Tecnología

¿Por qué se cae WhatsApp?

Los usuarios de la aplicación de mensajería más utilizada han visto cómo se interrumpía el servicio tres veces durante los últimos días. ¿Por qué se cae el servicio? Los factores son muchos, y van desde las mejoras en las funciones hasta la migración de servidores, pasando por ciberataques.

WhatsApp no funciona, así que reinicias el teléfono. Nada, tampoco. Lo desinstalas y vuelves a instalar. Tampoco funciona. Compruebas la conectividad del móvil, la Wifi de casa, pero sí funcionan. Algo pasa con WhatsApp.

Entonces entras en Twitter o buscas en Internet y te das cuenta de que el servicio se ha caído, no funciona. Si bien es algo que no sucede muy a menudo, no es menos cierto que WhatsApp nos está acostumbrando a caídas en el servicio de un tiempo a esta parte (si bien en sus inicios se caía mucho más). En concreto en las dos últimas semanas ha dejado de funcionar en tres ocasiones.

La última de ellas sucedió hace un par de días y dejó sin la posibilidad de comunicarse a miles de usuarios de todo el mundo. ¿Por qué se cae WhatsApp?

Aunque WhatsApp no suele dar explicaciones de los motivos por los que se interrumpe el servicio -hay rumores que apuntan a que están trabajando en nuevas mejoras en la app, que estarían detrás del colapso-, hay factores que están detrás del mal funcionamiento de una aplicación de este tipo.

Podría haber sido un ataque de denegación de servicio. Se trata de poner de acuerdo a miles de ordenadores, hackeados sin que sus propietarios lo sepan, para que entren a la vez en una web o app, hasta que esta colapsa por el número de peticiones. Ya hubo un ataque así en 2016 sobre Amazon, Spotify y Twitter

"Generalmente suele tratarse de un error humano. Cuando hablamos de un servicio con tantos usuarios y procesos los servidores deben actualizarse con mucha frecuencia. La verdad es que hablando de WhatsApp y de su dimensión como app, no sé cómo no se cae más. Hace no mucho, cuandoel servicio colapsaba siempre en Nochebuena por la saturación de usuarios felicitando las fiestas, se creó un dicho para referirse a una situación tensa: Estás más tenso que el director de tecnología de WhatsApp en Nochebuena", asegura Pau Garcia-Milà, ex fundador de Eye OS y fundador de Idea Foster.

Básicamente los motivos que están detrás de los fallos en el servicio en torno a dos ejes: ataques informáticos o caída de los servidores por una actualización o migración fallida.

"Puede tratarse de una migración fallida, es decir, de un proceso de cambio de unos servidores a otros más potentes o diferentes, porque así lo requiere la demanda del servicio, que no se realiza como es debido. Algo que es poco probable en el caso de WhatsApp ya que trabajarán con un sistema de backup. Es decir, cuando un servidor se colapsa o una migración falla, hay otros equipos de respaldo que toman el control del servicio en cuestión de segundos. Cuando tarda tanto en reiniciarse como en la última caída de WhatsApp puede deberse a un fallo más grande que tenga que ver con las bases de datos, que se actualizan en tiempo real y tardan más", asegura Zakarias Allalou, experto en informática y comunicaciones.

¿Atacados por un grupo de ciberdelincuentes?

Para comprender cómo trabaja un sistema de servidores, vamos a establecer una comparación con las autopistas que salen y llegan a una ciudad. Los servidores, grosso modo, son 'ordenadores' muy grandes que se comunican entre sí y manejan la información de los usuarios y los servicios que ofrece una aplicación, web o producto de software.

Cuando enviamos un mensaje a través de WhatsApp, este viaja por la red de comunicaciones hasta los servidores de la compañía, donde este mensaje se redirige al usuario en cuestión o al grupo de usuarios con el que deseemos comunicarnos. Es decir, los servidores son los que, sin que lo sepamos, controlan todo el proceso, toda la aplicación.

Si un grupo de servidores falla, las comunicaciones se dirigirán hacia el resto de servidores que estén en funcionamiento. Si los servidores no son suficientes o potentes para asumir la demanda, el servicio colapsará.

Volvamos al ejemplo de las autopistas. Pensemos en Madrid. ¿Que sucede cuando se cortan las vías de acceso a la ciudad por accidentes u obras? Pues que el tráfico se redirige a otras vías y se producen atascos. Lo mismo que pasa con los servidores.

De todas formas, tampoco es necesario que se corte una vía para que se colapsen las carreteras. Las operaciones de vuelta de vacaciones son un ejemplo de ello. La afluencia masiva de coches detiene el tráfico fluido.

Esta última explicación sirve para explicar qué otra cosa habría podido pasar con WhatsApp. Hablamos de un ciberataque. Hay grupos de ciberdelincuentes que se organizan para lanzar ataques de denegación de servicio. En realidad no son ataques. Todo consiste en vulnerar miles de ordenadores de usuarios (que no saben que están infectados) y utilizarlos para tratar de entrar con todos a la vez en una web o servicio para colapsarlo.

"Muchos especulan con que la caída de WhatsApp sea un ataque de denegación de servicio perpetrado por algún grupo de hacktivistas (aunque también puede estar detrás cualquier otro colectivo). Son ataques en los que se intentan saturar todos los recursos de los servidores. Tenemos un ejemplo de ataque de denegación de servicio en 2016, el cual afectó a Twitter, Spotify o Amazon durante horas, y que fue reivindicado por un grupo hacktivista. En aquella ocasión, se batieron los récords de tráfico en un instante concurrente. Pusieron de acuerdo a miles de ordenadores para entrar en esas redes sociales. La consecuencia fue su colapso", concluye el hacker ético Deepak Daswani.


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