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Beneficios de la ecobroncoscopia: alta precisión en el diagnóstico del cáncer de pulmón

Pulmón
Pulmón Robina Weermeijer

El cáncer de pulmón es el tumor más frecuente y el que mayor mortalidad ocasiona en el mundo desarrollado. La incidencia actual es de 77,4 nuevos casos por cada 100.000 habitantes. En el caso concreto de España, según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), se detectan 28.645 nuevos casos de cáncer de pulmón cada año.

A esto habría que sumarle el hecho de que los fumadores tienen un riesgo aproximadamente 20 veces mayor que los no fumadores de padecer este tipo de tumor. Además, según remarca la AECC, los distintos tipos histológicos tienen diferente evolución natural y, por tanto, como paso previo al tratamiento, es necesario un diagnóstico histológico preciso realizado por un anatomopatólogo experto.

No obstante, hoy en día existe una técnica de última generación y de alta precisión que permite al mismo tiempo diagnosticar de forma no invasiva el cáncer de pulmón, así como determinar el estadio de la enfermedad. Se trata de la ecobroncoscopia o ultrasonografía endobronquial (EBUS, por sus siglas en inglés), una técnica descrita en 1992.

Es una técnica diagnóstica mínimamente invasiva que complementa al broncoscopio flexible (BF), de manera que permite diagnosticar de forma rápida el cáncer de pulmón

“Se trata de una variante moderna de los endoscopios convencionales. Es una técnica diagnóstica mínimamente invasiva que complementa al broncoscopio flexible (BF), de manera que permite diagnosticar de forma rápida el cáncer de pulmón, y determinar más fácilmente el estadio de la enfermedad”, explica la doctora Lucía Díaz Cañaveral, del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla, que trabaja con esta técnica.

Concretamente, EBUS combina la videoendoscopia tradicional con la ecografía, de forma que se pueden analizar la tráquea, los bronquios y sus ramificaciones, a la vez que se toman imágenes ecográficas de las estructuras que se encuentran fuera de las paredes bronquiales, como los ganglios linfáticos. “Con todo ello, evitamos cirugías innecesarias y la hospitalización del paciente”, señala por su parte el coordinador del citado servicio de Neumología, el doctor Domingo García Aguilar. 

En este sentido, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) precisa que existen dos tipos de ecobroncoscopia: la sectorial o lineal, aquella que se efectúa en tiempo real, de modo que mientras se visualiza el ganglio se punciona; y la radial, aquella que consiste en introducir una sonda, a través del broncoscopio, dirigirla hacia la adenopatía, extraerla y analizarla.

Beneficios de la técnica diagnóstica

Son bastantes los beneficios de esta técnica. En primer lugar, es que se trata de una prueba ambulatoria para la que hay que anestesiar al paciente, aunque al cabo de unas horas éste puede regresar a su casa. Así, un profesional del servicio de Anestesia del hospital seda al paciente, para posteriormente introducir el ecobroncoscopio.

Se trata de una endoscopia respiratoria de última generación que se realiza con un tubo flexible, de fibra de vidrio, provisto de una cámara en el extremo distal, que permite visualizar el árbol bronquial

“Este aparato va provisto de un pequeño ecógrafo en su extremo que permite observar qué hay al otro lado de la pared traqueal y bronquial. Su transmisor se puede colocar en distintas posiciones, a fin de identificar y de buscar lesiones cancerosas y ganglionares de interés durante la exploración”, añade el doctor García Aguilar.

“Se trata de una endoscopia respiratoria de última generación que se realiza con un tubo flexible, de fibra de vidrio, provisto de una cámara en el extremo distal, que permite visualizar el árbol bronquial. Además, incorpora un ecógrafo que permite realizar una ecografía tanto de los bronquios, como de las regiones cercanas a estos y, en caso de ser necesario, efectuar una punción directa a la par que se observan las estructuras anatómicas para tomar muestras”, añade por su parte la doctora Díaz, del servicio de Neumología.

Es un procedimiento ambulatorio, no precisa de quirófano, aparte de que surgen un escaso número de complicaciones inherentes a la técnica, permite en el mismo acto el diagnóstico y el estudio de los estadios tumorales

Así, otro de los beneficios de esta técnica de diagnóstico de alta precisión, según destaca esta especialista, es que una vez identificadas las lesiones se puede practicar una punción con una aguja fina y tomar una muestra de tejido ganglionar o tumoral a través de un sistema de succión y, sobre estas muestras, se realiza un estudio inicial en la misma sala de endoscopias.

“Es un procedimiento ambulatorio, no precisa de quirófano, aparte de que surgen un escaso número de complicaciones inherentes a la técnica, permite en el mismo acto el diagnóstico y el estudio de los estadios tumorales”, agrega la experta del servicio de Neumología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla.

También presenta baja morbilidad, un escaso coste y presenta similar sensibilidad diagnóstica que la mediastinoscopia, que requiere de procedimientos quirúrgicos y hospitalizaciones, según subraya la especialista. Además del cáncer de pulmón, se pueden diagnosticar también patologías pulmonares como linfomas o sarcoidosis, entre otras.

De hecho, son tantos los beneficios de esta técnica de alta precisión que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica dedicó el 2008 a fomentar su aprendizaje en España entre el profesional sanitario, consciente de la utilidad de esta prueba diagnóstica.

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