En una sociedad líquida en la que (casi) nada es para siempre (ni el trabajo, ni la pareja, ni la casa...) es difícil aferrarse a algo y tener la seguridad de que va a ser una constante en nuestras vidas. La familia es quizá lo más permanente que podemos encontrar a día de hoy: son personas que siempre han estado y que, por norma general, siempre estarán.

Sin embargo, como siempre sucede, no todos lo creen así. De hecho, una nueva encuesta sociológica realiza por Ron Brugal entre más de 800 personas de entre 18 y 50 años, ha revelado que los españoles damos mucha importancia a la amistad y que la consideramos, algunos, tan importante como el trabajo o la familia.

Los españoles prefieren a los amigos antes que a la familia

Suele decirse que quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero quizá es un refrán demasiado antiguo: ahora pocos pondrían la mano en el fuego por alguien cercano o incluso íntimo. Los amigos, al final, van y vienen. Algunos tienen la suerte de contar con estas personas durante toda su vida, pero son pocos. Además, hoy en día se llama "amigo" a cualquier cosa, o eso cree la que escribe.

Lo preocupante es que la mayoría de españoles confunde amistad, conocidos y familia. De hecho, el 82% considera a sus amigos como familiares. Asimismo, la mitad de los encuestados afirma que acudiría primero a sus amigos en un mal momento (50%) y después a la familia (23%) o a compañeros de trabajo (4%). Para dos de cada diez son más importantes que la familia o la pareja, y casi el 40% los considera más importantes que su puesto laboral.

La psicóloga Silvia Congost, especialista en autoestima, dependencia emocional, relaciones tóxicas y conflictos de pareja, explica estos llamativos datos: "Aunque damos por sentado que ese amigo no nos va a fallar, no le exigimos lo mismo que a una pareja. No le pedimos que modifique su forma de ser. A un amigo le elegimos porque nos hace sentir bien estar a su lado, nos gusta cómo es y lo que nos aporta. Sin embargo, a una pareja sí tratamos de hacer que cambie, según nuestras preferencias. Y esa es una de las claves de la amistad, la aceptación”.

Unos tres buenos amigos por español

Aunque lo que asegura la psicóloga es cierto, al final a un amigo no le exigimos porque, en realidad, nos da más igual. Le vemos de vez en cuando y estamos para las risas y no para los dramas. De hecho, el 86% de los españoles asegura tener muchos conocidos, pero muy pocos amigos de verdad, y el 54% cuenta como mucho hasta tres buenas amistades. Además, el 61% de los encuestados afirma que conoció a su mejor amigo en el colegio o el instituto y nueve de cada diez afirma que la mayoría son “de toda la vida”. Vamos, que pasados los 18 años de edad uno ya hace pocas amistades que merezcan la pena.

Una amistad no es lo mismo que un colega o un conocido con el que te tomas tres cañas una vez al mes. Estas relaciones sociales tan poco sólidas son, de hecho, las que más más se han visto afectadas por la pandemia, que ha hecho que se enfríen algunas amistades (61%), y que algunas se hayan distanciado (58%), pero también que otras reforzadas (57%). En este sentido, el 61% confiesa que ve a sus amigos menos que antes. Quizá en 2022 ya estemos hablando de otros 'amigos'.

Amistades de toda la vida Gtres

¿Y qué consideramos 'una buena amistad'? Para un 69% implica que “aunque estemos lejos o no nos veamos durante un largo tiempo, cuando nos encontramos parece que nunca nos hubiéramos separado”. El respeto (70%), confianza (83%), la honestidad (62%) y la aceptación (54%) también son necesarios. Para las generaciones más jóvenes la diversión también es un ingrediente esencial.

Cuidar las buenas amistades, pero no todas

Con el paso de los años uno aprende a distinguir a aquellos humanos que sabe que van a estar presentes en su vida durante años de aquellos que están de paso. Por eso, cuando uno encuentra a un amigo de verdad, tiene que cuidarlo.

Cuidar bien de quienes un día entraron en la vida por casualidad, pero que se han mantenido firmes a lo largo de los años, sin importar la distancia o las rutinas individuales es lo que se debería hacer. Por ello, a pesar de que con el paso del tiempo se tomen caminos diferentes, es necesario trabajar y saber encontrarse en las diferentes etapas, igual que uno lo hace con la pareja. Un 74% considera que se esfuerza en este sentido para mantener sus "amistades de toda la vida", aquellas que se forjaron en época infantil o juvenil y que permanecen en la etapa adulta.

Y si el amigo no vale, puerta. Nueve de cada diez encuestados considera que ha perdido alguna relación de amistad en su vida, y los principales motivos de “ruptura” han sido la distancia (39%) y las decepciones (36%).

La mayoría vamos 'perdiendo' a personas por el camino, por eso debemos dejar de malgastar el tiempo con humanos que están sólo para las risas, o quizá empezar a tratarlos como lo que son y comenzar a cuidar a los que siempre estuvieron y sabes que estarán. ¿No crees?