El nuevo "Gobierno del cambio" en Israel, que agrupa ocho partidos de casi todo el espectro político, fue ratificado hoy en una votación de confianza en el Parlamento, echando del poder a Benjamín Netanyahu tras doce años seguidos como primer ministro.

Aprobado con una estrecha mayoría, el nuevo Ejecutivo de unidad nacional envía a la oposición a Netanyahu y estará liderado los dos primeros años por el ultranacionalista Naftali Benet y los dos siguientes el centrista Yair Lapid, acabando con más de dos años de bloqueo político en Israel.

El ya ex primer ministro de Israel, el conservador Benjamín Netanyahu, aseguró antes de iniciarse la sesión de investidura que "continuará la misión" de "garantizar la existencia y seguridad" de su país, y en caso de verse relegado a la oposición, insistió en que buscará maneras de "derrocar" al nuevo "Gobierno del cambio" para volver a liderar el país.

"Si estamos destinados a estar en la oposición, lo haremos con la cabeza en alto hasta que derroquemos a este peligroso Gobierno", declaró Netanyahu durante una crispada sesión parlamentaria donde se ratificó la nueva coalición formada por una amplia amalgama de partidos que le echaron del poder.

En su discurso ante la cámara, Netanyahu reclamó los logros de sus últimos años, agregó que un millón de personas votó a su partido Likud en los comicios de marzo para crear un Ejecutivo derechista y aseguró que el nuevo primer ministro designado, el ultranacionalista Naftali Benet, no tiene legitimidad para el cargo en una coalición que consideró "débil" ante enemigos como Irán.