Este lunes comienza una campaña en redes sociales para apoyar al sector del libro. El objetivo es concienciar a la población de la importancia que tiene comprar los libros en las librerías para contribuir a que estas sobrevivan. En un mundo confinado, las librerías también echaron el cerrojo. Una vez llegada la Fase 1 intentan volver a la normalidad, con 30% del aforo.

Al igual que otros sectores productivos, editoriales, librerías y distribuidoras se ven sumidas en la incertidumbre y muchas de ellas podrían verse abocadas al cierre .Se trata de un tejido empresarial en riesgo de colapso, que representa el 3,2% del PIB español y que, según datos de 2018, suponen 690.300 empleos directos.

La campaña que comienza este lunes está coordinada por la escritora y traductora Elvira Sastre (Segovia, 1992) y por la cantante y escritora Beatriz Luengo (Madrid, 1982). En este empeño han conseguido verse acompañadas por una treintena de escritores y escritoras de distintos géneros y perfiles, entre los que se encuentran Rosa Montero, Fernando Aramburu, Almudena Grandes, Isabel Allende y Bernardo Atxaga

Con el lema Mis libros en tu librería convertido en hashtag (#MisLibrosEnTuLibrería), los usuarios de las redes sociales tendrán la ocasión de escucharlo de boca de muchos de los participantes en esta campaña, como una especie de mantra en formato audiovisual; otros han optado por decir a cámara qué es para ellos una librería. 

Tanto Elvira Sastre como Beatriz Luengo están convencidas de que existe mucho desconocimiento acerca del papel que juegan las librerías, aseguró la Asociación de Libreros de Madrid en un comunicado. "Son conscientes de que, como el resto del pequeño comercio, necesitan ayuda para paliar las negativas consecuencias de la grave crisis provocada por la pandemia de la Covid-19".

Tanto Sastre como Luengo cuentan con un significativo grupo de seguidores en sus redes. "Les mueve el deseo de ayudarlas a que recuperen su normalidad y que consigan mantenerla en el tiempo. El apoyo a las librerías redunda, además, en beneficio para toda la cadena del libro, ya que, gracias a su trabajo cotidiano, se revitaliza todo el sector, integrado también por distribuidoras, editoriales, autores y un sinfín de profesionales autónomos".

Un sector frágil  

En España existen 3.556 librerías independientes. Son muchas menos de las que existían en los tiempos de bonanza, pero bastante más de las que sobrevivieron a la crisis económica, que se cebó con especial saña con el del libro: desde los editores hasta los libreros vieron desplomarse sus ventas. Durante 2014, en España desaparecieron a razón de dos por días (según datos del Observatorio de la Librería 2014), así hasta llegar a casi mil locales cerrados.

Ya entonces, y para intentar tapar ese error de origen, la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal) propuso un Plan de Fomento de la lectura. La entonces secretaría de Estado para Cultura impulsó el proyecto, que fracasó por falta de interés gubernamental y la puesta en marcha de medidas contradictorias. Persistía el problema la pregunta: ¿no se leen o no se compran libros?

Desde 2011, los libreros han pasado de facturar 870 millones de euros a 707 en 2014, según cifras aportadas por Cegal en marzo de ese año. Hasta 2014, España tenía más librerías que hace diez años. Incluso en uno de sus peores momentos, el sector libro tuvo muchas más librerías que en 2005 (4.336, 14% más que en 1999). Fue ahí cuando comenzaron a revisar qué parámetros entran en juego al momento clasificar un local como una librería.

Datos por año

Si se examinan los datos por año, en 1999 existían 3.795 librerías. De esa cifra, 1.255 librerías –un 28,9%- abrieron sus puertas entre 1980 y 1999. Las más jóvenes –que iniciaron su actividad en el año 2000- alcanzan en cambio el 15%. Las diferencias no se limitan al aspecto cronológico, sino también a sus características: aquellas creadas en las últimas décadas del siglo pasado tienden a solapar el concepto de lugar que expende libros (kiosko, papelería, tienda de paso) con aquellos registrados como librerías.