Música

Rufus T. Firefly: "Ahora hay músicos como los de antes, pero entonces no se vendía humo"

La banda madrileña de rock alternativo se prepara para su último concierto de la gira, en la Riviera de Madrid el próximo 13 de abril, para el que ya se han vendido todas las entradas 

Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro, de Rufus T. Firefly
Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro, de Rufus T. Firefly Iris Banegas

Víctor Cabezuelo, voz, guitarra y teclado del grupo de rock alternativo Rufus T. Firefly, está en pleno ensayo. Es viernes por la tarde, pero saca un hueco para hablar con Vozpópuli de música, la nueva tendencia de la industria, los artistas de antes, política e, incluso, de 'Stranger Things'.

Junto a Júlia Martín-Maestro (batería y percusión), Carlos Campos (guitarra), Miguel de Lucas (bajo) y Rodrigo Cominero (teclados y coros), ha recorrido todo el país para presentar sus ocho temas de Loto (2018), la segunda parte de su álbum Magnolia (2017). Ahora quedan menos de dos semanas para el último concierto de su gira, en la Riviera de Madrid, que ya ha logrado un sold out

La psicodelia se palpa en sus temas y la sinceridad y pureza marcan los acordes de un grupo independiente que opina que en la actualidad se ha inventado el género indie, algo que hasta ahora era una simple forma de gestión. Lo que ahora recibe el apelativo de indie es, de toda la vida, el pop-rock que ahora parece costar tanto decir, señala. 

Cabezuelo asegura que no es que ahora no haya músicos como los de antes, a pesar de hacer alusiones continuas en sus letras a cosas de antaño como King Crimson o Nirvana, sino que antes se vendía música, no "humo".

Uno de los componentes de Rufus T. Firefly, recomendados por cierto por la voz profunda del rock nacional, Enrique Bunbury, duda de que haya humanos entre los líderes políticos y afirma que la sociedad, en general, carece de empatía. 

Rufus T. Firefly
Rufus T. Firefly Iris Banegas

Su Loto cuenta con ocho canciones, desde una dedicado a 'Druyan & Sagan' hasta 'Un breve e insignificante momento en la breve e insignificante historia de la humanidad', pasando por su propia versión de 'Lucy in the sky with diamonds', de McCartney y Lennon. 

Habéis recorrido festivales, salas… y ahora un 'sold out' en la Riviera de Madrid. ¿Qué le recorre a Rufus T. Firefly por dentro?

Creo que en realidad el sentimiento que más domina todo es el de agradecimiento. Nosotros no contábamos con esto para nada y la verdad es que ni siquiera lo habíamos imaginado antes. Es como que nosotros siempre hemos hecho canciones porque teníamos la necesidad de hacerlas y nunca pensamos que nos fueran a traer hasta aquí. Somos muy conscientes de que si estamos aquí es porque a la gente le ha gustado y ellos han querido que estemos aquí. Intentamos disfrutarlo mucho y hacerlo lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades.

¿Qué entendéis por psicodelia? ¿Y por rock alternativo?

Esto me lo preguntan muchas veces, pero para mí la psicodelia no es un estilo musical, la psicodelia es una forma de afrontar las composiciones que tiene mucho que ver con la experimentación y con la libertad. Y dentro de la psicodelia creo que el estilo se puede hacer de muchísimas maneras. Hay psicodelia en el rock, en el jazz, en la música electrónica, y en un montón de géneros. Creo que para mí es una forma de afrontar la música y no limitarse en cuanto a prejuicios ni estilos.

Hoy en día, probablemente el 90% de la gente de este país no sepa diferenciar entre un bajo y una guitarra"

De repente sacáis el tema 'Hoy empieza todo' junto a Viva Suecia y tiene una gran acogida. Últimamente muchos artistas dicen en sus entrevistas que irán sacando singles y al final un álbum. ¿Sois de los pocos valientes que se atreven con un disco completo de primeras?

A nosotros nos gustan mucho los discos, es algo que siempre hemos defendido porque yo cuando compro un disco me gusta escuchármelo entero, saber qué ha querido expresa el artista en cada disco, por qué ha metido esas canciones… eso es un poco también lo que yo quiero transmitir y por eso sacamos discos. Ahora vivimos en una época en la que los singles y lo directo tiene más eficacia, pero yo creo que hay gente para todos los gustos y cada músico tiene que hacer lo que siente.

Si hablamos de vuestras letras, en el primer tema de vuestro último trabajo, 'Druyan & Sagan', decís "solo es una pieza más de todo el universo" (Loto, 2018). ¿Nos creemos más de lo que realmente somos?

Absolutamente. Yo creo que en el momento en el que nos creemos algo nos estamos creyendo mucho más de lo que somos. Entonces, sí. Yo creo que cuando el ego te domine y pienses que todo tiene mucha importancia, es importante darte cuenta de lo que eres y de lo que representas para el universo y para la vida, que es absolutamente nada. Creo que parece una manera desoladora de verlo pero que en realidad es todo lo contrario, te relaja mucho y es una forma muy bonita de ver la vida y aprovecharla.

Justo ahí… tenéis una canción que se llama 'Subir a por aire' (Grunge, 2013). ¿A vosotros os ha pasado? ¿Habéis tenido que pararos a pensar en algún momento?

Nos ha pasado en otros aspectos de nuestra vida, quizá por eso nos dedicamos a la música. Todo el grupo llevamos una carrera profesional a parte de la música y en esa canción en concreto hablaba de eso, de la necesidad de tocar para tener que subir a por aire ¿no? En lugar de estar encerrado en un cliché y en lo que se supone que tiene que ser tu vida, pararte a pensar si es lo que quieres hacer o no.

Hacéis muchas referencias culturales en vuestras letras, en vuestras canciones. ¿Qué pasa con la cultura en este país?

Creo que la cultura en este país es riquísima pero no nos damos cuenta. Creo que todo está como debajo de una capa mainstream absurda que le llega al 95% de la población y que debajo de esa capa hay una riqueza increíble que si la gente lo supiera estaría muy orgullosa de ello. No sé, digamos que a lo mejor que exista esa capa hace que todo lo de abajo se conserve más puro o no se relacione tanto con el dinero. Relacionar la cultura y el arte con el dinero hace que todo se enturbie mucho y que se pierda un componente artístico muy importante. Quizá que todo eso sea muy underground es lo que le está dando precisamente el valor que tiene.

Mencionáis a Kim Crimson, uno de los pilares del rock, cantáis un "flotando con Nirvana", hacéis vuestra propia versión de 'Lucy in the sky with diamonds', de The Beatles… ¿Ya no hay músicos como los de antes?

Sí que los hay, lo que pasa es que sí que es verdad que hay una cosa que antes pasaba y es que no había trucos y no se vendía humo y no se vendía imagen, se vendía música. Antes se vendían solamente canciones y tenías que saber tocarlas muy bien. Se premiaba mucho el que los músicos supieran tocar muy bien y supiesen hacer cosas increíbles con sus instrumentos., a eso se le daba mucho valor. Hoy en día, probablemente, el 90% de la gente de este país no sepa diferenciar entre un bajo y una guitarra y no sepan cómo suena uno y otro. Se ha perdido un poco el valor de apreciar el arte de tocar un instrumento. Es algo que a nosotros sí nos gusta mucho.

Tenéis un tema que se llama 'Pulp Fiction' (Magnolia, 2017). Mia Wallace se pregunta en la película que "por qué creemos necesario decir estupideces para sentirnos a gusto". ¿Crees que se dicen muchas tonterías en la actualidad?

Sí, sí. En la actualidad se dicen muchas cosas o a lo mejor se dicen las mismas de siempre, lo que pasa es que ahora todo el mundo tiene un altavoz, entonces, al final, leemos las opiniones de todo el mundo. Muchas veces, incluso, leemos las opiniones de gente que ni siquiera ha pensado lo que está diciendo. Creo que no hay que estar como demasiado pendientes ni obsesionados con eso, simplemente. Las estupideces siempre han existido y siempre existirán y cada uno tiene que ser consciente y estar preparado para diferenciarlas.

Y de repente aparece 'Stranger Things' y un 'Demogorgon'…

Es una serie que nos gustó mucho, tenía estos valores de como medio ingenuos, de las películas sesenteras, es como que sabes perfectamente quiénes son los buenos y quiénes son los malos, tienen unos valores de la amistad muy bonitos, grupos de amigos que se protegen entre ellos. Todas esas cosas me parecen muy bonitas y de alguna manera nos han educado a nosotros, que veíamos todas esas pelis cuando éramos muy pequeñajos. Me recordó a todo eso, me pareció bonito que de repente surgiera una serie así y que esté gustando tanto a la gente. A lo mejor es que esos valores son guays y molaría tenerlos.

A raíz de esto de saber quiénes son los buenos y quiénes son los malos, no sois los únicos que hacéis alusión al Test de Voight-Kampff. Zahara, por ejemplo, habla de ello en sus conciertos. ¿En España hay más líderes políticos humanos o replicantes?

Yo no sé si habrá algún humano… Tendríamos que hacer la prueba, pero yo me jugaría una mano a que no (ríe).

Las redes nos están engullendo y puede llegar a pasar que se te llegue a olvidar quién eres y te empieces a comportar como el personaje de las redes sociales"

Y sobre vuestro tema de 2012 'La gran mentira' (Ø, 2012), también cantáis en Loto "todo va tan rápido que me olvidé de la verdad". ¿Estamos viviendo en una mentira?

Más bien creo que hay muchas verdades y cada vez más verdades. Creo que uno de los problemas principales de este mundo es que hay muy poca empatía y todos nos pensamos que nuestra verdad es la única ¿no? Siempre hablamos de injusticias, pero las injusticias están por todas partes y se representan de muchas maneras. Lo malo es que no somos capaces de ponernos en la piel de los demás. Eso es lo que hace que haya muchísimas verdades y que opiniones que estén totalmente enfrentadas, las dos tengan razón. No se trata de saber qué es verdad y qué es mentira y quién tiene razón y quién no, se trata de entenderse y punto, lo que pasa que algo me dice que eso no va a pasar nunca.

Supongo que lo sabréis pero… Enrique Bunbury dijo que había que escucharos…

Eso dijo sí, ¡qué majete! Cuando lo dijo nos pegó un subidón. Es como una especie de gurú de la música y lo que él diga de repente hay muchísima gente que le hace caso. Fue muy bonito. Ya para mí fue una sorpresa muy bonita que nos hubiera escuchado, pero que encima nos recomendara fue como alucinante.

Él tiene a su "hombre delgado que no flaqueará jamás" y vosotros a 'El increíble hombre menguante' (Nueve, 2014). ¿Quién es ese hombre menguante? 

Tiene que ver con nuestro papel virtual en la sociedad y en relación al nuestro de verdad. Cómo las redes nos están engullendo y puede llegar a pasar que no te des cuenta de quién eres o se te llegue a olvidar quién eres y te empieces a comportar como el personaje de las redes y no hagas lo que realmente quieres hacer o no estés pensando de lo que estás haciendo en ese momento. Es como si tu personalidad real se va haciendo más y más pequeña y la de mentira, que no es nada y no existe, se adueña de todo.

Rufus T. Firefly
Rufus T. Firefly Iván Martínez

Y sobre esto último, las redes en el caso de los músicos ¿son buenas o malas?

En el caso de bandas independientes como la nuestra son ultra necesarias porque son la única manera que tenemos de llegar a la gente. Sin ellas nosotros estaríamos totalmente perdidos. Los grupos que no tentemos discográficas necesitamos las redes. Es verdad que tienen cosas muy malas, pero en nuestro caso han sido fundamentales.

Siendo vosotros músicos independientes, ¿creéis que se ha metido dentro de la etiqueta del indie a artistas que realmente no lo son?

Sí, a mí lo que más curioso me parece es que el indie se haya convertido en un estilo musical cuando nunca lo ha sido, el indie es simplemente una forma de gestión y es una forma de intentar con los pocos medios que tengas, sacar unas canciones adelante y punto, no hay más. Es verdad que al principio podía haber ciertos grupos que siguieron esta corriente y a lo mejor sí que se podían identificar con un sonido determinado, pero hoy en día no tiene sentido, a los que llamamos indie hoy en día es el pop-rock de toda la vida y parece que no se puede decir la palabra pop-rock, pero no pasa nada, es lo que es.

Además, tenéis tanto un 'Final fantasy' (Loto, 2018) como una 'Última noche en la Tierra' (Magnolia, 2017). ¿Qué planes tiene Rufus T. Firefly?

En cuanto acabemos el concierto de la Riviera lo que queremos es parar un poco el ritmo, seguiremos tocando e algún sitio puntual pero nuestra idea es parar un poco y empezar a trabajar en un disco nuevo, sin ninguna prisa e intentadlo llevar con mucho cariño. Somos conscientes de que ahora mismo estamos en un momento muy bueno y mucha gente está pendiente de lo que hagamos en el próximo disco, entonces es una oportunidad muy buena que tenemos que aprovechar. Lo veo como si hubiéramos estado toda la vida esperando este momento y el siguiente disco va a ser muy importante para nosotros.

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba