No todo van a ser 'pokes' en nuestra vida, ni sushi, sashimi, quinoa... La gestión de la crisis y el confinamiento nos ha hecho volver la vista hacia los productos de proximidad, la cocina tradicional y esos platos clásicos que, por olvidados, ahora resultan hasta originales. La gran mayoría de ellos no son complicados y pensemos que su huella de carbono es mucho más reducida que la de esos ingredientes exóticos que llegan desde la otra parte del mundo y últimamente estaban tan de moda.

Recetas fáciles y ricas para hacer en casa

En las siguientes recetas abrimos fronteras y traspasamos culturas para poder viajar, al menos con el paladar, hacia un menú con recetas frescas, ricas y saludables. Un paté de sardinas típicamente portugués como aperitivo, una ensalada de pasta original y fresca en homenaje a Italia o el británico 'roast- beef'. Como colofón un postre muy español, sumamente sencillo y saludable, pero prácticamente olvidado: las manzanas asadas.

1) Paté de sardinas

Hay pocos aperitivos tan nutritivos, baratos y deliciosos como esta especialidad portuguesa.

Ingredientes: 2 latas de sardinas en aceite (pueden ser picantes si se desea); nata líquida; salsa Worcester; 1 chorrito de zumo de limón; tostaditas para acompañar; pimienta blanca; perejil para adornar si se desea.

Elaboración: aplastar las sardinas enteras (no hace falta limpiarlas) con un tenedor e ir mezclando con un chorrito de nata líquida, de salsa Worcester y de zumo de limón al gusto. Remover todo bien con un toque de pimienta blanca hasta que quede untuoso y triturar sin dejar demasiado fino. Servir fresco acompañado de finas tostadas de pan.  

Paté de sardinas.

2) Ensalada de pasta con tomates secos

Un homenaje a Italia. Es importante utilizar una buena pasta y cocerla al dente (teniendo en cuenta que en la nevera se endurecerá algo más).

Ingredientes: plumas o lazos (medio paquete); medio pimiento rojo mediano; medio pimiento verde pequeño; 200 grs. de champiñón; 3 piezas de tomate seco; aceitunas negras; 1 lata de anchoas; aceitunas negras con hueso; orégano; aceite de oliva virgen extra; sal. Optativo: salsa rosa.

Elaboración: poner el tomate seco cortado en trocitos pequeños (a tijera) en media taza (de las de té) de aceite de oliva virgen extra y dejar reposar mientras se prepara la receta. Cocer la pasta al dente. Lavar bien y picar fino los pimientos y el champiñón para añadir a la pasta. Añadir las aceitunas negras y las anchoas en trocitos. Agregar un toque de pimienta blanca y por último, agregar el aceite con el tomate seco en trocitos y remover. Rectificar de sal y dejar reposar en la nevera. Esta ensalada se puede servir con un poco de salsa rosa en cuenco aparte para que la gente se sirva.

Ensalada de pasta con pimientos y tomate seco. 

3) Roast beef

Un plato esencial y definitivo para carnívoros irredentos. El auténtico roast- beef (y el más rico) se hace con lomo alto, pero si quieres que te salga más barato sustitúyelo por otra pieza (rabillo, espaldilla, etc…) que te recomiende el carnicero.  

Ingredientes: un lomo alto de añojo 2 kilos; sal, pimienta negra molida; dos cucharadas de manteca de cerdo o aceite de oliva virgen- extra. Pepinillos o huevos duros para adornar la fuente.

Elaboración: decir al carnicero que prepare el lomo alto separando la piel amarillenta que lo cubre y que la vuelva a poner en su sitio atándolo todo para darle forma (o con la malla que ponen ahora). Salpimentar y  untar de manteca (si se prefiera aceite de oliva virgen extra)  todo el el lomo. Decir al carnicero que el pico que sale de la pieza de lomo alto la trocee como para guisarla, estos pedacitos nos sirve de lecho para la carne. Se mete al horno a 150º durante unos 40 minutos (unos 20 de cada lado) con un vaso (de los de vino) de agua y se vigila para que el agua no se evapore del todo (se echaría un poco más).

Sacar del horno, en caliente quitar la malla y dejar que se temple. Cortar en el momento de servir, que tiene que estar ya frío. La salsa se sirve aparte y en salsera (del tiempo). El roast- beef puedes decorarlo alrededor con rodajas de pepinillos y huevos duros. Va bien con una salsa tártara, aunque los puristas tomen el roast- beef sin mayor acompañamiento. 

NOTA. La manteca de cerdo da un sabor estupendo a la carne. No os arrepentiréis.

Roast- beef.

4) Manzanas asadas

Un postre muy español hoy olvidado, pero sano y fácil. Y también perfecto para dieta: En el hueco que queda al descorazonar las manzanas se echa agua o, para alegrarlo un poco, agua con un poquito de vino fino de Jerez o similar. Durante el verano mejor servirlas algo frías. 

Ingredientes: 6 manzanas reineta; azúcar.

Elaboración: se quita el corazón completo a las manzanas y se rellena de azúcar, ya colocadas en la fuente de horno. Se agrega un vaso de agua y se meten al horno a unos 130º. Dejar asar hasta que estén algo deshechas y blanditas (no hay nada más desagradable que una manzana asada dura).

Aparte, se echan en un cacito 5 ó 6 cucharadas de azúcar con colmo y se dejan  derretir sin dejar de mover hasta que tenga color caramelo; entonces, se le añade agua hasta que quede un almíbar clarito, que se añade a las manzanas una vez asadas. Servir en fuente baja.