Dani de la Orden es el gran maestro de la comedia romántica del presente, ese género tan ausente en las grandes temporadas de premios pero tan necesario para sostener la viabilidad de los cines españoles. Su ritmo de trabajo es tan alto que a primera vista su larga filmografía no se corresponde con la edad que aparece en su DNI. 'El pregón' (2016), 'El mejor verano de mi vida' (2018), 'Litus' (2019) o 'Hasta que la boda nos separe' (2020) son solo algunos éxitos de taquilla que ha logrado este barcelonés de 31 años que sigue sumando proyectos a un ritmo frenético y que este viernes estrena en Netflix la comedia 'Loco por ella'.

Sin embargo, este amante del cine no se conforma con reinar en la comedia española de masas y busca ampliar sus horizontes creativos con un regreso a su niñez. "Aspiro a añadir a la comedia lo que hacía de pequeño: acción y fantasía. Mis películas intentan representar el mundo con una visión, opinión o historia de algo que todos conocemos, y me apetece hablar de lo que desconocemos, de lo que no es real y quiere serlo", ha afirmado el director, quien pretende así "hacer justicia" con el Transformer que lleva tatuado en el tobillo, según ha contado a Vozpópuli.

Hasta entonces, continúa dirigiendo comedias, como es el caso de 'Loco por ella', que más allá de ser una película romántica cuenta con momentos cómicos memorables, gracias a las actuaciones de Alberto San Juan, Luis Zahera y Aixa Villagrán. Ellos son, sin duda, y especialmente en el caso de San Juan, quienes consiguen arrancar más de una carcajada en un contexto irónico y ácido que se convierte en el punto fuerte de esta historia. "Es más fácil que la comedia tenga un lugar de subcategoría y que se la critique, pero a la vez es la más disfrutada y reconocida por parte del espectador. Cuando vea en unos premios (Globos de Oro, Goya y Oscar) más comedias veré que la cosa ha mejorado un poco", apunta De la Orden.

Lo cierto es que 'Loco por ella' también se atreve a abordar temas que otras películas evitan y aparca esa tendencia a ocultar lo diferente, lo ajeno y lo difícil. La historia es de sobra conocida por el espectador: chico (Álvaro Cervantes) se enamora una noche de la chica de sus sueños (Susana Abaitua) y hace lo imposible por volver a encontrarse con ella. Para añadir algo distinto a esta trama, el torreón en el que se encuentra la princesa de este cuento es un centro de salud mental que no admite visitas, por lo que el enamorado fingirá un trastorno mental para ingresar.

La depresión no se soluciona con una palmadita en la espalda y con un 'todo va a ir bien', no se soluciona con mensajes de positivismos vacíos"

Con este contexto de enfermedades mentales, la película de De la Orden trata de ir "contra el mundo buenista de Mr. Wonderful" que anima tener "un gran día" echando mano tan solo del optimismo y la alegría. "La depresión no se soluciona con una palmadita en la espalda y con un 'todo va a ir bien', no se soluciona con mensajes de positivismos vacíos", señala el director. Del mismo modo, la cinta aboga por aceptarse a uno mismo "con todos los defectos y elementos particulares" y para ello muestra cómo los pacientes de este centro intentan adaptarse a los demás, maquillando o negando su realidad.

Comedia: el 'remake' también es industria

Recientemente, el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte, anunció su intención de favorecer a las creaciones originales frente a los remakes en la puntuación de las ayudas al cine, lo que se traduce en un mayor apoyo a las producciones originales, algo que recibió aplausos desde el gremio de los guionistas. En este sentido, De la Orden cree que esto tendrá como resultado "más creaciones originales", pero también reivindica el papel de los "remakes" en la industria. "He realizado tres adaptaciones y he vivido desde dentro lo que supone", ha señalado el director, quien precisamente tiene pendiente el estreno del remake 'Papá o Mamá', pospuesto a causa de la covid-19.

El director de comedia Dani de la Orden / Mané Espinosa

"He visto segundas partes que son réplicas, películas de superhéroes que me flipan pero sé que son réplicas las unas de las otras y que solo cambian los villanos y los efectos especiales. Básicamente, se han juntado varias películas que han hecho esto y ahí ha saltado un poco la alarma. Pero lo que pueda mejorar la industria, adelante", ha destacado De la Orden, quien cree en cualquier caso que "el músculo de la industria es primordial".

No contento con su frenética actividad en el cine, De la Orden publicará en las próximas semanas 'Darse un tiempo (y otras mentiras)' (Planeta), una comedia que ha escrito en sus pocos ratos libres con la que reflexiona "sobre las relaciones tóxicas maquilladas con el romanticismo" y que, según afirma, se lee "en tres días". El cineasta compara la relación del protagonista con un videoclub en las últimas, con la del protagonista de 'Alta fidelidad', la novela de Nick Hornby, y su tienda de discos. En este caso, busca el amor a través del cine y se pregunta por qué 'Love actually' es la mejor película del mundo (o no).