El rejuvenecimiento vaginal está de moda. Se trata de un tratamiento del que se habla mucho pero se conoce poco. De hecho, se suele atribuir a motivos estéticos cuando en realidad gran parte de estas intervenciones se realizan por causas funcionales que tienen numerosos beneficios para la salud genital de la mujer.

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) no tiene un registro oficial de este tipo de intervenciones, pero desde la clínica Anthea Medicina Estética confirman a Vozpópuli que desde hace cinco años están viendo un aumento considerable de la demanda, tanto del propio tratamiento como de la información del mismo.

Como aún hay mucho desconocimiento acerca del rejuvenecimiento vaginal, hablamos del tema con la Dra. Paloma Garbayo Sesma, ginecóloga en la mencionada clínica.

Rejuvenecimiento vaginal: todo lo que siempre quisiste saber, de boca de una ginecóloga

El rejuvenecimiento vaginal no es un único tratamiento, "si no un conjunto muy amplio de medidas terapéuticas en función del problema a tratar", nos cuenta la doctora Garbayo, quien detalla los tipos que hay.

Entre los tratamiento no quirúrgicos, "disponemos de la infiltración de ácido hialurónico para hidratar la zona genital externa y vaginal en caso de sequedad tras partos, con la menopausia o tras determinados tratamientos oncológicos. Con ácido hialurónico podremos también voluminizar los labios mayores adelgazados".

La vagina perfecta sería la vagina funcional, es decir, que tiene una mucosa sana y correctamente hidratada y lubricada, lo que favorece que se mantenga correctamente su ph y flora, evitando infecciones y favoreciendo que las relaciones sexuales sean satisfactorias

Por otro lado, está la vaginoplastia, que "es un tratamiento dirigido a mejorar el tono y diámetro vaginal alterados tras los partos o con la menopausia. Se puede realizar con distintas energías, como láser CO2 o radiofrecuencia, sin necesidad de pasar por quirófano y con períodos de recuperación muy cortos, y con la ventaja de que se consigue también mejorar determinados tipos de incontinencia de orina, así como  el estado de la mucosa vaginal, para que permanezca correctamente hidratada y lubricada. En casos más severos, hablar que optar por la reparación quirúrgica".

Por último, se encuentra la labioplastia o ninfoplastia, que es "una cirugía dirigida a mejorar la estética y funcionalidad de los genitales externos, fundamentalmente de los labios menores y capuchón del clítoris, que algunas mujeres presentan con un tamaño excesivo que produce no solo una alteración estética, sino molestias, roce o incluso dolor al realizar deportes, llevar ropa ajustada o mantener relaciones sexuales".

PREGUNTA. ¿A qué edad suelen las mujeres rejuvenecimiento vaginal?

RESPUESTA. Cuando hablamos de rejuvenecimiento vaginal nos referimos no solo a la mejoría estética de la vagina, si no al conjunto de tratamientos para mejorar la zona genital femenina tanto estética como funcionalmente. Por eso, aunque es más común que lo soliciten mujeres a partir de haber sido madres o bien al alcanzar la menopausia, también es frecuente que mujeres jóvenes que aun no han tenido partos, soliciten mejorar su zona íntima.

Un rejuvenecimiento vaginal puede ir de los 350 euros a los 3.000, en función de qué se necesite o requiera

P. ¿Cuánto cuesta un tratamiento así?

R. No podemos hablar de precio medio, ya que el precio es muy variable y va a depender de la alteración que presente la mujer. Por decir unas cifras, podemos hablar desde unos 350-400 euros en el caso de una hidratación y regeneración con ácido hialurónico a unos 1.000-1400 euros de un tratamiento completo con láser o unos 2.000-3.000 euros de una labioplastia.

P. ¿Y el tiempo de recuperación?

R. Del mismo modo que existen numerosos tratamientos, así de variable será la recuperación: desde unos pocos días en los tratamientos con ácido hialurónico o láser, hasta 4 a 6 semanas en los tratamientos quirúrgicos.

Sexo oral

P. Se suele pensar que el rejuvenecimiento vaginal se hace sólo por estética, pero no es así, ¿verdad?

R. Así es. De hecho, la mayoría de las pacientes que lo utilizan lo hacen por causas que nada tienen que ver con la estética. La mujeres en menopausia presentan un adelgazamiento de la piel y mucosas genitales, que pueden asociar picor y escozor a lo largo del día, dolor o imposibilidad para mantener relaciones sexuales o incluso favorecer las infecciones de orina. En ellas, el “rejuvenecimiento” va dirigido a devolver los genitales al estado anterior a la menopausia para evitar estos problemas.

En otras ocasiones, tras los partos la vagina puede quedar más laxa, con aumento de su diámetro, disminuyendo la satisfacción en la relaciones sexuales y favoreciendo el descenso de los órganos pélvicos (vejiga, útero y recto) y la aparición de incontinencia de orina. Por otro lado, algunas pacientes perciben como demasiado grandes sus labios mayores y deciden reducirlos, ya sea por causa estética o porque asocian molestias con las relaciones sexuales o con la práctica de deportes, llevar determinadas prendas, etc.

Algunas mujeres perciben como demasiado grandes sus labios mayores y deciden reducirlos, ya sea por causa estética o porque asocian molestias con las relaciones sexuales o con la práctica de deportes, llevar determinadas prendas, etc.

P. ¿Puede decirse que hay personas que nacen con una vagina fea?

R. Aunque la estética es un concepto completamente subjetivo, no creemos que haya personas que nazcan con una vagina o unos genitales feos. Sin embargo, es cierto que en algunas ocasiones la mujer puede no estar cómoda con el aspecto de sus genitales, como puede no estarlo con el aspecto de otras partes de su cuerpo y no podemos obviar la inseguridad que esto puede generar a la hora de mantener relaciones íntimas así como sobre la propia autoestima

P. ¿Qué diferencia a una vagina perfecta, técnicamente hablando, a una no tan perfecta?

R. La vagina perfecta sería la vagina funcional, es decir, que tiene una mucosa sana y correctamente hidratada y lubricada, lo que favorece que se mantenga correctamente su ph y flora, evitando infecciones y favoreciendo que las relaciones sexuales sean satisfactorias. Asimismo, debería tener un diámetro y tono tal que, junto con la musculatura del suelo pélvico, consigan una correcta sujeción de los órganos pélvicos, evitando la aparición de pérdidas de orina y, una vez mas favoreciendo las relaciones sexuales. En cuanto a los genitales externos, los labios mayores y menores deberían tener un tamaño que no dificulte la vida diaria de la mujer y que a la vez protejan la entrada a la vagina de microorganismos y roces.

P. ¿En quiénes no está recomendado someterse a este tipo de intervenciones?

R. Antes de realizar cualquier tratamiento de este tipo hay que tener claro qué resultados se pueden obtener. En un principio, las contraindicaciones son pocas: alteraciones en la percepción de la morfología corporal, estar realizando un tratamiento oncológico, mujeres embarazadas o con determinadas alteraciones de la inmunidad y, en el caso de los tratamientos quirúrgicos, cualquier patología de base que contraindique la anestesia.