Cultura

Ordenan prisión provisional para Natalio Grueso, fugado en el caso Niemeyer

El ex director del Niemeyer, quien se encuentra en paradero desconocido y debe comparecer ante el juzgado por irregularidades en el Niemeyer, 

Natalio Grueso con Mario Vargas Llosa durante la presentación de La Chunga, en Madrid, en 2012.
Natalio Grueso con Mario Vargas Llosa durante la presentación de La Chunga, en Madrid, en 2012. Archivo

La noticia ha saltado por agencias esta mañana. La Audiencia de Oviedo ha ordenado prisión provisional y sin fianza para el ex director general de la Fundación Niemeyer de Avilés, Natalio Grueso, en paradero desconocido y quien debe ser juzgado a partir del 24 de septiembre por presuntas irregularidades en su etapa al frente del complejo cultural.

En su auto, la Sección Tercera de la Audiencia argumenta que el acusado, que se enfrenta a una petición fiscal de 11 años de cárcel, "ha facilitado a los órganos judiciales que conocen de este procedimiento hasta dos domicilios distintos que no se corresponden con ninguno que sea suyo para el control de hallarse a disposición de este Tribunal".

Para la sala, eso determina "la convicción fundada de que se ha sustraído a la acción de la justicia al constituirse en ignorado paradero materializando el riesgo de fuga".El tribunal ha librado las requisitorias pertinentes para su localización y puesta a disposición del tribunal. Además, recuerda que el pasado día 31 de julio había acordado la citación urgente del ex director general para su comparecencia en la Audiencia el 7 de agosto para la práctica de diligencias, de la que había dado traslado a la Policía Judicial para su notificación en el domicilio que había designado en Madrid.

Los agentes de la Unidad Adscrita de la Policía Judicial informaron a la sala de que la citación no se había podido entregar por hallarse Natalio Grueso en ignorado paradero. No obstante, el 13 de agosto, Natalio Grueso compareció ante el tribunal para la práctica de la diligencia acordada y designó como domicilio una dirección en Oviedo, donde nuevamente se trasladaron los agentes para la entrega de la citación para su presencia en el juicio, con resultado negativo.

El portero del edificio de Oviedo explicó a la Policía Judicial que la vivienda estaba vacía y Natalio Grueso llevaba siete años sin residir en el domicilio.Esta circunstancia ha llevado al tribunal a dictar un auto por el que hace constar su convicción fundada de que el ex director general se ha sustraído a la acción de la justicia al constituirse "en ignorado paradero materializando el riesgo de fuga, lo cual determina la conveniencia de que se adopte la medida cautelar de prisión".

A esta situación se une la circunstancia de que ayer el letrado del turno de oficio José René Alperi, que le había sido designado para llevar su representación, presentó su renuncia a continuar con su defensa al alegar "discrepancias irreconciliables" que le impedían realizar una defensa "adecuada". Este abogado de oficio es el segundo letrado que ha renunciado a la defensa, ya que el abogado particular que había contratado inicialmente, Pelayo Fernández-Mijares, invocó la misma causa para su renuncia, el pasado mes de julio.

La Audiencia Provincial mantiene para el 24 de septiembre el inicio de la vista oral, que se prolongará durante once sesiones. La Fiscalía pide para Natalio Grueso una pena de 11 años de cárcel, 10 años de inhabilitación y una multa de 24.000 euros, por presuntas irregularidades durante su etapa al frente del Centro Cultural Niemeyer de Avilés, relacionadas con la emisión de facturas falsas o manipuladas.

También le acusa de delitos continuados de malversación en concurso medial con falsedad, otro societario y un tercero de insolvencia punible. En el procedimiento están personadas dos acusaciones particulares: la ejercitada por el partido Foro eleva su petición a 13 años de prisión y la que lleva la Fundación Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer pide penas que suman 15 años y 6 meses.

De Ana Botella a la fuga 

Natalio Grueso llegó asumió la dirección del Teatro Español en marzo 2012, de la mano de Fernando Villalonga, entonces delegado de las Artes del Ayuntamiento de Madrid. Desembarcó no solo para sustituir a Mario Gas en el área de artes escénicas, sino para dar relumbrón cultural y cierto cosmopolitismo a la que fue entonces la mayor apuesta de Ana Botella: Madrid 2020, la candidatura olímpica que la alcaldesa vio esfumarse el año pasado en Buenos Aires entre cafés con leche y bromas sarcásticas sobre su inglés. Arrastraba la sobra de su gestión dudosa en el Niemeyer, institución por la que desfilaron desde Woody Allen o Brad Pitt hasta Kevin Spacey y Jessica Lange. Lo que comenzó con el acoso a cal y canto por parte de Foro Asturias y Francisco Álvarez Cascos –entonces presidente del Principado- terminó en una imputación, en 2013 –ya Foro no gobernaba en Asturias- por presunto delito societario contra Grueso, ya entonces en Madrid.

La oposición criticó la medida, ya que el procesao judicial todavía abierto por las irregularidades en las cuentas del Niemeyer denunciadas por la consejera de Cultura del Principado, Ana González la principal razón para rechazar su llegada. Su potente agenda de contactos en el exterior y las propuestas iniciales que llevó a cabo pesaron más. En la presentación que hizo de su Plan de Teatros, Grueso sacó pecho con un vídeo, De Madrid al mundose llamaba, en el que Kevin Spacey o el director del NY Public TheaterOskar Eustis, cantaban las loas de la capital española como metrópolis de las artes y la cultura.

Grueso enfocó su plan en cuatro pilares: la internacionalización; la cooperación con compañías de otros países; la enseñanza obligatoria de los teatros en las escuelas y la eficiencia en la gestión de las instituciones a su cargo. En lo que a la internacionalización y cooperación se refiere, lo único que Grueso consiguió poner en marcha el proyecto Dos Orillas, para la coproducción con teatros de países como Argentina, Colombia o México. Sólo se ha completado un montaje: Tirano Banderas, dirigida por el catalán Oriol Broggi.

Madrid Destino

Al llegar al cargo y cuando presentó su plan de Artes Escénicas, Grueso fue muy claro en un tema: no se privatizaría ningún teatro. "Esto no es un negocio ni puede serlo. Creo en la cultura pública", dijo. Si bien es cierto tal cosa como una privatización no ocurrió, a raíz de la creación de la empresa Madrid Destino se esparció la alarma en muchos trabajadores del teatro Español, Fernán Gómez, Centro Cultural de la Villa, Teatro Circo Price, Matadero-Madrid, Teatro Español Naves del Español, Medialab-Prado y CentroCentro Cibeles.

La aparición de Madrid Destino generó mucho resquemor, especialmente por la forma en la que apareció, con la absorción, en octubre de 2012, de dos instituciones: Madrid Arte y Cultura (MACSA), la sociedad pública encargada de la gestión cultural –que ya atravesaba un expediente de regulación de empleo-, y Madrid Visitors & Convention Bureau, sociedad de promoción turística internacional.

En su defensa, Grueso negó que existiese durante su gestión cualquier intención de privatizar las instituciones madrileñas. “Yo lo que te puedo decir es que ningún teatro está privatizado. Y mi opinión personal es que sería un error terrible privatizar los teatros de la ciudad. Esas son confusiones que se generan en los medios de comunicación. Es que hacéis titulares que no son tales. Habéis dicho que se privatizaban los teatros y un año después no ha pasado tal cosa”, manifestó.



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