Seguro que en algún momento de tu vida estabas tumbado en el sofá o te has agachado a recoger del suelo cualquier cosa y al levantarte deprisa te has mareado un poco y te has quedado sin visión durante unos pocos segundos. No te asustes, es algo bastante común que le sucede a muchas personas y que normalmente no acarrea mayores consecuencias.

¿Por qué pasa? Principalmente se debe a los cambios en el flujo sanguíneo. Al estar sentado, en cuclillas o tumbado durante mucho tiempo la sangre se acumula en las piernas y el abdomen mientras que disminuye la que ve hacia el cerebro. Por eso, cuando se vuelve a distribuir con normalidad hay unos segundos en los que todo se funde a negro y tienes un pequeño mareo.

A este fenómeno se le llama también hipotensión ortostática o postural y es una forma de presión arterial baja en la que los barorreceptores, terminaciones nerviosas que están cerca del corazón y del cuello envían señales al cerebro para que se estabilice de nuevo la zona y se bombee más sangre porque se ha percibido una disminución del flujo sanguíneo.

Ve a un especialista

Hipotensión postural

Aunque suele durar solamente unos segundos, si los episodios son de larga duración puede ser una señal de que padeces algo más grave, por lo que es muy importante acudir a un profesional médico para que te haga un chequeo.

Según la Clínica Mayo, "la hipotensión ortostática ocasional aguda suele estar causa por algo evidente como la deshidratación o el reposo prolongado y se trata fácilmente". Pero si resulta ser de manera crónica puede ser señal de un problema de salud mayor y es recomendable tratarlo porque en los casos más graves puede provocar un accidente cerebrovascular.

Si te sientes aturdido, la visión se te nubla y parece que te vayas a desmayar durante unos segundos es muy posible que simplemente se solucione al sentarte un momento, aunque si persiste puede deberse a que exista una disfunción del sistema nervioso autónomo provocado por algún trastorno, alguna medicación o algún problema hormonal.

Normalmente seguro que no hay mayor motivo por el que preocuparse. Estos desvanecimientos momentáneos pueden verse provocados también por bajo nivel de glucosa en sangre, un sobrecalentamiento del cuerpo o una leve deshidratación, además de lo que te hemos comentado antes de que el corazón ha bombeado menos sangre de la que debería. ¿Cuándo debes asustarte? Si pierdes la conciencia durante unos segundos o los síntomas duran demasiado.

Lo mejor que puedes hacer es apuntar en un cuaderno cuándo te pasa, cuánto tiempo duran los episodios o qué estabas haciendo en el momento que te ha ocurrido, sobre todo si ha sido mientras conducías o hacías cualquier cosa en la que pusieras en peligro tu integridad.

Factores de riesgo

La hipotensión ortostática es más frecuente en los mayores de 65 años, aunque cualquier persona puede sufrir sus episodios. Lo cierto es que a medida que cumples años las células que están cercas a tu corazón se reducen, por lo que regular la presión arterial se vuelve un poco más difícil.

Medicamentos
Medicamentos para la hipertensión.

Además, hay algunos medicamentos, como los duréticos, los alfabloqueadores, los betabloqueadores, los bloqueadores de los canales de calcio, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y los nitratos que tratan la hipertensión, que pueden ser uno de los factores de riesgo que provoquen estos mareos y pérdidas de visión momentánea.

Y no solo eso, las altas temperaturas, el consumo de alcohol, algunas enfermedades cardíacas, la diabetes, algunas neuropatías, el Parkinson o el estar embarazada pueden ser desencadenantes de la hipotensión ortostática.

Pérdida de visión transitoria

Vozpópuli se ha puesto en contacto con Alberto, un joven de 30 años que hace unos meses se quedó sin visión durante unos 40 segundos. Estaba tumbado en la cama viendo una serie y en un momento sintió que por uno de sus ojos no veía nada.

Al no haber sido consciente hasta ese momento de si un episodio así le había pasado anteriormente, decidió acudir a urgencias, donde comenzaron a hacerle el protocolo ictus. "Me asusté muchísimo porque nunca había perdido la visión tanto tiempo. En el hospital me dijeron que había hecho muy bien en ir al notar esta señal para prevenir cualquier cosa peor", relata a este medio.

Normalmente esta pérdida transitoria de visión viene causada por la fatiga ocular producida por forzar la vista de manera intensa durante mucho tiempo, de las migrañas o cefaleas, el cansancio crónico, la exposición prolongada a la luz, el exceso de ruido o algunos factores ambientales, cabe la posibilidad de que sea algo más grave.

Pérdida de visión transitoria
Tecnología puntera y mínimamente invasiva para frenar a tiempo el ictus

Aunque este madrileño tuvo suerte, solo se trataba de un aura migrañosa, lo cierto es que la pérdida de visión que se extiende más allá de unos segundo puede ser una se las señales del ictus, una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro, con trastorno brusco de la circulación cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro.

Esto ocurre ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula, por lo que es necesario que si te quedas sin ver más de la cuenta acudas al hospital más cercano, donde puedan reconocer precozmente si estás sufriendo esta enfermedad de naturaleza isquémica. Ten mucho cuidado y ten siempre en mente que más vale prevenir que curar.