Las prisas y el estrés diario hacen que comamos poco y mal. Nadie tiene ganas de, tras diez horas fuera de casa dando el callo en la oficina, llegar al hogar y ponerse a cocinar. ¿Resultado? Comemos lo más sencillo posible. Y es ahí cuando caemos en el error de tomar comida precocinada, que ya te contamos que era muy mala para la salud.

Sopas de sobre, mala idea

Un revulsivo muy de moda últimamente son las sopas de sobre. Prometen que contienen verduras, pollo, vitaminas y nutrientes. Son baratas y muy fáciles de consumir: solo hay que mezclar el compuesto con agua, esperar unos minutos y listo.

A simple vista parece una idea estupenda, pero si rascamos un poco encontramos que no es oro todo lo que reluce. ¿De qué están hechas estas sopas de sobre? ¿Realmente son buenas para la salud o todo lo contrario? ¿Deberíamos consumirlas?

¿De qué están hechas estas sopas de sobre? ¿Realmente son buenas para la salud o todo lo contrario?

En realidad no deberíamos tomarlas, y si acaso muy a menudo. A continuación, te detallamos las cuatro razones por las que tendríamos que cambiar las sopas de sobre por los caldos naturales (que esos sí que son sanos):

1) Contienen mucha sal

Las sopas envasadas contienen una cantidad muy elevada de sal. Esto no es muy recomendable para personas que sufren de presión arterial alta o incluso para aquellos que la tienen en su medida, ya que la sal aumentará sus niveles. 

El consumo excesivo de sal está relacionado con numerosas enfermedades, como osteoporosis, asma, enfermedades renales y el cáncer de estómago. Además, causa retención de agua y edema.

Y ojito con consumir aquellas que prometen contener "0% de sal añadida", ya que los potenciadores de sabor y aditivos que llevan ya tienen mucha sal por ellos mismos.

Sopa de verduras

2) Conservantes y potenciadores

En sopas envasadas la cantidad de conservantes también es muy alta. Asimismo, la mayoría contiene potenciadores de sabor, como el glutamato monosódico, cuyo consumo puede provocar migrañas y dolores musculares.

Mucha sal

3) Harina de maíz

Las sopas instantáneas a menudo contienen una gran cantidad de harina de maíz para que se espese. Esta no es buena para el cuerpo, ya que aumenta los niveles de azúcar en sangre y también nos hace engordar, pudiéndonos crear grasa en el hígado, diabetes o afecciones cardíacas.

Contienen harina de maíz

4) Grasa de palma

Las sopas de sobre suelen contener grasa vegetal de palma, que no es nada bueno para la salud. El aceite de palma aporta muchas calorías, la mayoría provinientes de grasas saturadas, por lo que aumenta los niveles de colesterol.

Muchas sopas, además, contienen manteca de cerdo, la cual tiene mucha grasa y no es adecuada para personas que pretenden perder peso (o no ganarlo).

Sopa instantánea de pollo

5) Ni verdura ni pollo

Todas prometen que llevan verduras o pollo, pero del dicho al hecho... La mayoría apenas contiene un 1,5% de pollo u hortalizas, lo cual es como si no llevase nada 'sano'.

Ni verdura ni pollo

Y esto es todo, lector. ¿Consumes muchas sopas de sobre?