Cultura

Inquietante mensaje de Svetlana Alexiévich: ¿está en peligro la Nobel bielorrusa?

Es la única opositora libre. Su situación preocupa aún más tras la publicación este miércoles de un texto que firmó en calidad de presidenta del PEN de Bielorrusia 

La escritora y periodista bielorrusa Svetlana Alexiévich EFE
La escritora y periodista bielorrusa Svetlana Alexiévich EFE

Hace dos semanas la escritora y premio nobel de literatura bielorrusa Svetlana Alexiévich advirtió que en cualquier momento podían “ tocar a la puerta y venir a detenerme”. La autora hizo estas declaraciones, desde Minsk, en una entrevista telefónica concedida a la periodista Pilar Bonet, de El País. Bielorrusia está viviendo las mayores protestas contra Aleksandr Lukashenko, quien tras 26 años en el poder ve tambalear su liderazgo y arremete contra la oposición.

Horas después de las declaraciones ofrecidas por Alexiévich a Bonet, Reuters informó que la escritora había sido citada para declarar en la causa penal abierta contra el organismo que coordina a la oposición, y del que ella es miembro. A eso siguió el intento de secuestro de la opositora  Maria Kolesnikova con la intención de expulsarla del país. Kolesnikova había pasado en las últimas semanas a la primera línea del movimiento opositor que acusa a Lukashenko de fraude electoral

Todo esto repercute en la situación de Svetlana Alexiévich, quien ha sido muy crítica con el régimen de Lukashenko. Su situación , a todas luces incierta, preocupa aún más  a partir de la publicación este miércoles de un texto que firmó en calidad de presidenta del PEN bielorruso: “Ya no hay ninguno de mis amigos de ideas afines en el Presidium del Consejo de Coordinación. Todo el mundo está en la cárcel o en el extranjero. Hoy se llevaron, el último, Maxim Znak. Primero, nos secuestraron el país, nos secuestraron a los mejores.   Pero en lugar de los arrancados de nuestras filas, vendrán cientos más”. 

En su mensaje, continúa: “No fue el Comité de Coordinación el que se rebeló. El país se rebeló. Quiero repetir lo que siempre digo. No estábamos preparando un golpe. Queríamos evitar una división en nuestro país. Queríamos que se iniciara un diálogo en la sociedad. Lukashenko dice que no hablará con la calle, y en la calle hay cientos de miles de personas que salen todos los domingos y todos los días. Esta no es una calle. Esta es la gente (…) Quiero apelar a la intelectualidad rusa, llamémoslo así a la antigua. ¿Por qué callas? Solo escuchamos raras voces de apoyo. ¿Por qué guardas silencio cuando ves que pisotean a un pueblo pequeño y orgulloso? Seguimos siendo tus hermanos”.

Lo más inquietante del texto de Alexiévich se desprende de las últimas líneas: “Y quiero decirle a mi gente que lo amo. Estoy orgullosa de ellos. Aquí de nuevo, alguien desconocido toca el timbre ...”, fue justo esa última frase la que ella expresó de manera textual para advertir a la corresponsal Pilar Bonet, que su seguridad corría peligro. Durante las protestas populares la escritora no atendió llamadas telefónicas, ni correos ni mensajes de redes sociales. Pocos minutos después de lanzar ese mensaje, la propia periodista española advirtió sobre su posible detención. "Escritora Dyana Balyko escribe desde Minsk que Svetlana Alexíevich, la premio Nobel de Literatura, ha sido detenida. ¿Hay verificación?", publicó en su cuenta de Twitter.

La importancia de Alexiévich

No sólo es la ciudadana bielorrusa más conocida del mundo, la premio Nobel de Literatura también ha denunciado y señalado los excesos de la antigua Unión Sovética. Testigo de ese abrupto tránsito entre el régimen comunista y la apertura de mercado, Alexiévich ha narrado desde los estragos de la Segunda Guerra Mundial al convulso presente de Rusia. En la obra de Alexiévich destacan sus reportajes sobre Chernóbil o acerca del papel de las mujeres en la II Guerra Mundial, este último publicado en España con el título La guerra no tiene rostro de mujer (Debate).  Su volumen Voces de Chernóbil (1997) supone para muchos una fotografía de una obra que parte de las voces e historias. 

En las páginas de aquel libro, documentó las vivencias orales sobre el trauma que supuso la mayor catástrofe nuclear de la historia de la humanidad y que puso de manifiesto la amenaza que el fallido proyecto soviético representaba para el resto del mundo. Una vez consumada la caída de la URSS, Alexiévich dio una nueva vuelta de tuerca en su investigación sobre el fracaso de la utopía comunista con Hechizados por la muerte, un reportaje literario sobre el suicidio de aquellos que no soportaron el fracaso del mito socialista. 

Hace cuatro años, en una visita a Madrid, la premio Nobel aseguró : "En Rusia y Bielorrusia, mis dos patrias, las cosas no van bien. Están cerrados al mundo, han parado el proceso de pensar e interpretar la información. Uno de mis maestros es Dostoievski. Y como él escribió: todo el mundo grita su propia verdad. Me refiero a la verdad de una persona, de un individuo. En mi trabajo he tenido como regla dejar a cada uno que grite su verdad. Yo no puedo forzar la vida ni la realidad, tengo mi visión y mis convicciones. Los libros son el foco de esa visión”. 

Casi un lustro después, la antigua república soviética enfrenta una severa crisis, y para resolverla el régimen propone una amplia reforma constitucional y la convocatoria de elecciones legislativas y presidenciales para 2022. Sin embargo, el régimen ha arremetido duramente contra la oposición y pide ayuda a Rusia para contrarestar la presión popular.

Últimas noticias

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba