que tradicionalmente tenía. Además, debido al gran protagonismo de dispositivos digitales en los tiempos que corren, ha encontrado en las redes sociales un aliado de negocio formidable que expande su difusión de una manera sin precedentes en la historia.

Las clases económicamente más dotadas suelen ser un sector social primordial en el uso y consumo de joyería. De hecho, el aspecto que presentan las celebridades puede causar gran impacto en la sociedad y marcar tendencias de estilo. Hoy en día, los iconos mediáticos tienen millones de seguidores en las redes sociales donde exponen sus estilismos. Marcas de gran reputación como Jacob&Co, fabricante de joyas y relojes, se han especializado en ofrecer sus productos a estrellas de Hip-Hop, jugadores de la NBA y otras celebridades. Incluso Beyoncé hace referencia al fundador de esta compañía, Jacob Arabo, en una de sus canciones: “Upgrade U”.

Pero además de la reina del pop, entre los nombres que figuran en su selecta lista de clientes destacan algunos como el matrimonio de los Beckham, Bono, Elton John, Rihanna o Cristiano Ronaldo. Para esta marca, la presencia en el Instagram de estos modelos de imagen no tiene precio.