Historias de la Historia

Estirpe y falacia de Boris Johnson (I)

Hay dos clases de políticos nacionalistas, los que se creen sus delirios, como Hitler, y los oportunistas que se sirven del nacionalismo para detentar el poder, como Johnson

Alí Kemal, el bisabuelo turco de Boris Johnson, con su hijo.
Alí Kemal, el bisabuelo turco de Boris Johnson, con su hijo.

Boris Johnson era un miembro del Partido Conservador que vio correr desbocado el caballo del Brexit, saltó sobre él y atrapó las riendas. Desde entonces manifiesta un ultranacionalismo y una xenofobia que asegura muchos votos en esa Inglaterra profunda que no puede soportar que Londres tenga un alcalde paquistaní y en sus bares den pasta italiana como “comida típica de pub”.

Paradójicamente este ultranacionalista de caricatura es bisnieto de un refugiado turco llamado Alí Kemal. El pasado de Johnson fue cuidadosamente borrado, y sin embargo es ejemplar y nos da una ejemplar lección de Historia. Todo empezó en 1867 en una aldea de Anatolia, donde Ahmed Reza, que ostentaba el doble título de Effendi (señor) y Hadyi (hombre santo que ha peregrinado a La Meca), tuvo un hijo con una esclava circasiana. Las circasianas eran las mujeres más deseadas de Oriente Medio por su belleza y blancura, eran cristianas del Cáucaso de la raza blanca más pura que existe (en Estados Unidos se dice “caucásico” como eufemismo de blanco). No es extraño por tanto que el niño, que sería llamado Alí Kemal, tuviese los ojos azules. Precisamente el rasgo físico más notorio de Boris Johnson, ese pelo amarillo casi blanco que parece teñido, pero es natural –su padre lo tiene exactamente igual- procede de la tatarabuela esclava.

La tatarabuela de Boris Johnson fue una esclava circasiana, su bisabuelo murió linchado por nacionalistas

Desde joven Alí Kemal, que se haría periodista, manifestó unas convicciones democráticas que le obligaron a emprender el exilio en la época de Abdul Hamid, el último sultán que ejerció el poder efectivo. El destierro le sirvió para viajar por Europa, y en Suiza se enamoró de una joven anglo-helvética llamada Winifred Brun. Se casaron en Londres en 1903. A los 25 años Alí Kemal, por ideas, cultura y modo de vida, se había convertido en un perfecto cosmopolita, que es lo más opuesto a un nacionalista. De hecho moriría asesinado por los nacionalistas, pero no adelantemos los hechos.

Tan pronto el sultán Abdul Hamid perdió el poder por la revolución de los Jóvenes Turcos (1908), Alí Kemal regresó a Turquía, pero dados los riesgos que iba a afrontar frente al nuevo gobierno -más moderno que el sultanato, pero al fin y al cabo un régimen militar, antiliberal y ultranacionalista-, dejó a su esposa embarazada en Inglaterra. Allí nació en 1909 un hijo al que bautizaron Osmán Wilfred Kemal, pero Winifred murió en el parto. El niño sería el abuelo de Boris Johnson.

Político liberal y comprometido

Alí Kemal, convertido en periodista crítico y miembro activo del partido Unión Liberal, volvería al exilio porque se enfrentó repetidamente a los Jóvenes Turcos. Desde el periódico que dirigió, Ikdam, o desde la tribuna política, los fustigaría por su estilo totalitario, la represión de los demócratas y, sobre todo, por los dos mayores crímenes políticos de los militares nacionalistas, la entrada en la Primera Guerra Mundial –en el bando alemán, el perdedor- y el genocidio del pueblo armenio.

La derrota de Turquía y la pérdida del Imperio Otomano arrastró a los Jóvenes Turcos, y el liberal Alí Kemal, que gozaba de gran prestigio en Inglaterra y era partidario del sistema de monarquía parlamentaria al estilo europeo, tuvo su oportunidad de gobernar. Formó parte de la delegación turca en el Tratado de Versalles, y luego fue ministro del Interior en el gobierno que sostenían enEstambul las fuerzas de ocupación británicas. Alí Kemal Bey (su nombre se había enriquecido con el tratamiento Bey, “gobernante” en turco) fundó además la Ingiliz Muhipler Cemiyeti (Sociedad Anglófila), que abogaba por establecer formalmente un protectorado británico sobre Turquía, dada el desorden y fractura en taifas en que se encontraba el país.

Otro movimiento nacionalista substituiría a los Jóvenes Turcos, el del general Mustafá Kemal Ataturk (Padre de los Turcos), y puso a Alí Kemal en la lista negra. Ya había sufrido intentos de asesinato, pero el 4 de noviembre de 1922, cuando estaba en una barbería del Pasaje de las Flores de Estambul, fue secuestrado por unos agentes de Ataturk, atado como un paquete y transportado ¡en un taxi! y luego en una lancha al otro lado del Bósforo, a Izmit, en la parte asiática de Turquía.

Allí gobernaba el general Nuredín Pachá, que tras un violento interrogatorio del prisionero, decidió ejecutarlo de manera cruel. Reunió una turbamulta de nacionalistas, los arengó y “puso en libertad” a Alí Kemal, que fue inmediatamente linchado, apuñalado, aplastada su cabeza con piedras, y colgado del puente del ferrocarril. Como última expresión de la barbarie nacionalista le habían despojado de los pantalones y puesto al cuello un cartel que decía “Artin Kemal”. Artin es un nombre armenio, y así castigaron que Alí Kemal denunciase el genocidio que habían sufrido los armenios.

El próximo domingo veremos cómo Boris Johnson se deshizo de su pasado turco y cosmopolita.

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