Casi todos, alguna vez, hemos echado mano al tarro de vaselina para jugar en horizontal. Este ungüento de venta libre con base de aceite tiene numerosos usos, sobre todo el de hidratar la piel. No obstante, como sabemos, también funciona para despejar el camino cuando está seco.

La vaselina es gustosa al tacto y suave. No se vuelve pegajosa ni se seca, así que, a priori, parece una buena opción para lubricar conductos. Sin embargo, ¿es cierto? ¿Es mejor la vaselina que el lubricante? ¿Son igual de buenos? Lo vemos.

¿Vaselina o lubricante? Qué es mejor para humedecer el camino

Aunque efectivamente la vaselina cumple su función, no es recomendable utilizarla como lubricante sexual por diversos motivos.

El primero, que los creadores de la vaselina no la diseñaron para la lubricación sexual. De hecho, se especifica siempre en los recipientes que es indicada para "uso externo únicamente". 

El segundo punto es más importante y puede dar lugar a niños no deseados y enfermedades de transmisión sexual, pues la vaselina puede dañar los condones de látex. Las sustancias a base de aceite, como la vaselina, debilitan los productos de látex. Y por tanto es más probable que un condón debilitado se rompa durante las relaciones sexuales, lo que puede aumentar el riesgo de infección o embarazo no deseado.

Por último, usar vaselina para menesteres de cama puede aumentar el riesgo de infección. En un estudio de 2013 se demostró que aquellas mujeres que usaban vaselina como lubricante sexual tenían un mayor riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana que las que usaban otros productos.

Vaselina

Lubricante, la mejor opción

Así pues, aunque la vaselina no es tóxica, no debemos usarla para humedecer las zonas íntimas y sí los productos indicados para ello, como son los lubricantes.

Hay cuatro tipos de lubricantes de venta libre en las farmacias, y son estos (luego te decimos cuál te conviene elegir).

  • A base de agua. Son los más usados y más económicos. Además no manchan y se pueden chupar sin riesgo. Este tipo es bueno si sólo se usa el preservativo, ya que no se rompe. 
  • A base de aceite. Incluyen aceites vegetales y de nueces, normalmente se venden en los supermercados. Pueden ingerirse sin riesgo pero algunos pueden manchar las sábanas. 
  • A base de siliconas. Son sedosos al tacto y duran más. No manchan y se pueden usar con condones de látex. Eso sí: no son buenos para consumir.
  • A base de petróleo. Son la vaselina o el aceite para bebés, y obviamente no son buenos para usar en las zonas íntimas, sobre todo en la vagina, ya que se corre riesgo de infección. Además, estos lubricantes disuelven el látex, por lo que no son aptos para preservativos.

En el mercado, como vemos, hay muchos. Las autoridades sanitarias sueñen recomendar los lubricantes a base de agua para usar con condones de látex, ya que así se previene la rotura del condón.

Lubricante

Cómo elegir el lubricante perfecto

Para empezar, unas nociones básicas que deberías saber antes de ir a por un lubricante.

  • Si alguno de la pareja es dado a tener infecciones por hongos (candidiasis, etc.), hay que evitar los lubricantes de silicona y que llevan glicerina.
  • Si alguno tenéis la piel sensible, alergias u otras sensibilidades, debéis evitar todo lubricante que no tenga parabenos. Leed bien la composición.
  • Los lubricantes más espesos como los de silicona son más fáciles de usar con juguetes sexuales.

Y muy importante: nunca debemos usar lubricantes de silicona con juguetes de silicona, ya que se romperán y tampoco hemos de utilizar lubricantes con aceites con los condones, ya que corremos el riesgo de que los preservativos se quiebren.

Lo mejor es comenzar con muestras de prueba e ir testando unos y otros, para no dejarte un dineral en el producto completo. 

[Masturbación: así lo hacen ellas cuando nadie las ve]

Cómo usar el lubricante

Ponte un poco de cantidad (similar a una moneda de un euro) en los dedos o en la palma de la mano y frota para calentarlo. Un vez hecho esto, aplícalo en la zona que gustes.

Suele ser ideal tanto para relaciones sexuales vaginales como para los consabidos 'preliminares' que pueden ser plato único. También para las masturbaciones: con el lubricante notarás muchísimo más placer.

Más sexo, lector

El sexo anal

Si hay algún tipo de penetración anal, conviene utilizar siempre lubricante. El recto no crea su propio lubricante como lo hace la vagina, y el uso de este producto reduce el riesgo de desgarrar los tejidos más delicados. 

Para el anal te recomendamos usar uno espeso, como los realizados a base de siliconas. Y, sobre todo, tomarlo con calma. Aplicar de forma generosa hasta que veamos que eso circula bien.

[El sexo anal en los hombres: muy placentero si se hace bien]

Y esto es todo, querido lector. Esperamos que te haya servido de gran ayuda. ¿Has usado alguna vez lubricantes o vaselina? ¿Te animas a ello?