Ilusión auditiva

¿Escuchas Laurel o Yanny? Lo que la ilusión auditiva más viral nos dice sobre el cerebro

Un mismo fragmento de audio parece decir una palabra diferente en función de quién y cómo lo escuche. El efecto - que se parece al famoso truco del vestido azul y amarillo - tiene que ver con la manera en que nuestro cerebro descodifica los estímulos externos.

¿Escuchas Laurel o Yanny? Lo que la ilusión auditiva más viral nos dice sobre el cerebro
¿Escuchas Laurel o Yanny? Lo que la ilusión auditiva más viral nos dice sobre el cerebro Vozpopuli

Como pasó con la famosa ilusión del vestido blanco y dorado o azul y negro, la primera vez que escuchas este fragmento de audio piensas que la polémica es una tomadura de pelo: o bien oyes “Laurel” o bien oyes “Yanny” y te parece impensable que pueda haber otra interpretación. El asunto comenzó a hacerse viral con este tuit de Cloe Feldman. Hagan la prueba:

En mi caso, desde el principio me pareció que decía “Laurel” de manera tan clara que tal vez no veía el motivo para tanto revuelo. Lo ponía una y otra vez y se lo hacía escuchar a otras personas de mi entorno, y solo escuchaba un clarísimo “Laurel”, sin lugar a ninguna duda. Hasta que me relajé y escuché el audio en otros lugares, también de forma repetida. Y, mientras escuchaba este vídeo grabado por el divulgador Jaime Altozano, sucedió la magia. De forma imprevista, estaba escuchando claramente un “Yanny” aunque con una calidad algo metálica.

Como pasaba con el truco del vestido, una misma persona puede apreciar una cosa u otra dependiendo del momento, pero sospecho que en este caso la ilusión auditiva de Laurel y Yanny se parece más a la famosa ilusión visual de la bailarina que da vueltas en un sentido u otro. En este famosos truco, nuestro cerebro puede ver a la figura femenina girar de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, dependiendo de cómo inicie la visualización cada vez:

Con el audio de Laurel y Yanny sucede algo parecido e incluso más extremo. Al cabo de unos minutos de escuchar el sonido, yo soy capaz de escuchar una palabra o la otra o incluso ¡las dos a la vez! Porque ambas se construyen en espacios diferentes del espectro y el cerebro puede escoger centrarse en una parte del sonido o la otra. Un truco para los que aún no han conseguido pasar de una palabra a la otra: si se percibe la voz como metálica y aguda se escucha decir “Yanny”, pero si se percibe como grave y profunda se oye claramente “Laurel”. Vuelvan a probar ahora:

¿Y por qué sucede todo esto? Varios medios y especialistas han intentado ofrecer las claves para entender lo que está sucediendo en esta ilusión auditiva. En Popular Science, el profesor de la Universidad de Arizona Brad Story ha analizado la forma de la onda y asegura que aunque la voz está diciendo originalmente “Laurel” son las resonancias que introduce la pronunciación las que producen una posible segunda interpretación. Ambas palabras tienen un mismo esquema sonoro (alto-bajo-alto), pero la las características acústicas son distintas y ubicadas en una segunda resonancia.

Una descomposición de los dos sonidos
Una descomposición de los dos sonidos Brad Story (Popular Science)

El lector que todavía no haya escuchado la segunda versión del sonido dudará de lo que estamos diciendo y es muy posible que tienda, como hacemos todos de manera natural, a pensar que un sonido tiene siempre la misma interpretación objetiva y que no puede ser que otros escuchen otra cosa. Pero no pueden estar más equivocados, y me propongo demostrárselo con algunos ejemplos. Uno de los más conocidos es el llamado efecto McGurk y demuestra que la visión de los labios puede hacer que creamos escuchar algo que no estamos escuchando. En el siguiente vídeo se puede apreciar que cuando el sujeto pronuncia la sílaba “BA”, y ponemos la imagen real de su boca, le escuchamos decir claramente la B. Pero si con el mismo sonido ponemos una imagen de sus labios pronunciando una F, no podemos dejar de escuchar “FA”, aunque no es es eso lo que está diciendo.

La manera en que aprendemos a identificar los sonidos es clave en los primeros años de nuestra vida, y este es el motivo por el que en algunas culturas no pueden diferenciar el sonido “R” del sonido “L”. No es que no puedan pronunciarlos, es que en su cerebro suenan igual y no han aprendido a discriminarlos. ¿Suena increíble? Para entenderlo hay que tener en cuenta que no existen percepciones “objetivas” en sí mismas, dado que todo lo que percibimos del mundo exterior se reconstruye en nuestro cerebro. Como ejemplo, las pruebas en las que se les pone a varios voluntarios unos auriculares y se les pide que avisen cuando escuchan una determinada canción que se les pone a volumen muy bajo: en un alto porcentaje las personas dicen estar escuchando la canción cuando los investigadores no le han dado al “play”. Como su cerebro espera ese estímulo, lo reconstruye y lo anticipa hasta el punto de provocar esa ‘alucinación’ temporal. Y esto vale para cualquiera de los sentidos.

El equivalente en cuanto a la visión sería la llamada “ilusión del espeleólogo”, conocida con este nombre porque las personas que se encuentran en la más absoluta oscuridad en una cueva creen ver a veces sus manos cuando las ponen delante de la cara, algo que es físicamente imposible porque no hay nada de luz. Realizado en laboratorio, este experimento muestra que muchas personas ven la forma de sus manos en la oscuridad simplemente porque el cerebro está esperándolo, dado que la coordinación entre la propiocepción y la visión suele ser constante.

Los voluntarios creen ver sus manos a oscuras
Los voluntarios creen ver sus manos a oscuras Universidad de Rochester

¿Y qué tiene que ver todo este rollo con el sonido Laurel o Yanny? Básicamente se trata de lo mismo, de la capacidad de nuestro cerebro para interpretar una parte del estímulo u otra, e incluso modularlo de forma consciente. Los  aficionados a este tipo de juegos, una vez comprendido el meollo del asunto, pueden incluso elegir cuál de las dos palabras escuchan. Se trata de relajarse y admitir que todo se reconstruye en nuestro cerebro, que es capaz de convertir en música algo que es una mera repetición o incluso escuchar un claro mensaje en algo que al principio solo parecía ruido.

La neurocientífica de la Universidad de Connecticut Heather Read también es capaz de escuchar ambas palabras a la vez porque, como explica en Popular Science, ambos sonidos están superpuestos, con la única diferencia de que Yanny suena en las frecuencias más altas. “Espero que mi habilidad de escuchar ambas palabras simultáneamente refleje mi oído musical o mi oído acústico-científico y no alguna extraña propiedad de mi cerebro”, explica. “Pero de cualquier manera es divertido que todos los escuchemos de forma diferente”.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba