La cultura ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis de la covid debido a las restricciones y los cierres de salas y eventos. En concreto, la música en vivo facturó un 63,78% menos en 2020.

La Asociación de Promotores Musicales (APM) ha publicado, como cada año, su Anuario de la música en vivo y el pasado año, la industria musical en directo vivió una "debacle insólita" en España.

La música en directo facturó un total de 138.580.764 euros recaudados por entradas, un desplome del 63,78% en relación a los 382.596.238 euros de 2019.

Estas cifras, tal y como recoge la AMP, implican que el sector se sitúe en unos datos similares a los niveles de los años 2004 y 2005, cuando ingresaron 131.765.432 euros y 144.214.535 euros, respectivamente.

Por lo tanto, el del pasado 2020 es el peor dato de la música en vivo de los últimos 15 años. Además, en los meses de abril y diciembre, la caída fue del 76,26% en comparación con el año anterior.

Un 2019 en el que la facturación vivía un momento de idílico en España, logrando una cifra récord en un panorama en el que cada vez más ciudades albergan sus propios festivales de música, pieza clave para la música en vivo.

En 2020 se celebraron en España 11.851 conciertos, frente a los 91.106 de 2019. Además, se registraron 2,5 millones de asistentes, cuando en 2019 hubo 21,7 millones.

El confinamiento domiciliario, por comunidades, las restricciones y las medidas como el toque de queda y el fin de los eventos multitudinarios provocaron que tanto los festivales como los conciertos frenasen la actividad por completo.

11.000 conciertos y 2,5 millones de asistentes

Así, el número de conciertos y de asistentes a estos también ha sufrido un gran descenso. En total, el pasado año se celebraron en España 11.851, frente a los 91.106 que tuvieron lugar un año antes.

En relación a los asistentes, en 2019 se registraron 21,7 millones, cifra que quedó reducida a 2,5 el año de la covid, según los datos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y recogidos por la APM.

Un concierto de música en vivo.
Un concierto de música en vivo. Pexels.

La muestra de que la debacle se ha debido a la pandemia y que, desde los años anteriores las cifras seguían creciendo, es que en el mes de enero, previo a la crisis sanitaria, social y económica, se alcanzó el mejor dato de ese mes de la historia.

En ese momento, la industria de la música en vivo logró una facturación neta de 23,6 millones de euros, un 21,92% más que en el mismo mes del ejercicio anterior.

El peor golpe llegó en agosto, cuando se facturaron 3,7 millones. En comparación con 2019, esta cifra cayó un 85,4%.

No solo eso, en febrero, la situación fue la misma. El dato fue de 23,4 millones de euros, lo que supuso un 59,5% más que en febrero de 2019.

De esta manera, entre los dos primeros meses del año, el crecimiento frente al mismo periodo en 2019 fue de un 40,7%.

Agosto, situación crítica en la música

En marzo comenzó la pandemia y, con ella, las medidas restrictivas. Sin embargo, el dato seguía siendo destacable, y es que se logró una facturación de 22,5 millones de euros, manteniéndose casi igual que en el mismo mes del anterior, cuando se anotó 23,9 millones.

Por el contrario, el peor golpe llegó en el mes de agosto, cuando tan solo se facturaron 3,7 millones de euros, uno de los meses más relevantes para la música en vivo. En comparación con el año anterior, esta cifra cayó un 85,4%.