Lluís Beltrán, secretario general de la Unión Internacional del Gas (IGU)

"El gas natural jugará un papel decisivo en la transición energética"

La Unión Internacional del Gas (IGU), fundada en 1931, es una organización mundial que promueve el progreso de la industria del gas. Desde noviembre de 2016, España, a través de Gas Natural Fenosa y Sedigas, acogen la Secretaría General

Lluis Beltrán, secretario general de la Unión Internacional del Gas (IGU)
Lluis Beltrán, secretario general de la Unión Internacional del Gas (IGU)

¿Qué representa para España acoger la Secretaría General de la Unión Internacional del Gas (IGU)?

Representa un reconocimiento y una oportunidad. Un reconocimiento porque España es miembro de la IGU desde 1961 y muchos profesionales han trabajado para que hubiera suficiente confianza y conocimiento para que los miembros de la IGU votaran por unanimidad la candidatura de España. Asimismo la Secretaría General es una oportunidad porque estamos teniendo acceso a mucha información y nos está dotando de relevancia y de capacidad para influir. Gracias a esto la industria española está pudiendo trasladar al resto de actores los mensajes que considera más relevantes en cuanto a los beneficios que el gas natural representa y posicionar esta energía como respetuosa con el medio ambiente y como un compañero inseparable del crecimiento de las renovables.

¿Por qué se dice que el gas natural es el más limpio de los combustibles fósiles?

El gas natural es la fuente de energía más limpia y menos contaminante de las energías tradicionales. En su combustión produce menos dióxido de carbono que otras fuentes energéticas de origen fósil y contribuye significativamente, por esta razón, a la disminución del efecto invernadero. Asimismo la emisión de óxidos de nitrógeno es también considerablemente menor y son prácticamente nulas las emisiones de dióxido de azufre, las partículas y los compuestos orgánicos. En España, el uso del gas natural evitó la emisión de 25.261 kilotoneladas de CO2 a la atmósfera en 2017, según un informe de Sedigas.Se trata, por lo tanto, de una de las energías más limpias, cómodas y ecológicas de las que existen en el mercado.

¿Cómo contribuye el uso del gas natural a reducir el denominado efecto invernadero?

La causa principal del efecto invernadero es la emisión de gases de efecto invernadero (los llamados GEI). El dióxido de carbono (CO2) es, de entre todos los GEI, el que ejerce un mayor control sobre el clima de la Tierra y es consecuencia de los distintos procesos industriales que el hombre utiliza para producir energía. El gas natural, en su combustión, produce de un 40 a un 45% menos dióxido de carbono (CO2) que el carbón y entre un 20 y un 30% menos que los productos petrolíferos. Así, cada metro cúbico de gas natural consumido evita la emisión a la atmósfera de 1,6 kg de CO2 (en sustitución del carbón) y 0,7 Kg de CO2 (en sustitución de productos petrolíferos). Es por eso que se considera el gas natural como una energía que puede ayudar a reducir el efecto invernadero. Además, la industria del gas natural lleva a cabo, a nivel mundial y desde hace años, significativos esfuerzos para reducir las emisiones de metano (CH4), otro de los gases que causan dicho efecto.

Una de las principales misiones de IGU es promover la utilización del gas natural en un mundo globalizado. ¿Puede considerarse al gas natural como una alternativa para la mejora medioambiental de las ciudades? ¿Por qué?

Sí. La calidad del aire de nuestras ciudades es muy preocupante. España es el séptimo país europeo con más muertes prematuras al año por culpa de la contaminación atmosférica, con cerca de 30.000, según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA). El gas natural reduce considerablemente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y casi completamente las emisiones de dióxido de azufre (SOx), origen del smog urbano; y elimina casi al 100% las partículas en suspensión, que junto al SOX son los principales causantes de problemas de salud respiratorios.

El uso del gas natural evitó la emisión de 25.261 kilotoneladas de CO2 a la atmósfera en España 2017

¿Qué papel representa el gas natural como complemento de las energías renovables? ¿Qué estrategias está siguiendo IGU para fomentar esta misión del gas natural?

Tiene un papel muy importante. Las energías renovables están ciertamente llamadas a desempeñar un papel indispensable a la hora de avanzar hacia un mix energético con cero en emisiones. No obstante, este tipo de energías presentan también algunos inconvenientes, como es el caso de su intermitencia: es decir, dependen de que haya recurso: viento o sol. Esta característica, unida a su incapacidad actual para almacenar la energía eléctrica en grandes cantidades, hace que estas tecnologías de generación tengan que complementarse con otras que aseguren una respuesta rápida cuando dejan de producir. Este papel lo cumple a la perfección el gas natural, que, a través de las centrales de ciclo combinado, funciona como sistema de respaldo. Desde la Secretaría General, que es un órgano permanente de la IGU, estamos trabajando en estrategias que contribuyan a posicionar el gas natural como una energía de transición hacia un mix energético sin emisiones.

En relación a la anterior pregunta, ¿cuál es el futuro del gas natural en un mix energético con un peso creciente para las energías más limpias?

Los objetivos internacionales en materia de lucha contra el cambio climático marcados por la UE y las COP son muy exigentes. La Comisión Europea ha aprobado unos objetivos vinculantes para los países, que incluyen una reducción de la emisiones domésticas de GEI de al menos de un 40% y llegar a una cuota del 35% de energías renovables en el horizonte de 2030. Para lograr tales objetivos y mitigar los efectos del calentamiento global, el gas natural puede desempeñar un papel decisivo en la transición energética para lograr un sistema bajo en emisiones de carbono, a través de iniciativas como la cogeneración en industrias y en el sector residencial, como fuente de energía que sirva de respaldo de las energías renovables, así como su uso en el transporte terrestre y marítimo.

¿Cuáles son los principales usos y aplicaciones del gas natural en las ciudades, en el presente y para el futuro?

El gas natural es una energía muy versátil. Más allá de sus conocidos usos en el agua caliente, calefacción y cocina, bien en el hogar o los negocios; es además una fuente de energía muy importante en la industria por su elevado poder calorífico y su ausencia de impurezas; y también como materia prima en numerosos procesos, entre los que se encuentra la generación eléctrica. El gas natural también es útil en grandes superficies como los estadios de fútbol, los hoteles o los invernaderos pero sin duda uno de sus usos con mayor proyección en el futuro es el transporte. Como combustible, el gas natural es una de las alternativas más ecológicas a los carburantes tradicionales para todo tipo de vehículos: turismos, autobuses, camiones, incluso barcos y hasta trenes. Sus múltiples ventajas hacen de esta fuente de energía la única apuesta viable y la más eficiente frente a los derivados del petróleo para todo tipo de vehículos.

¿Es posible un desarrollo que permita reducir aún más las emisiones del gas natural? ¿Qué trabajos lleva a cabo IGU para conseguirlo? 

Sí. El gas natural es una energía muy respetuosa con el medio ambiente con relación a los combustibles tradicionales pero recientemente se está investigando el uso de un nuevo tipo de gas de origen renovable, producido a partir de residuos y que puede llegar a utilizarse como gas natural en combustible para transporte o bien para ser inyectado directamente a la red de distribución. Desde la IGU estamos contribuyendo en la difusión de los proyectos de investigación relacionados con este tipo de gas natural porque entendemos que refuerza el posicionamiento del gas natural como una energía respetuosa con el medio ambiente.

¿Cuáles son las principales ventajas del uso del gas natural para mejorar la eficiencia energética en hogares y empresas? 

Para los hogares y el sector industrial y de servicios, el gas natural es una energía muy eficiente, económica, ecológica y que aporta una fundamental estabilidad de precios. En las industrias desempeña un papel destacado en la competitividad, ya que es la palanca que utilizan empresas de todo tipo para ahorrar en su factura energética. Por ejemplo, una empresa mediana, con un consumo de 2.000 MWh/año, ahorra con gas natural en torno a un 48% en su factura energética respecto al gasóleo. Muchos sectores industriales, como el azulejero, el del papel, el siderúrgico o el químico, tienen en el gas natural un aliado insustituible. Otros, como el sector de la alimentación, se han incorporado a este combustible durante los últimos años para mejorar su competitividad. En el caso de los hogares, para una vivienda tipo de 90 metros cuadrados y un consumo medio de 8 MWh anuales, la opción más ventajosa es también el gas natural, con un precio de entre 760 y 928 euros al año.

Por último, ¿Cuáles son los retos que afronta la IGU para los próximos años?

Los retos que se nos presentan en los próximos años se centran en seguir influyendo. Queremos trasladar a la sociedad todo lo que puede aportar el gas natural en el desarrollo sostenible del mundo y sobre todo contribuir al acceso a la energía en todos los rincones del planeta. El principal reto que tenemos por delante es conseguir que el gas natural sea reconocido como un contribuidor nato al acceso a la energía de forma universal y asequible con el objetivo de contribuir al desarrollo y la sostenibilidad del planeta del futuro.



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