Xiaomi es una marca que se recomienda siempre a quienes buscan las tres 'bes': bueno, bonito y barato. Equipos muy contenidos en precio, con cámaras para salir del paso y pensados en el apartado más práctico, con el diseño a expensas de lo técnico, de lo funcional. El teléfono perfecto para tu padre o tu madre, vamos.

Sin embargo, lo último de la firma, el Xiaomi Mi 11 Ultra que hemos sometido a prueba, es un diamante inesperado. Un equipo de alta gama que se mueve en los 1.200 euros de precio. Vale cada euro que cuesta. Es como si desde la enseña china quisieran dejar claro que son capaces de hacer teléfonos para competir en la gama alta, aunque su foco de negocio esté en vender de todo -más allá de los teléfonos móviles- lo más barato posible.

El hecho de que su margen de ganancias para cualquier producto sea del 5% deja claro que este tipo de equipos aparecerán de forma puntual. Hay que dedicar mucha innovación, tiempo y recursos para desarrollar un terminal con estas características. Xiaomi es más de churros -vaya por delante que hay que saber hacerlos-, de vender muchos móviles y variados, de ser el mejor en el binomio 'calidad-precio'.

Estará entre los cinco mejores equipos del año. Nos atrevemos a decir que por encima de los buque insignia de Samsung y Oppo (Samsung S21 Ultra y Oppo Find X3 Pro), y con nivel para competir con el iPhone 12

El Xiaomi Mi 11 Ultra sigue manteniendo la línea de diseño austera de sus hermanos pequeños. Todo se plantea a expensas de lo que el equipo tenga que llevar en sus tripas, aunque ha sido un detalle incluir un material tan 'premium' como lo es la cerámica en la parte trasera del terminal. En cuanto a especificaciones, el equipo que probamos lleva 12 GB de RAM, 256 GB de ROM (hay distintas configuraciones, en 8/12 GB y en 128/256/512 GB), un procesador Snapdragon 888, pantalla Amoled de 6,81 pulgadas, resolución WQHD+ (60 Hz y 120 Hz), Android 11 y un mastodóntico sistema de cámaras principal que ya adelantamos es de lo mejor del mercado.

Xiaomi apuesta por una segunda pantalla trasera

El dispositivo cuenta con una pantalla de reducidas dimensiones en su parte trasera, junto al aparatoso conjunto de cámaras principal. Se trata de un pequeño display Amoled de 1,1 pulgadas de tamaño -más o menos la mitad de la superficie de un sello- a la que sólo vemos dos funcionalidades claras: la realización de selfies con la cámara primaria -puede mostrar el encuadre de la foto cuando se activa la lente principal- o la consulta de la fecha y hora cuando el equipo está tumbado sobre la pantalla frontal -se puede activar mediante dos leves toques con la yema del dedo-.

Más allá de eso, poco partido se le puede sacar a esta innovación. El display secundario se puede configurar para que muestre alertas -como WhatsApp o los SMS-, pero lo cierto es que no es algo que resulte operativo ni suponga un avance con el que se haya descubierto la rueda. Además, este display adicional afecta a la batería del terminal.

Sistema de cámaras

El módulo de cámaras principal está compuesto por una lente de 50 megapíxeles (f1.95), una gran angular (Sony IMX586) de 48 megapíxeles (128 grados, f 2,2) y un teleobjetivo (Sony IMX 586) de 48 megapíxeles, con 5 aumentos en modo óptico y hasta 120 en formato digital. La cámara de selfies atesora 20 megapíxeles (f 2.2.) de calidad y un rango de visión de 78 grados.

Las especificaciones de cámara son menos importantes ahora que en tiempos más analógicos. El procesamiento de imágenes, el 'Photoshop' que trabaja, edita y maquilla cada instantánea, es en realidad el factor clave a la hora de lograr una buena instantánea.

En el caso de Xiaomi, es este un apartado sumamente interesante, sobre todo cuando se utiliza el modo retrato. Las imágenes captadas en este formato acercan mucho la barrera a los resultados obtenidos por una réflex, a ojos de quienes no son expertos en fotografía. Es el feed back generalizado que hemos recibido al mostrar los retratos captados-. En cuanto al recorte de los rostros, calificamos al equipo con un notable alto.

Harina de otro costal es la realización de retratos -en este caso selfies- con su cámara frontal. El cambio es significativo, y aquí sí se nota, a pesar de lo dicho anteriormente, que las lentes siguen teniendo su peso. Hablamos de selfies correctos si pensamos que estamos ante un gama alta. Si los queremos tener con el mismo nivel de espectacularidad que los hechos con la cámara principal, basta con activar la pantalla trasera, encuadrar y pulsar el botón del sistema de cámaras principal. Problema solucionado.

Retrato con la cámara principal:

Retrato con la cámara de selfies:

El sistema de lentes primario es sumamente aparatoso, un escalón de aproximadamente medio centímetro de grosor que levanta una prominente joroba en la parte trasera del equipo. Deja de ser un factor negativo cuando se empieza a sacar partido a la cámara, sobre todo a su zoom de 120X (en formato híbrido). Como comentamos, el teleobjetivo funciona con cristales hasta los cinco aumentos, a partir de ahí todo se fía a la Inteligencia Artificial.

A continuación, os pasamos una secuencia de imágenes del mismo escenario con varios aumentos: 1X, 5X, 20X, 50X, 100X y 120X.

1X:

5X:

20X:

50X:

100X:

120X:

Como puede verse en las fotografías, hasta 20X aguanta bastante bien el tipo. A 50X el granulado y nubosidad es evidente y a 100X o 120X la descomposición de la imagen es altísima.

Estas imágenes fueron tomadas desde una ventana a unos 100 metros de distancia del edificio fotografiado. En resumen, el sistema de cámaras es sumamente versátil. Muy bien en los retratos, razonable en selfies y espectacular en telefoto, a lo que hay que sumar un modo noche cumplidor y video en una calidad máxima de 8K a 60 fps.

En el caso del modo noche, no hay demasiada diferencia entre tirar con este formato activado o hacerlo en el modo normal, tal y como puede verse en estas dos imágenes:

Modo normal:

Volviendo a las especificaciones, cuenta con carga rápida de 67W, lo que alimenta su batería de 5.000 mAh -da un rendimiento correcto- al completo en una media hora. En cuanto a la carga inversa inalámbrica -el teléfono se convierte en un power bank que puede cargar otros equipos o dispositivos como auriculares-, la velocidad es de 10W.

Es resistente al polvo y a las inmersiones durante media hora hasta a un metro de profundidad (estándar IP68) y lleva una pareja de altavoces de Harman Kardon. Una garantía de calidad de sonido que no destaca especialmente en el Xiaomi Mi 11 Ultra.

Si el Xiaomi Mi 11 Ultra fuera un futbolista estaríamos ante Raúl. No es un diez en nada pero es un ocho en todo. No falla. Un digno competidor en la gama alta que este año. Casi con toda seguridad, estará entre los cinco mejores equipos del año. Nos atrevemos a decir que por encima de los buque insignia de Samsung y Oppo (Samsung S21 Ultra y Oppo Find X3 Pro), y con nivel para competir con el iPhone 12.