Coronavirus

Detectan coronavirus en aguas residuales recogidas en Barcelona hace más de un año

A partir de muestras congeladas, un equipo de investigadores ha detectado la presencia del virus en la Ciudad Condal el 12 marzo de 2019. Algunos expertos cuestionan estos resultados que indicarían que el virus circulaba por Barcelona mucho antes del primer caso notificado de la covid-19 en China

Detectan el SARS-CoV-2 en aguas residuales recogidas en Barcelona hace más de un año
Detectan el SARS-CoV-2 en aguas residuales recogidas en Barcelona hace más de un año Pixabay

El nuevo coronavirus fue oficiosamente detectado en Wuhan (China) a principios de diciembre de 2019, aunque el gigante asiático no alertó al resto del mundo hasta el día 31 de ese mes. En pocas semanas, el virus se expandió por el resto del mundo, Europa inclusive, y ya a finales de enero de 2020 comenzaron a detectarse casos a finales de enero en países como España, Francia o Italia. A nivel público, la cronología oficial se ajusta a esa sucesión de acontecimientos, pero ahora un estudio liderado por la Universidad de Barcelona ha evidenciado que ese relato no se ajustaría a la realidad tras haber localizado restos de SARS-CoV-2 en Barcelona en muestras de aguas residuales del 12 de marzo de 2019.

Los investigadores que han elaborado este estudio han corroborado que el virus ya estaba presente al menos desde esa fecha, por lo que la cronología oficial acerca de la evolución de la pandemia es incompatible con dicha evidencia. Y así lo han plasmado los científicos de la Universidad de Barcelona -en colaboración Aguas de Barcelona- en un artículo que ha sido publicado por una revista de alto índice de impacto y publicados en el repositorio medRxiv

Se trata, pues, de la primera evidencia científica de un rumor factible y que ha ido cogiendo fuerza en los últimos meses: que el nuevo coronavirus podría haber estado circulando por el mundo mucho antes de lo que sostiene la cronología oficial asumida por instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de España, esa posibilidad apuntaba al mes de octubre del pasado año como hipotético horizonte temporal del inicio de la epidemia, en fechas coincidentes con el retorno de los militares españoles que viajaron a Wuhan para asistir a unas olimpiadas de las cuales algunos participantes regresaron con síntomas compatibles con la covid-19

Ahora, la Universidad de Barcelona ha confirmado evidencias que indican que el virus estaba presente en España mucho tiempo antes de lo que creía en un principio. El trabajo pionero de la Universidad de Barcelona, en el que han participado los investigadores del Grupo de Virus Entéricos de la UB de Gemma Chavarria-Miró, se enmarca en el proyecto de vigilancia centinela del SARS-CoV-2. Esta iniciativa está coordinada por dicho grupo de investigación con el objetivo de detectar el virus en las aguas residuales y facilitar la adopción de medidas inmediatas ante futuras olas de covid-19.

Investigadores de la Universidad de Barcelona que han participado en el estudio sobre la presencia del coronavirus en aguas residuales.
Investigadores de la Universidad de Barcelona que han participado en el estudio sobre la presencia del coronavirus en aguas residuales. UB

En el marco del proyecto de vigilancia centinela, y desde el 13 de abril, los investigadores han analizado semanalmente muestras obtenidas en dos grandes plantas de tratamiento de aguas residuales de Barcelona. «Los niveles del genoma del SARS-CoV-2 coincidieron claramente con la evolución de los casos de covid-19 en la población», explica Albert Bosch, catedrático de la Facultad de Biología de la UB y coordinador del trabajo. 

Covid-19 diagnosticada como gripe

Posteriormente, los investigadores analizaron muestras congeladas de los meses anteriores al inicio del muestreo sistemático. Dicho análisis reveló la creciente aparición de genomas SARS-CoV-2 entre principios de enero y principios de marzo de 2020, lo que adelanta la cronología de la llegada del coronavirus a España: ya el 15 de enero se detectaba la presencia del virus, 41 días antes de la declaración del primer caso de la covid-19, que se notificó el 25 de febrero.

Según los investigadores, estos resultados evidencian la eficacia anticipatoria de la vigilancia de las aguas residuales: «A los infectados de la covid-19 se les podría haber asignado erróneamente un diagnóstico de gripe en la atención primaria, contribuyendo a la transmisión comunitaria antes de que se tomaran medidas de salud pública», destaca Albert Bosch, también presidente de la Sociedad Española de Virología. «En el caso concreto de Barcelona —continúa el virólogo—, haber detectado la difusión del SARS-CoV-2 con un mes de anticipación habría permitido una mejor respuesta a la pandemia».

Muestras congeladas de 2018 y 2019

Estos resultados impulsaron a los investigadores a analizar algunas muestras congeladas entre enero de 2018 y diciembre de 2019, con el sorprendente resultado de encontrar genomas de SARS-CoV-2 en marzo de 2019, mucho antes de la notificación de cualquier caso del coronavirus en todo el mundo. «Todas las muestras resultaron negativas para la presencia de genomas de SARS-CoV-2 a excepción de la del 12 de marzo de 2019, en la que los niveles de SARS-CoV-2 eran muy bajos pero que dieron claramente positivo por PCR y, además, empleando dos dianas distintas», explica el investigador.

«Barcelona recibe muchos visitantes por motivos turísticos o profesionales —continúa Albert Bosch— y es más que probable que una situación similar se haya dado en otros lugares del mundo», analiza. «Dado que la mayoría de casos de la covid-19 muestran una sintomatología similar a la gripe, los primeros debieron de quedar enmascarados como casos de gripe sin diagnosticar», concluye.

En Italia y Francia, desde diciembre de 2019

Además de en Barcelona, en las ciudades italianas de Milán y Turín también se han hallado muestras de coronavirus mucho antes de que la pandemia asolase el país europeo. En concreto, las muestras tomadas en los purificadores de los centros urbanos del norte de Italia demuestra que el SARS-CoV-2 circulaba entre la población en diciembre de 2019.

En detalle se citaba un informe sobre pacientes hospitalizados en Francia, en los que se identificó el SARS-CoV-2 positivo a finales de diciembre de 2019 y de un estudio español en el que también se encontraron restos del patógeno en muestras de aguas residuales recolectadas a mediados de enero en Barcelona, aproximadamente 40 días antes de la notificación del primer caso autóctono.

Dicho estudio del ISS examinó 40 muestras de aguas residuales recolectadas entre octubre de 2019 y febrero de 2020, y 24 muestras de control entre septiembre de 2018 y junio de 2019, lo que permitió excluir con seguridad la presencia del virus antes de diciembre.

Los resultados, confirmados en dos laboratorios diferentes con dos métodos distintos, mostraron la presencia del SARS-Cov-2 en las muestras tomadas en Milán y Turín el 18 de diciembre de 2019 y en Bolonia el 29 de enero de 2020.

Desconfianza de otros expertos

Varios expertos consultados por Vozpópuli creen que estos resultados son interesantes, pero que deberían ser revisados con detalle, ya que hay algunos aspectos que podrían estar dando una falsa lectura a causa de la metodología empleada para la detección del virus.  Consultados por Vozpópuli, ninguno de los autores del artículo original ha querido dar detalles sobre el trabajo y los resultados.

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