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Neuronavegadores: el GPS de la cirugía cerebral

Permiten planificar las cirugías al mínimo detalle y orientar al neurocirujano durante la intervención

Inteligencia Artificial
Inteligencia Artificial

La mayoría de los errores médicos de una cirugía no se producen en el quirófano, sino en la toma de decisiones previa, cuando se decide si se opera o no al paciente, qué tipo de operación se va a hacer y cómo se va a hacer. Así lo sostiene al menos el reputado neurocirujano británico Henry Marsh, que tras 35 años de experiencia profesional concluye que “cuando algo va mal es casi siempre porque se tomó la decisión equivocada”.

Con independencia del mayor o menor consenso que esta afirmación suscite entre los cirujanos, refleja bien la enorme importancia que tiene una correcta y detallada planificación de cada intervención. Importancia que se convierte en vital cuando se trata de cirugías especialmente delicadas, como suelen ser las que tienen que ver con el cerebro y el resto del sistema nervioso central.

De esto último se encarga la neurocirugía, y aunque no hay operación sencilla, esta especialidad debe afrontar situaciones y características muy peculiares: desde la propia naturaleza singular de los tejidos y estructuras sobre los que interviene hasta la cobertura craneal del cerebro, pasando por la dificultad de acceso a lesiones profundas sin dañar funciones importantes.

Intervenciones simuladas en 3D

En el caso particular del cerebro, que muchos definen como una masa gelatinosa, existe el problema añadido de la práctica ausencia de estructuras anatómicas que permitan al cirujano orientarse en la localización exacta de la lesión; por ejemplo, un tumor.

Un complejo laberinto por el que las manos expertas del neurocirujano deben viajar con sumo cuidado de no dañar las estructuras que gobiernan nuestros sentidos, nuestra motricidad, el pensamiento, la memoria o nuestras emociones.

El jefe de equipo de Neurocirugía del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, Hugo Santos
El jefe de equipo de Neurocirugía del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, Hugo Santos

¿Y si se pudiera simular la intervención? “Esto es justamente lo que permiten hoy día los sistemas de neuronavegación de última generación. Gracias a la combinación de técnicas de imagen como el TAC y la resonancia magnética, que el ordenador integra después en modelos 3D, podemos interactuar de forma análoga a como lo haremos después en quirófano”, explica el jefe de equipo de Neurocirugía del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, Hugo Santos, tras 28 años de experiencia en cirugía cerebral.

Con esta tecnología, “podemos planificar las intervenciones con un nivel de detalle nunca antes visto. Gracias a los modelos informáticos de las estructuras, lesiones y demás aspectos anatómicos reales del paciente real, la neuronavegación nos permite decidir de antemano desde la profundidad de la incisión hasta la mejor ruta para alcanzar la zona que debemos operar”.

Un GPS cerebral

Los neuronavegadores son igualmente útiles durante la intervención quirúrgica. Según explica el doctor Santos, “la combinación de los modelos previos en 3D con la imagen real del paciente en la mesa del quirófano componen un mapa de gran utilidad por el que movernos con la mayor precisión posible gracias al trabajo previo”.

Una especie de GPS cerebral “que nos aporta más seguridad y más precisión al disponer de referencias claras, nos dice dónde estamos en cada momento, nos previene de ir por un camino equivocado y evitar posibles secuelas neurológicas que en ocasiones son irreversibles”, constata desde su experiencia el especialista de Ruber Juan Bravo, hospital que cuenta con esta avanzada tecnología.



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