Cultura

La Academia Sueca, también

Patti Smith durante su interpretación de la canción de Bob Dylan en la entrega de los Nobel de 2016.
Patti Smith durante su interpretación de la canción de Bob Dylan en la entrega de los Nobel de 2016. EFE

La cuerda reventó por Hollywood. Las denuncias por acoso sexual contra el productor más poderoso de la industria, Harvey Weinstein, destaparon un capítulo que tuvo sus réplicas en muchas otras instituciones y personajes del quehacer cultural, desde la Metropolitan Opera de Nueva York, que se vio obligada a cesar a su director musical emérito, James Levine, tras una investigación que encontró pruebas creíbles de acoso sexual a lo largo de su carrera, hasta fotógrafos como Bruce Weber y Mario Testino. La larga mancha del abuso de poder ha llegado incluso a otras instituciones como organizaciones, algunas de ellas pertenecientes al ámbito de los derechos humanos.

Un nuevo episodio de esta larga polémica sobre denuncias de acoso ha llegado a la Academia Sueca, que esta semana ha cerrado su semana trágica con la salida de la secretaria permanente, Sara Danius, y su miembro más discutido, Katarina Frostenson. Todo comenzó con un informe sobre la institución, luego de que dieciocho mujeres denunciaran al dramaturgo francés Jean-Claude Arnault, esposo de Frostenson, por abusos sexuales.

Un nuevo episodio de esta larga polémica sobre denuncias de acoso ha llegado a la Academia Sueca, que esta semana ha cerrado su semana trágica

Acompañan a las denuncias de acoso publicadas en noviembre en Dagens Nyheter, principal diario sueco, el detalle de irregularidades en la financiación de la sociedad literaria Forum, un organismo presidido por Jean-Claude Anrnault y de la que Katarina Frostenson formaba parte como copropietaria de la sociedad. La coincidencia de intereses puso bajo lupa a Arnault, a quien se acusa además de haber filtrado el nombre del ganador del Nobel en siete ocasiones.

La solicitud de expulsión de un miembro de la Academia sólo ha ocurrido una vez en los 232 años de historia de la institución, ocurrió en 1790, pero la mayoría rechazó esa opción. Este segundo episodio perjudica también a tres miembros de la institución: Klas Östergren, Kjell Espmark y Peter Englund, predecesor en el cargo de Danius. Los intercambios de acusaciones -el exsecretario Horace Engdahl, íntimo amigo de Arnault, llamó perdedores a los miembros salientes y, a Danius, supone la peor crisis en la historia del cargo. La Academia en situación límite, con llamadas al orden de la Fundación Nobel y del rey Carlos XVI Gustavo, protector de la institución.

La solicitud de expulsión de un miembro de la Academia sólo ha ocurrido una vez en los 232 años de historia de la institución, en 1790

El problema alcanza otras esferas de poder, entre ellas, a la propia corona sueca. La solución que se ha alcanzado es un compromiso entre las partes para asegurar la "supervivencia" de la Academia, según declaró su director, Anders Olsson, quien ejerce ahora además como secretario provisional. Olsson insinuó en unas declaraciones a Radio Suecia que el rey, con quien se había reunido esta semana, apoyaba la decisión, afirmación desmentida de forma categórica por la Casa Real, que ha convocado de nuevo  al académico a palacio para hablar con el monarca.

El acuerdo tampoco parece haber cerrado las heridas tras una lucha por el poder "que supera a un drama de Shakespeare", como tituló el rotativo Dagens Nyheter,que recoge la línea de los principales medios suecos, que hablan de "historia trágica" de una institución que se hunde y cuya crisis parece haberse profundizado. Sara Danius, de momento, es la víctima más expuesta.

La polémica alrededor de la Academia que concede el Nobel alcanza otras esferas de poder, entre ellas, a la propia corona sueca

Elegida en 2013, Danius se convirtió dos años después en la primera mujer secretaria de la Academia Sueca, un hecho que no ha pasado desapercibido en un país muy sensibilizado con la campaña de denuncias de abusos #MeToo (Yo también), en cuyo contexto surgieron las acusaciones contra Arnault. "Ya basta, nos negamos a retroceder", afirmó hoy la ministra de Cultura, Alice Bah Kuhnke, quien en su perfil de Instagram colgó una foto suya con una blusa con lazo en el cuello, prenda habitual de Danius.

Otras políticas, actrices, músicas y numerosos ciudadanos anónimos se han sumado a la campaña de apoyo colgando en redes sociales fotos con blusas similares y la etiqueta #knytblus, tema del momento en Twitter en Suecia. Las cinco salidas de la última semana, sumadas al boicot desde hace años de otras dos miembros, dejan a la Academia con solo 11 de los 18 asientos ocupados, uno menos de los necesarios para elegir nuevos miembros y tomar decisiones, como las relativas al Nobel.

Las cinco salidas de la última semana, sumadas al boicot desde hace años de otras dos miembros, dejan a la Academia con solo 11 de los 18 asientos ocupados, una exigencia de los estatutos

Así aparece señalado en los estatutos escritos en su día por Gustavo III, aunque varios expertos han apuntado en medios suecos que podrían interpretarse de forma laxa y Carlos XVI Gustavo anunció además esta semana que consideraría la necesidad de completarlos. De acuerdo con las normas actuales, la renuncia es simbólica, la pertenencia a la institución es de por vida y solo se eligen nuevos miembros cuando muere alguno, si bien es posible no participar en las votaciones ni actividades, como ya ha ocurrido en el pasado.



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