A estas alturas de la vida ya todos sabemos que el consumo excesivo de azúcar es malo para la salud, tal y como han detallado numerosos estudios. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud dicta que un adulto puede tomar hasta 12 cucharaditas al día, justo la cantidad que contiene una lata del refresco de cola más vendido.

Desde que las autoridades sanitarias tienen al azúcar en el punto de mira, muchas personas están optando por reducir el consumo de este alimento. Y aunque podría ser una buena decisión, a veces el remedio es peor que la enfermedad, pues cada vez son más los que han sustituido su refresco de cola común por la versión 'zero', que no tiene azúcar pero sí edulcorantes artificiales.

Lo mismo ocurre con el café o el té que tomamos. La mayoría de las personas, por salud y por adelgazar, están sustituyendo su sobre de azúcar por uno de sacarina. La duda es ¿realmente con este cambio es bueno para la salud? ¿Quizá nos engorda más el sustituto dulce que la propia azúcar? Lo vemos.

¿Los refrescos de cola 'zero' engordan aunque no tengan calorías? Esta es la única verdad

Las cosas de palacio van despacio, y las investigaciones alimentarias, también. Es por ello que aún faltan muchos estudios para sacar una evidencia clara sobre si los refrescos de cola 'zero' engordan o no, aunque ya se sabe, ante la duda...

Uno de los primeros estudios que se hizo al respecto duró ocho años, y descubrió que las personas que tomaban más de 21 bebidas endulzadas artificialmente por semana casi duplicaban su riesgo de sobrepeso y obesidad, en comparación con las personas que no consumían este tipo de bebidas. Esta misma investigación sacó otro dato relevante: que aunque el consumo total de calorías de las personas que bebían bebidas 'light' o 'zero' era menor que el del otro grupo, al final engordaron mucho más.

Estas conclusiones sugieren, sin lugar a dudas, que los edulcorantes artificiales influyen en el peso, al margen del número de calorías que contengan, y en el caso de los refrescos de cola es de 0 kcal por lata.

Desconfía de lo 'light'

Como hemos dicho, no hay evidencias claras al respecto ya que otros estudios no han obtenido las mismas conclusiones. Una investigación realizada durante seis meses observó que las personas con sobrepeso u obesidad que bebían este tipo de refrescos habían perdido del 2 al 2,5% de su peso. Eso sí, los citados individuos habían sustituido bebidas normales por las 'zero'.

Otros riesgos asociados

Como vemos, aún es pronto para afirmar si los refrescos 'zero' engordan o, por el contrario, ayudan a adelgazar. Ante la duda, numerosos expertos abogan por suprimir o reducir al máximo su consumo, ya que además de con el sobrepeso, los refrescos edulcorados artificialmente se han relacionado con problemas de diabetes, enfermedades cardíacas y renales, alteraciones del microbioma intestinal y el riesgo a padecer osteoporosis.

Un estudio canadiense, publicado por la Canadian Medical Association Journal, relaciona el consumo frecuente de aspartamo, stevia y sucralosa con el aumento de peso, problemas del corazón y diabetes. La investigación dictamina que elegir a largo plazo estos sustitutos del azúcar puede producirnos aumento de pesoobesidad, problemas metabólicos y cardiovasculares y diabetes, entre otras enfermedades.

"Sobre la base de toda la investigación realizada hasta el momento, no existe prueba clara de un beneficio de los edulcorantes, pero sí hay evidencia de un daño potencial en el largo plazo. La gente suele consumir edulcorantes no nutritivos creyendo que son una 'opción saludable', pero puede que esto no sea cierto", dijo la autora principal del estudio, Meghan Azad, a la cadena CNN.

¿Entonces?

De acuerdo a las investigaciones, no se puede afirmar ni una cosa ni la otra. Lo que es evidente, y ya sabías antes de leer este artículo, es que un refresco que tiene 0 calorías, que sabe 'dulce' y que te despierta no debe ser muy sano, que digamos.

Así pues, lo más coherente sería reducir al máximo el consumo de estos resfrescos 'zero', así como de cualquier edulcorante artificial (y, por supuesto, del azúcar añadido). Tu salud (y seguramente también tu cintura) te lo agradecerán.