La música hispana, española o latina siempre ha tenido un lugar de privilegio en Estados Unidos, el mayor mercado musical del planeta. Xavier Cugat, Pérez Prado, Richie Valens con “La Bamba”, Celia Cruz, Gloria y Emilio Estefan, Luis Miguel, Maluma…La pieza principal que falta en este puzzle es se llama Carlos Humberto Santana Barragán (Autlán de Navarra, Jalisco, 1947), un desbordante talento mexicano, comparable con titanes como Jimi Hendrix, Eric Clapton o Paco de Lucía. Él fue el referente hispano en los años de la contracultura, el hippismo y la fiebre antisistema.

Santana se convirtió en uno de los platos fuertes en Woodstock 1969, luego dejó boquiabierto al mundo con el psicodélico ‘Abraxas’ (1970) y cuando todos le creían un artista amortizado resucitó con el contagioso y colorista ’Supernatural’ (1999). Ahora confirma su gran nivel con ‘Africa Speaks’ (2019), buscando inspiración en el continente donde nació la música. Para las voces, confía por completo en la mallorquina Concha Buika, que no decepciona en ningún momento. Su registro desgarrado y con punto flamenco encaja a la perfección con la guitarra ardiente del maestro.

“Este disco es la sorpresa de 2019, lo que siempre quiso grabar Santana pero no puedo debido a restricciones contractuales", dice la prensa estadounidense

La prensa musical ha vuelto a respaldar su apuesta. “Tan excitante y apasionado como cualquiera de sus clásicos, ‘Africa Speaks’ ofrece subidón tras subidón”, dice el mensual británico ‘Mojo’. Por su parte,’Rolling Stone’, una de las cabeceras que más contribuyó a su éxito, celebra el espléndido estado de forma del mexicano. “No estamos ante el tipo de álbum para escuchar con auriculares, tiene que brotar de los bafles para apreciarlo en toda su riqueza, como si fuera un concierto. No hay exitazos de radiofórmula -no hay un “Smooth”, ni un “Oye Como Va”-, aunque “Breaking Through The Door” se acerca bastante. Esa integridad musical es parte de su encanto. Ya ha pasado medio siglo desde Woodstock, pero Santana sigue aquí, con el mismo espíritu, seguramente más libre”, celebran. “Este disco es la sorpresa de 2019, lo que siempre quiso grabar Santana pero no puedo debido a restricciones contractuales. Se publica en la discográfica independiente Concorde por este motivo”, revela la prestigiosa web Allmusic. ¿A qué apetece escucharlo? Toda una fiesta de ritmos africanos, calidez caribeña y la felicidad sonora.

Concha Buika, coautora

El giro inesperado de esta historia fue la llamada de Santana a Concha Buika, que no se podía creer su suerte cuando el mítico guitarrista le pidió, de forma totalmente inesperada, que participase en el álbum. Se alegró de poder participar en una o dos canciones, imaginen cuando le dijo que cantaría las diez piezas que tiene el disco.  Tampoco es que fuera una desconocida, ya tenía en su casa un Grammy por ‘El último trago’ (2009), álbum de tributo a Chavela Vargas, grabado con el legendario pianista cubano Chucho Valdés. El rango de Buika va del flamenco a los ritmos afro, pasando por el jazz y la canción sentimental latina, así que era tenía todo para encajar. Por si fuera poco, la española coescribe el álbum entero.

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¿Cuál fue el enfoque de Santana? Sus palabras al ‘New York Times’ suenan como las de una versión indígena del maestro Yoda. “La estrategia principal es dar un abrazo jugoso a cada nota. Pero existe un momento para dar abrazos y otro para lanzar zarpazos, como haría un tigre o un leopardo furioso. Tenemos un montón de pasajes afilados en este disco”, resume. “Confieso que estaba preocupado, ya que escogí un tono de guitarra muy particular, que suena a la vez crudo y taladrante. Temía que fuera demasiado para los oídos de cierta parte del público. Es un tono que tiene dientes y garras. Pensé que podía dar miedo a muchos oyentes”, añade. Al final, se atrevió porque “los otros tonos -más amables- ya los ha usado mucho en otros discos y además este es perfecto para la voz de Buika”, remata.