Los movimientos de presos de ETA no terminan tras haber vaciado las cárceles al sur de Madrid. El Ministerio del Interior notificó este martes el traslado de cuatro etarras a centros penitenciarios del País Vasco. La estrategia para llevar a los terroristas a prisiones próximas a sus lugares de origen entra en su segunda fase, en una decisión que despierta recelos entre víctimas: la AVT ve una relación entre todos los traslados y el inminente traspaso de las competencias penitenciarias al Gobierno vasco.

De acuerdo a las consideraciones de la asociación, la gestión penitenciaria del Gobierno cumplió su primer escalón tras haber sacado a todos los presos de ETA de las cárceles ubicadas al sur de Madrid. Entre los últimos figuraban alguno de los terroristas considerados del 'sector duro' dentro de la banda, aquellos que abogaban por no renunciar a la violencia para alcanzar sus objetivos políticos.

Quizá el caso más significativo fue Iñaki Bilbao. El etarra, condenado por varios delitos relacionados con el terrorismo -incluido el asesinato de Juan Priede Pérez- amenazó a varios jueces durante su procesamiento. Y en 2019 aseguró que "si me dieran otra oportunidad en esta vida, cogería un arma y retomaría la lucha armada aunque fuera solo". Encarcelado en Puerto III (Cádiz), Interior se resistió a trasladarlo a una cárcel fuera de Andalucía, más próxima a su localidad natal hasta que, finalmente, anunció este mes de julio la decisión de llevarlo a Salamanca.

Los traslados de etarras, en cifras

Con el traslado de Iñaki Bilbao y de otros tres terroristas desde Puerto III anunciados ese mismo día se puso fin al cumplimiento de penas de etarras en centros andaluces. La AVT recordó que, a partir de entonces, todos los presos de la banda terrorista se encontraban ya "de Madrid hacia arriba".

Pero con esa decisión no se da por concluido el goteo de comunicados en los que Interior anuncia nuevos traslados de presos de ETA. El de este martes se caracteriza por la reubicación de cuatro terroristas en centros penitenciarios ubicados en el País Vasco. Aitor Herrera Vieites pasará de la cárcel de El Dueso (Cantabria) a la de Bilbao; Asier Mardones y Josune Oña, del centro penitenciario de Logroño al de Álava; y Aitzol Maurtua, de Dueñas (Palencia) a Bilbao. Asimismo se comunicó la progresión a tercer grado de Mikel Arrieta, con varias condenas por asesinato.

Desde que Fernando Grande-Marlaska asumió la cartera de Interior se han gestionado 201 traslados de presos de ETA, 70 de ellos a cárceles del País Vasco o Navarra, de acuerdo a las cifras que maneja la Asociación de Víctimas del Terrorismo. También se han aprobado 23 progresiones a tercer grado, de las que se beneficiaron siete miembros de la banda terrorista con delitos de sangre.

Críticas de la AVT

La AVT considera que los traslados "son el primer paso para acortar la estancia en prisión de los terroristas presos" y acusan a Fernando Grande-Marlaska de "agradecerle a Sánchez" que le mantenga en su puesto tras la reciente reestructuración de Gobierno con nuevos movimientos de etarras en las cárceles españolas: "Ha quedado demostrado que el siguiente paso del Ejecutivo en materia penitenciaria es, una vez trasladados todos los presos, que sean trasladados a las prisiones vascas".

Y añaden: "Con las cárceles del sur del país vacías de terroristas, ahora es el momento de acercar progresivamente a los presos etarras a la Comunidad Autónoma Vasca, donde en octubre se hará efectiva la transferencia de las competencias de prisiones". La asociación concluye que la "sangría de acercamientos" son "la antesala de las progresiones de grado, los permisos penitenciarios, la libertad condicional o incluso indultos".