Cultura

'Ecce homo' a la navarra: una profesora de manualidades 'restaura' una escultura del siglo XVI

El San Jorge de Estella, una escultura del siglo XVI de la iglesia de San Miguel, en Navarra, ha sido sometido a una intervención que la deja irrecuperable

Así quedó la una escultura del siglo XVI tras la intervención.
Así quedó la una escultura del siglo XVI tras la intervención. ArtUs

La noticia saltó a los medios luego de que una restauradora compartiera lo ocurrido en las redes sociales. "¿Qué le ha pasado al San Jorge de Estella? Una magnífica escultura de principios del XVI que ha perdido la totalidad de su policromía original para transformarse en esto", dijo Carmen Usúa, responsable de la empresa ArtUs. El tuit estaba acompañado por una imagen de lo ocurrido. Así como la anciana Cecilia Giménez restauró por iniciativa propia el Ecce Homo de Borja, esta vez, en Navarra, una profesora de manualidades intervino con técnicas invasivas una escultura policromada del siglo XVI: la imagen deSan Jorge de Estella expuesta en iglesia de San Miguel. El resultado, además de calamitoso, es irreversible. 

El precedente inmediato ocurrió en 2016. Cecilia Giménez , una vecina de Borja, decidió retocar la pintura realizada el siglo pasado por Elías García Martínez. El salitre y la humedad de la pared habían acabado por borrarla casi por completo y ella, inocente y solícita, no había  hecho más que atender a sus buenas intenciones. Así que ni corta ni perezosa, cogió una foto del original y se dedicó a lo suyo: retocar. La imagen quedó irreconocible.

Este nuevo caso deja consecuencias irreversibles en la pieza intervenida, tal y como señaló el escritor e historiador Mikel Zuza en sus redes sociales: "El San Jorge de Estella tenía la particularidad, entre todas las imágenes tardomedievales conservadas en Navarra, de que era prácticamente la única que mostraba a la perfección cada pieza de la armadura completa que empleaban los caballeros de fines del siglo XV - principios del siglo XVI". 

"El San Jorge de Estella era prácticamente la única que mostraba a la perfección cada pieza de la armadura", dice Mikel Zuza

Según Zuza, sobre el San Jorge de Estella podían verse "el camall o almófar, que son esas puntas de cota de malla que cuelgan del bacinete o yelmo",  los gocetes, "que son los fragmentos de cota de malla que protegían las articulaciones más expuestas del caballero y permitían también moverse sin dificultad"; el peto, la placa metálica que protegía el pecho, "y que en este caso concreto de Estella iba lujosamente forrada de tela roja, como sólo los más nobles caballeros podían permitirse".

La pérdida documental e historiográfica es grave, asegura el experto, no sin ironía: "Todo eso se ha convertido en una figura de carrusel de feria por obra y desgracia de la desdichada intervención que ha sufrido el pobre San Jorge, que imagino que hubiera querido salir a galope de su capilla antes de consentirlo. Qué pena que no pudiese lograrlo".

El arzobispado de Pamplona ha asegurado que el párroco de la iglesia de San Miguel de Estella no pretendía restaurar la escultura de San Jorge, sino "adecentar un espacio que estaba sucio", por lo que encargó los trabajos de pintura que han originado el desperfecto en esta obra del siglo XVI. Así lo manifestó a la agencia EFE el portavoz del arzobispado, quien debía conceder el permiso para tal acción. 

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba