Actualidad

“Nadie quiere ir al matadero”: el PSOE se rebela contra un ‘superdomingo’ electoral en 2027

La idea divide al partido y no sólo entre sanchistas y antisanchistas

  • Pedro Sánchez en la sede del PSOE -

Pedro Sánchez no ha confirmado, pero tampoco ha desmentido que esté pensando en unificar las elecciones municipales, locales y autonómicas con las elecciones generales el domingo 30 de mayo de 2027; un superdomingo electoral que obligaría a instalar en algunas mesas -donde se elijan también concejos, cabildos insulares o diputaciones forales- hasta cinco urnas distintas con sus correspondientes papeletas. Supondría un reto logístico inédito en medio siglo de democracia pero, sobre todo, les supone todo un inconveniente a muchos alcaldes y barones socialistas ahora que pintan bastos para un PSOE en shock por la corrupción.

La idea divide al partido y no sólo entre sanchistas y antisanchistas. Entre los partidarios del presidente, en su entorno más próximo, hay dirigentes que lo defienden desde hace meses como revulsivo movilizador del partido -"los alcaldes no se jugarán sólo su reelección", dicen-, pero también quienes piensan que hay que respetar los tiempos de una organizaciòn cuya fortaleza es su base municipalista, los miles de alcaldes y concejales "que tienen derecho a que nadie interfiera en el debate local", argumenta un muy importante ex dirigente del PSOE. Y otro dirigente con muchos trienios, todavía en ejercicio, añade gráficamente: "Es que no pueden esperar que nadie quiera ir al matadero, y así vamos al matadero".

En 2027 no habrá "factor sorpresa"

Es precisamente esa ambigüedad presidencial hasta el momento respecto al superdomingo, junto con su insistencia en agotar la legislatura nacional hasta 2027, lo que ha levantado todas las alarmas internamente. Les hace temer que el presidente este pensando en refugiarse tras el tirón local de ellos para obrar el milagro de conseguir de nuevo suficientes diputados como para repetir la jugada de 2023 y dejar a Alberto Núñez Feijóo otra vez con un palmo de narices sin llegar a La Moncloa.

La realidad, advierte el responsable de una federación, es que "aquello que pasó hace dos años tuvo mucho que ver con el factor sorpresa: nadie contaba con que al día siguiente de nuestra debacle autonòmica y municipal el presidente convicaría elecciones dos meses después y, menos aún, que lograramos lo que logramos". Feijóo ganó en las urnas pero sólo podía pactar con Vox y Sánchez logró aglutinar la mayoría absoluta raspada de 176 diputados que suman el PSOE y el resto de los grupos parlamentarios.

Aquel factor sorpresa que cogió al PP de Feijóo con el pie cambiado en julio de 2023 no existirá ya en 2027; por contra, los candidatos socialistas temen sufrir voto de castigo si acuden junto a Sánchez a revalidarse en las urnas después de esta que muchos tildan de "legislatura horribilis"

Pero ese factor sorpresa que cogió al PP de Feijóo con el pie cambiado en julio de 2023, recalca la misma fuente, no existirá ya en 2027; por contra, los candidatos socialistas temen sufrir voto de castigo si acuden junto a Sánchez a revalidarse en las urnas después de esta que muchos en el PSOE tildan de "legislatura horribilis". En 2011 se planteó este mismo dilema entre los entonces barones territoriales y José Luis Rodríguez Zapatero, que no solo renunció a juntar todas las elecciones en un superdomingo de mayo sino que renunció él a presentarse a la reelección en las generales que convocó en noviembre de aquel año. Le sustituyó Alfredo Pérez Rubalcaba en el cartel electoral, lo cual no evitó el descalabro que dio paso a la mayoría absoluta de Mariano Rajoy (187 diputados).

Durante los ocho años de mandato orgánico que lleva Pedro Sánchez nadie había planteado en público su relevo hasta que éste viernes el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, uno de los hombres fuertes del partido en Extremadura lo ha verbalizado. Tras el último escándalo de corrupción, que ha acabado con la carrera polìtica del hasta ahora secretario de Organización y número tres, Santos Cerdán, Rodríguez Osuna ha dicho: "Yo sé lo que haría si fuera secretario general, convocaría un congreso extraordinario y renunciaría a presentarme a la reelección", ha osado reprocharle Rodríguez Osuna a Pedro Sánchez.

Susana Díaz pide elecciones 

Ni siquiera los sospechosos habituales Emiliano García Page, Felipe González, Susana Dñiaz o Javier Lambán habían llegado a tanto. Piensan lo mismo que el alcalde de Mérida pero lo más lejos que han llegado es a pedir al hoy presidente del Gobierno que convoque elecciones generales ya para salir de la "agonía" que vive España y el estado de shock en que se encuentra el partido; aunque eso suponga ceder el poder a Feijóo. Al fin y al cabo supondrá pasar la página del sanchismo e iniciar la regeneración de un PSOE carcomido ahora mismo por la corrupicón de los que han sido sus dos últimos secretarios de Organización y su asesor, Koldo García Izaguirre.

La última en hacerlo, en la tarde de este viernes, fue la ex presidenta andaluza. Susana Díaz ve ya "imposible" mantener la legislatura con esta degradación. Se siente "abochornada" como muchos "miles de militantes" por lo que se ha ido escuchando en los audios de Cerdán, Koldo y Ábalos, y lanza una seria advertencia a quien fuera su rival en las primarias de 2017: "El perdñon no es suficiente en una situación así" porque los españoles, no sólo los socialistas, exigen medidas contundentes o al PSOE le esperará una "muerte a pellizcos" de aquí a 2027 ante lo que está por salir.

El problema de los presidentes autonómicos y alcaldes socialistas es que, conforme avance el calendario, y si no convoca elecciones generales este otoño, o en junio de 2026 junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, las posibilidades de que Sánchez esté pensando en forzar el temido superdomingo en mayo de 2027 crecen exponencialmente

El problema de los presidentes autonómicos y alcaldes socialistas es que, conforme avance el calendario, y si no convoca elecciones generales este otoño, o en junio de 2026 junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, las posibilidades de que Sánchez esté pensando en forzar el temido superdomingo en mayo de 2027 crecen exponencialmente. Ya lo verbalizó el presidente castellano-manchego la pasada semana: "no puede volver a pasar" que la política nacional "arrastre" al PSOE en los territorios.

"Yo, lo que me encuentro, es a multitud de responsables locales y territoriales, en un grito contenido, deseando que las generales no afecten a las municipales y autonómicas, y si eso significa que el veredicto de los españoles sobre la política nacional sea anterior, yo creo que la inmensa mayoría lo preferiría", avisó García Page a Sánchez la semana pasada tras estallar el caso Leire y antes de la bomba atómica de corrupciòn que ha supuesto para el PSOE la revelación del informe de la UCO de la Guardia Civil (490 páginas) contra Cerdán, Ábalos & Koldo.

Al dirigente más crítico con el jefe del Ejecutivo le gustaría que las elecciones generales fueran ya, pero, sí Sánchez quiere llevarlas a 2027, que haga como en 2019: antes las generales (28 abril de aquel año) que las autonímicas y locales. Al PSOE le salió bien la jugada porque el Gobierno bonito acababa de llegar a La Moncloa; había pasado menos de un año de la moción de censura que desalojó a Rajoy. Hoy, la realidad es muy otra para los socialistas.

 

Apoya TU periodismo independiente y crítico

Ayúdanos a contribuir a la Defensa del Estado de Derecho Haz tu aportación Vozpópuli