Hay personas que son mejores que otras en la cama, para qué negarlo. Se suele ver en la cara y reconocer por el lenguaje no verbal a un buen amante, pero también hay otras señales que indican si a una persona se le da mejor que a la media el sexo.

Muchas veces ser un buen amante no tiene nada que ver con dominar las posiciones del kamasutra o con hacer más o menos sexo oral. Ni siquiera está relacionado con las veces que uno alcanza el orgasmo. Es más que eso. Si quieres salir de dudas, sigue leyendo. Te contamos las x señales que indican que uno es un buen amante.

1) No haces lo mismo siempre igual

Un buen amante sabe que aunque la técnica siempre es la misma, cada humano receptor es diferente, por eso va probando una cosa y otra y se fija en las reacciones de la persona para ver si va por buen camino.

Para ser más claros: si a su ex le gustaba el beso negro y está viendo que a su nueva chica no, no insistirá y se irá a otra cosa. También vale para la presión que se ejerza en las penetraciones o en el sexo oral y un sinfín de cosas más.

Este no es muy bueno, mira la cara de ella

2) Disfrutas mucho del sexo

Las personas pueden tener sus propias ideas o conceptos de lo que es buen sexo, pero el indicador clave de si eres o no bueno en la cama radica en cuánto te gusta practicarlo.

Si siempre estás buscando nuevas y diferentes formas en las que puedes divertirte con tu pareja y mejorar tu propia experiencia, como leer libros o artículos como este, ver vídeos, etc. es que eres buen amante.

Cuando una persona ama lo que hace, es generalmente buena en ello, y el sexo no es una excepción.

3) Sabes alcanzar el orgasmo

Mucha gente no se conoce. No sabe qué le gusta o cómo llega al orgasmo. Así es imposible disfrutar del sexo al cien por cien, como también lo es hacer que la pareja goce.

Una mujer que sabe cómo alcanza el clímax es muy sexy para sus amantes, así como un hombre que se conoce tan bien que sabe lo que le gusta y cómo lo le gusta. Cuando esto ocurre, ambos pueden pedir y dar, y todo se vuelve natural, fluido y placentero. Nadie quiere estar con un torpe en la cama, sino con personas proactivas a las que les guste disfrutar en horizontal.

4) Eres generoso

El objetivo de un mal amante es obtener placer en sus relaciones sexuales. El que es bueno en la cama disfruta más haciendo gozar al otro y se centra menos en su propio cuerpo.

Los buenos amantes siempre están dispuestos a dar más de lo que reciben, es así. De hecho, el que es bueno en la cama no se queda a gusto si percibe que su compañero o compañera no ha disfrutado del todo.

Cuando en una pareja ambos son generosos se genera una química sexual difícil de romper.

Ella da más de lo que recibe

5) Conoces bien la anatomía humana

Todas las vaginas no son iguales, y con los penes ocurre lo mismo. Lo que encaja en un cuerpo no funciona en otro, por eso es importante que te percates de cómo funciona tu miembro dentro de tu pareja. Hay posturas que son efectivas en algunos, y hay otras que lo son en otros.

Un buen amante conoce bien la anatomía de su chica y de su chico, y ver qué clase de posturas o juegos le son más placenteros.

6) Preguntas mucho

En relación a lo anterior, los buenos amantes siempre preguntan. Hay muchas personas que, por vergüenza o desconocimiento, no dicen lo que realmente quieren en la cama. Las hay que, también, cuando la estás cagando no te lo dicen por no herir tus sentimientos. Los que disfrutan del sexo y se les da bien, preguntan: ¿esto te gusta? ¿Así mejor? ¿Asao? ¿Más rápido? ¿Más despacio?

7) Te quieres

La confianza y autoestima en uno mismo es clave para saber y poder disfrutar del sexo, así como para hacer gozar a la otra persona implicada.

Tener la seguridad en uno mismo de dejar las luces encendidas o en ir completamente desnudo por la habitación, tanto antes como después del acto, es una señal clara de que estás a gusto en tu propia piel, y que por tanto eres bueno en la cama.

La confianza en el dormitorio puede hacer que tu pareja se excite aún más porque sabe que no tienes miedo o reparos en mostrar toda tu sexualidad. Y esto, la verdad, no puede ser más sexy.

Se conocen a sí mismos a la perfección

8) Te gusta jugar

Cambiar de posiciones sexuales o de modus operandi indica que eres buen amante. También hacer preliminares y disfrutar de ellos.

Besos, muerdos, masturbaciones ajenas, sexo anal... Si eres de los que se toma tiempo para 'entrar' y estás dispuesto a probar cosas nuevas y jugar, aunque sea con tu pareja, enhorabuena, el sexo es lo tuyo.

9) Enganchas

La última señal, y más evidente de que eres bueno en la cama, es que tus conquistas sexuales quieran repetir. Si tras un primer encuentro, o varios, estas personas con las que has mantenido relaciones te vuelven a buscar o quieren volver a practicar sexo contigo es que, definitivamente, eres bueno y muy difícil de olvidar. Los mejores amantes son los que dejan 'enganchados' a los individuos que pasan por sus cuerpos.

Y esto es todo, lector. ¿Te sientes identificado?