El sobrepeso apenas existe en países orientales. De hecho, la tasa de obesidad en Japón en la población adulta es del 3,5%, mientras que en Alemania, Francia, Italia o España es del 14-21%. En Estados Unidos, un 33% de las personas son obesas.

¿A qué se debe esta diferencia si todos son países desarrollados? ¿Qué comen o dejan de comer los orientales que los occidentales sí hacemos? ¿Acaso tienen técnicas diferentes de cocción o distintos horarios?

A todo esto, cabe añadir que no sólo están más delgados, sino también más sanos. Un estudio realizado por el Centro Nacional de Salud Global y Medicina de Tokio entre 80.000 personas, y publicado en BMJ, detalló que las personas que adoptan unas pautas alimentarias como las de Japón tienen hasta un 15% más esperanza de vida en comparación con quienes no lo hacen. Vemos qué pautas son estas.

Tamaño de las porciones

A los asiáticos les encanta comer pero lo hacen muy conscientemente. Por eso, sus raciones son mucho más pequeñas que las que ingerimos en Occidente. Les gusta mezclar diferentes tipos de alimentos en un mismo plato y todo sin pasarse. Al respecto, los estudios confirman que incluso una pequeña reducción en las porciones de las comidas puede provocar una pérdida de peso de hasta medio kilo en sólo dos semanas.

Actitud hacia la comida

Además de la calidad y cantidad de los alimentos, su actitud hacia éstos también es diferente. Ellos ven la comida como lo deberíamos hacer el resto: como gasolina para el cuerpo. Les encanta comer y lo disfrutan, pero no se pegan banquetes ni se hinchan hasta reventar. Para ellos, sentarse a la mesa y comer es sólo una forma de seguir viviendo.

Comen mucho pescado, marisco y verduras

En la cocina asiática abundan los pescados y mariscos, que contienen ácidos grasos omega-3 poliinsaturados, lo que contribuye a la pérdida de peso; además, son bajos en calorías y fuentes ricas en proteínas magras , grasas saludables y contienen muchos micronutrientes.

Los platos de los asiáticos también están repletos siempre de verduras, las cuales comen en grandes cantidades. Huelga decir que las verduras son ideales para adelgazar, ya que son bajas en calorías e hidratos de carbono y tienen mucha fibra.

Postres saludables

En Asia se toman dulces y postres a base de arroz, algas y frijoles rojos, así como nueces, semillas y frutas, y es muy raro ver a un oriental comiendo pasteles, tardas o sucedáneos. La comparativa es evidente.

Alimentos fermentados

Los alimentos fermentados son una excelente opción para restaurar nuestra flora intestinal, limpiar el cuerpo de toxinas, mejorar la digestión y bajar de peso. La comida asiática tiene muchos de estos alimentos, como la sopa de miso o el kimchi, los cuales ayudan a adelgazar y actúan como probióticos naturales.

Caminan mucho

Los japoneses caminas aproximadamente 7.000 pasos diarios. Van a todos los sitios caminando, pues prefieren utilizar el transporte público en lugar de coger sus coches. Este hábito es uno de los más efectivos para mantenerse en forma, pues te hace estar más activo durante el día y quemar más calorías.

Diferentes leyes para frenar la obesidad

Katrin Engelhardt, experta en nutrición para la región del Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que Japón ha logrado mantener un nivel bajo de obesidad y sobrepeso en todas las edades de la población gracias a diferentes políticas del Gobierno que formar parte de una campaña nacional para la promoción de la salud llamada Salud Japón 21.

Existe la ley Shuku Iku (Shuku hace referencia a la comida, a la dieta y al comer e Iku hace referencia a la educación intelectual, moral y física). "El objetivo de esta norma es incrementar la información de los estudiantes sobre la cadena alimentaria, sobre la procedencia y la producción de los alimentos, y define la educación sobre nutrición desde los primeros años preescolares hasta secundaria", asegura Engelhardt a la BBC.

También está la ley Metabo (de metabolismo), que anima a los adultos entre 40 y 75 años a hacerse una medición anual del contorno de la cintura. Estas mediciones las promueve la administración pública de salud pero también las empresas. Si las medidas no son saludables, las empresas animan a los empleados a acudir a sesiones de ayuda y a hacer más ejercicio.

Beben más té que agua

A diferencia de los europeos y estadounidenses, los asiáticos generalmente no beben agua con las comidas, sino té, normalmente verde. El té verde, de hecho, es una de las bebidas más efectivas para perder peso. Así lo han demostrado numerosos estudios, como este, de 2008, que comprobó que se podía adelgar más de 3 kilos en 3 meses bebiendo este té. Otra investigación descubrió consumir extracto de té verde produce disminuciones significativas en el peso corporal, la grasa y la barriga.

Este poder quema-grasa puede deberse a que este té es especialmente rico en catequinas, unos antioxidantes naturales que pueden acelerar el metabolismo y fomentar la pérdida de peso.

Té verde

Como vemos, hay una gran diferencia en su concepto de alimentación y obesidad del que tenemos en los países occidentales. ¿Crees que deberíamos imitarles en algún punto?