El actor José Sacristán ha sido galardonado con el Premio Nacional de Cinematografía correspondiente a 2021 en reconocimiento a su más de medio siglo de trayectoria, que comenzó a principios de los años 60 y en la que ha trabajado con los nombres más importantes del celuloide español, entre los que destacan José María Forqué, Eloy de la Iglesia, Luis García Berlanga, Mario Camus o José Luis Garci.

"Se acaba de fallar el Premio Nacional de Cine 2021. El jurado ha decidido por unanimidad que se le concede al grandísimo José Sacristán", ha anunciado el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, a través de su perfil de Twitter, vía que usa habitualmente para anunciar los galardones más importantes que entrega su departamento.

La carrera cinematográfica de Sacristán, que se mantiene en activo y que ha recibido esta noticia durante rodaje, tal y como ha señalado el ministro, recorre como ninguna otra la historia de España y sorprende que a sus 82 años haya tardado tanto en recibir este reconocimiento, que otorga el Ministerio de Cultura y Deporte desde 1980.

El jurado del premio ha otorgado este premio por unanimidad "por representar la historia viva del cine español de los últimos sesenta años y por haber encarnado como nadie las contradicciones, vicisitudes e idiosincrasia de una sociedad en transformación”, según recoge Vozpópuli. "Ha trabajado con algunos de los cineastas más relevantes, entre los que cabe destacar a Luis García Berlanga y Fernando Fernán Gómez, cuyo centenario celebramos este año, y con cineastas en activo como Carlos Vermut, Isaki Lacuesta o Javier Rebollo, conectando con distintas generaciones y sensibilidades", añade.

Sacristán recibe este reconocimiento, que en el pasado fue entregado a personalidades tan relevantes como Carlos Saura, Rafael Azcona, Fernando Fernán Gómez, Carmen Maura o Ángela Molina, por haberse convertido en "trabajador incansable, curioso, apasionado, versátil", que ha pasado "de la comedia popular de los sesenta y setenta a protagonizar películas de carácter social o thrillers" y que se ha convertido en "una referencia y personalidad indisoluble del imaginario cultural" de España.

Como es tradición, Sacristán previsiblemente recibirá este premio en el marco del Festival de Cine de San Sebastián, que se celebrará entre el 17 y el 25 de septiembre, donde en los años previos lo han recogido Isabel Coixet (2020), Josefina Molina (2019), Esther García (2018) o Antonio Banderas (2017).

Trayectoria de José Sacristán

José Sacristán nació en Chinchón (Madrid) en 1937 y muy joven comenzó su trayectoria interpretativa en el teatro, donde a partir de 1960 forjó su carrera profesionalmente. Más tarde llegaron las oportunidades tanto en el cine como en la televisión, ámbitos que ha compaginado a lo largo de su vida y con los que ha obtenido buenas críticas.

El actor puede presumir de haber logrado una carrera sólida tanto en la comedia como en el drama, al haber trabajado con los mejores cineastas. En comedia, destaca su participación en proyectos como La familia y uno más (1965), su debut en el cine a las órdenes de Fernando Palacios; La ciudad no es para mí (1966) o Sor Citröen (1967) de Pedro Lazaga; o ¡Cómo está el servicio! (1968) y ¡Que vienen los socialistas! (1982), de Mariano Ozores; o Estoy en crisis (1980), de Fernando Colomo, entre muchas otras.

En el drama, en su carrera destacan títulos como Asignatura pendiente (1977) y Solos en la madrugada (1978), de José Luis Garci; El diputado (1978) y Navajeros (1980), de Eloy de la Iglesia; La colmena (1982), de Mario Camus; El viaje a ninguna parte (1986), de Fernando Fernán Gómez; Todos a la cárcel (1993), de Luis García Berlanga; o Magical Girl (2014), de Carlos Vermut. Asimismo, también ha dirigido y protagonizado tres películas: Soldados de plomo (1983), Cara de acelga (1987) y Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? (1992).

Entre los premios y distinciones que ha cosechado destaca el Premio Goya al mejor actor protagonista por su papel en El muerto y ser feliz (2012), de Javier Rebollo, así como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, que recogió en 2001. Asimismo, en el Festival de San Sebastián recibió la Concha de Plata al mejor actor por la película Un hombre llamado flor de otoño (1978), de Pedro Olea.