Cultura

Javier Olivares, creador del Ministerio del Tiempo: "En esta serie se cuentan las cosas aunque duelan"

Este lunes llega a su fin la segunda temporada de El Ministerio del Tiempo, una serie que demuestra que calidad y gusto no están reñidas con la audiencia.

Javier Olivares, guionista del Ministerio del Tiempo.
Javier Olivares, guionista del Ministerio del Tiempo. TVE

Han evitado el suicidio de Cervantes y la desaparición total del Quijote. También han conseguido que Velázquez alucine con las películas de acción, que Lope de Vega se enamore de una mujer de finales del XIX o que Quevedo sea trending topic un lunes exhausto. Todo eso lo han logrado sin arrancar la ropa ni la dignidad a nadie. Se trata de El Ministerio del Tiempola serie creada para Televisión Española (TVE) por Javier Olivares -y su hermano Pablo Olivares, ya fallecido-, que este lunes llega al final de  su segunda temporada  con un episodio dedicado a la Armada Invencible.

El Ministerio del Tiempo es la serie creada para RTVE por Javier Olivares -y su hermano Pablo Olivares, ya fallecido-, que este lunes llega al final de su segunda temporada.

A pesar de haber sufrido una aparatosa interrupción de su emisión en la televisión abierta, el MDT no defrauda a espectadores. Sus historias han acogido a una audiencia huérfana. Sí: huérfana. Aquella que, leída o no, quiere arrancar del pasado un significado para la propia vida. ¿Quién no se ha sentido como el impostor de El Cid? ¿O como ese Pachino que corrige la relación con el padre? ¿O ese Lorca extraviado en un mundo que no lo entiende?

Esta enorme entrega histórica y (meta) literaria está protagonizada por la patrulla que integran Amelia Folch -la primera mujer universitaria en España, interpretada por Aura Garrido-; Alonso de Entrerríos -el soldado de los Tercios de Flandes condenado a muerte en 1569 y encarnado por Nacho Fresneda-; Pacino –el policía de la España de los ochenta interpretado por Hugo Silva, del que muchos esperan su regreso-  y finalmente Julian, el enfermero que no puede rescatarse siquiera a sí mismo tras la muerte de su mujer. Hay algo espontáneo en todos estos seres y aquellos excepcionales que los acompañan -ejem, ejem.. Spínola, por ejemplo-. Los integrantes de este grupo élite trabajan para la administración pública. Su misión es una sola: que la historia permanezaca a salvo... de nuestro olvido, su peor enemigo.  Sobre ellos, y las suerte que les depara, hablamos con Javier Olivares. 

-El del Tiempo es, sin duda,  ministerio que funciona. ¿Seguirá siendo así?

-Eso no depende de nosotros, los que la hemos creado y hacemos. Los derechos son de TVE y ella debe decidir lo que debe hacer. Lo que sí  puedo decir es que si sigue, será así. O no será.

-Este lunes llega el final de temporada de una de las series que más ha enseñado a los españoles de historia. ¿Qué balance hace?

-Muy positivo. Mantener el nivel de la primera temporada era difícil y lo hemos conseguido. Y en producción, lo hemos superado. Haciendo balance de las dos temporadas, han pasado por la serie El Empecinado, Lope de Vega, Isabel, el Guernica, Picasso, Velázquez, Lorca, Dalí, El Cid, Cervantes, Napoleón, la gripe española, Houdini y Argamasilla, Valle Inclán, la Vampira del Raval, las Sinsombrero, Felipe II… Lo analizo y me parece un milagro todavía a día de hoy.

"Pero si te soy sincero, me encantaría siempre trabajar para TVE. Creo en la televisión pública"

-¿Continuará la serie en TVE? ¿Estaría dispuesto a pasar por la arriesgada alcabala de la tele privada? El MDT demuestra que se puede hacer TV inteligente sin morir en la audiencia.

-No lo sé. Interés, hay. Pero hay que cuadrar tiempos y medios para que la serie siga creciendo. Respecto a lo segundo, si te refieres a nuevas plataformas, estamos abiertos y con muchas ganas de trabajar con Movistar (sobre todo, como marca española que es) o Netflix. Con las generalistas privadas, no lo creo. Lo hemos intentado, pero no han creído conveniente contar con nosotros en otros proyectos. Así que nos damos por enterados. Pero si te soy sincero, me encantaría siempre trabajar para TVE. Creo en la televisión pública y el departamento de Ficción de TVE, comandado por Fernando López-Puig es el verdadero artífice de que esta serie exista. Yo les debo todo, de hecho: Isabel, Víctor Ros…

-¿Qué ocurrió realmente? ¿Por qué el el MDT salió  de la programación y regresó así? ¿Eso incidió negativamente en la audiencia?

- Teníamos previsto dividir la serie en dos partes. Luego, quisimos hacerla de un tirón pero no llegábamos si queríamos mantener nuestro nivel de posproducción. Sugerimos posponer el estreno, luego no emitir en Semana Santa… pero no nos dejaron. Luego, tampoco se hizo la comunicación del parón ni de la vuelta como se tenía que hacer. Y eso no lo digo yo: lo ha reconocido la propia TVE. En la audiencia tradicional sí afectó. Mucho. Como en la primera temporada emitir en cinco franjas horarias o días distintos. Emitir en Semana Santa supone 400.000 espectadores que se pierden de esa audiencia. Ahí están los números. Gracias a Dios, la otra audiencia (la del diferido, la web y las redes sociales, la de Yomvi o Netflix España) no nos falla nunca. Y esos espectadores que perdemos ahí, luego ven la serie en otras pantallas.

"En la audiencia tradicional sí afectó. Gracias a Dios, la otra audiencia (la del diferido, la web y las redes sociales, la de Yomvi o Netflix España) no nos falla nunca"

-Hay metáforas atávicas de España que se han mostrado con elegancia y precisión –el esperpento de Valle Inclán durante el capítulo de Houdini;  el Cervantes que desiste del suicidio a pesar de todos los avatares; los últimos de Filipinas-. Hábleme de eso, por favor. De esa vocación de analizar y redimir a España en el conocimiento de sí misma.

- Tenemos una Historia maravillosa a la que parece que a los españoles nos da vergüenza mirar. Muchos han criticado que con los últimos de Filipinas, renegábamos de nuestra Historia, que hicimos algo demasiado duro… Que se documenten y vean. ¿Qué esperaban? ¿Un musical? En esta serie se cuentan las cosas aunque duelan. No hacemos televisión evasiva, sólo para entretener. No vendemos soma como en “Un mundo feliz” de Huxley. Creemos que hay que valorar nuestros aciertos y errores en el pasado. Asumirlos y tirar para adelante para construir una Historia mejor. Sin olvidos y sin engaños.

-El primeri capítulo retrató a un Cid impostor confrontado con un Cid auténtico, la operación de esa suplantación arroja los vacíos que hay entre personaje y leyenda. ¿Cómo se lleva España con su propia historia?

- Mal. Sólo así se explica que la primera serie sobre Isabel se hiciera hace apenas unos años. Hemos visto mil versiones de El Álamo, pero casi nadie conocía a los héroes a su pesar de Filipinas… Nos falta orgullo. Y debemos recuperarlo pronto. Y no me refiero a un orgullo nacionalista español, que pretende adueñarse de la marca España mientras sus cuentas están en paraísos fiscales. Hablo de orgullo de verdad, del sincero y positivo, en el que caben todos y no se expulsa a nadie. Del que entiende este país como algo diverso en el suman diversas lenguas y culturas. Y que tiene que entender su pasado para no tropezar mil veces en la misma piedra.

"¿Qué esperaban? ¿Un musical? En esta serie se cuentan las cosas aunque duelan"

-Aunque el término metaliteratura haya sido saqueado de sentido, la metaliteratura no deja de ser lo que ya hizo Cervantes. ¿Es consciente de que el Ministerio del Tiempo propone y consigue hacer eso en un medio como la Tv? ¿Cómo?

- Sin duda, aunque Cervantes es Cervantes y nosotros unos aprendices. Lo tenemos muy asumido. Las continuas referencias culturales y populares definen ese concepto. Un concepto que tenemos muy claro desde que creamos la serie mi hermano Pablo y yo. De hecho, él fue el gran generador de esa idea. Pero nos sale de natural, procuramos no forzarlo nunca.

-La idea básica de su proyecto más que viajar en el tiempo, es el peso de la memoria.

-Sin duda. Los recuerdos son la única máquina para viajar por el tiempo que existe. Los recuerdos y los libros de Historia.

-La verdadera literatura la hacen hoy los guionistas, decimos. ¿Y no fue así siempre? ¿No fueron guionistas los dramaturgos y novelistas de antaño? ¿O es que en el siglo XX la novela se secó por completo?

- Cada formato, cada género puede ofrecer (y ofrece) grandes escritores. Sean novelistas, ensayistas, periodistas o guionistas. Antes, en el siglo XX y ahora. No podemos pasar del desprecio al guión como literatura a creernos el ombligo del mundo. Todos tenemos una tarea y un lugar bajo el sol. Esencialmente, el que deciden los lectores y los espectadores.

-Una última y arbitraria pregunta, ¿para cuándo un capítulo sobre Larra?

- No sé si habrá tercera temporada, así que tampoco sé quién puede salir en ella. Pero Larra es un personajes fantástico, con muchas cosas de él que no se saben demasiado. Como, por ejemplo, las causas de su suicidio. O que su hija creó la primera estafa piramidal que se conoce en la Historia de España. Por ejemplo.


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