El cine se enfrenta a un reto en el horizonte más cercano para, entre otros asuntos, facilitar las cosas en la convivencia entre la producción tradicional e independiente y las plataformas. Se trata de la nueva Ley de General de la Comunicación Audiovisual, cuyo borrador contempla la obligatoriedad de las plataformas a contribuir con un 5% de sus ingresos a financiar cine europeo, al igual que ocurre con las televisiones -públicas y privadas-. Ante los avisos de Bruselas por el retraso de los plazos, el Gobierno pretende iniciar su trámite antes de la llegada del verano y tener así la norma lista antes de que finalice el año.

Se trata de una vieja petición del sector y de su concreción en el texto definitivo dependerá el paisaje de la producción independiente en España, tal y como han señalado varios productores durante una mesa redonda celebrada hace unos días en el marco del festival Lo que viene, un encuentro entre la industria cinematográfica nacional y la prensa especializada que se celebra cada año en Tudela (Navarra), que en esta ocasión ha tenido un formato presencial y virtual.

¿Está en peligro la figura del productor independiente? ¿Existen diferencias en la producción para grandes multinacionales como son las plataformas? ¿Corre riesgo la independencia creativa? ¿Qué medidas sería conveniente que se tomasen desde los organismos públicos? "No me siento agredida. Es cierto que me da un poco de miedo si la gente va a volver al cine o no", manifestó Leire Apellániz, fundadora de la productora Sr. & Sra. y responsable de películas como Ventajas de viajar en tren, respecto a la figura del productor en tiempos de plataformas y la situación del cine en la actualidad.

Tal y como recogió Vozpópuli, Apellániz aboga por un espacio en el que haya cabida para todos, especialmente porque cree que "las plataformas no pueden desarrollar todo lo que quieren" y antes o después necesitarán a los productores ejecutivos. Sin embargo, afirma que tiene miedo de que al final "copen todo" y la gente no vaya al cine, donde reside la primera "recuperación" de sus proyectos, por lo que espera que la comercialización de las películas se pueda dividir y que así todos se puedan "nutrir".

No todos los productores son independientes, hay muchas productoras que dependen de grandes grupos internacionales y en el fondo en España hay más de 300 productoras con mucha creatividad que, en función de la ley, tendrán mucho futuro o poco futuro"

Para Antonio Mansilla, presidente de la Federación de Productores Audiovisuales Independientes (PIAF), aunque considera que "el futuro del producto independiente no está en peligro", cree que habrá que estar pendiente del desarrollo de la Ley de Comunicación Audiovisual ."No todos los productores son independientes, hay muchas productoras que dependen de grandes grupos internacionales y en el fondo en España hay más de 300 productoras con mucha creatividad que, en función de la ley, tendrán mucho futuro o poco futuro", advierte. Por ello, una de sus peticiones es que se tenga en cuenta la productora independiente.

Plataformas y autorías

En cuanto a las autorías y los derechos, y cómo afectará o qué cambiará esta nueva ley, el presidente de los productores independientes ha afirmado que dentro del 5% de ingresos dedicados a la producción europea y, en concreto, el 1,5% que corresponde a series de ficción, animación y documentales, el sector ha pedido que el productor independiente posea el 40% de los derechos. Sin embargo, en este punto, Mamen Quintas, cofundadora de Ficción Producciones, cree que "va a ser difícil de pelear" porque cada uno tiene "una casuística diferente", aunque ve claro el porcentaje de producción de plataformas.

"Hay muchas formas de producir y el productor independiente tiene que abrirse camino hacia donde quiere llegar. ¿Queremos convertirnos en una factoría de producción constante por encargo? ¿Queremos un modelo mixto? ¿Queremos producciones sin que intervengan en la creatividad los operadores que nos las compran?", pregunta la cineasta, quien ve necesario "dilucidar" la figura del productor independiente, para lo que pide una "mesa de contratación estricta que cumpla el reglamento europeo".

Asimismo, según recuerda Antonio Mansilla, el Club Europeo de Productores (European Producers Club, su nombre original) pide que los incentivos fiscales se apliquen solo a los productores independientes, o que las segundas partes de series de ficción las tengan que hacer la misma productora, para no quitar esos derechos.

Respecto a la autoría, sin embargo, también hay buenas experiencias, como es el caso de Manuela Ocón, directora de producción y vocal de la Asociación de Profesionales de Producción Audiovisual (APPA). En su experiencia como directora de producción de la serie La peste, de Movistar+, "la autoría estaba muy marcada" y era "una seña de identidad y de calidad del producto". "Mi experiencia ha sido de libertad absoluta. La autoría se está protegiendo, pero no es la única dentro de los productos de ficción, hay otros productos intersantes más allá de plataformas", sostiene.