El derrumbe del techo de una iglesia evangélica en la ciudad nigeriana de Uyo, capital del estado de Akwa Ibom, en el sureste del país, ha dejado al menos 60 muertos y numerosos heridos causó este sábado esegún medios locales.

Según ha informado la portavoz policial Cordelia Nwawe, la iglesia se derrumbó durante el transcurso de una celebración eclesiástica en la que un pastor local iba a ser consagrado como obispo. La agencia de noticias estatal NAN ha informado este domigo en su sitio web de que había 60 "víctimas" como consecuencia del colapso, ocurrido durante el servicio religioso, pero otros medios dan cifras superiores.

Entre los asistentes se encontraba el gobernador de Akwa Ibom, Udom Emmanuel, quien resultó ileso y dijo en su cuenta de Facebook que ese estado nunca había vivido un suceso tan impactante.

El presidente nigeriano, Muhamadu Buhari, transmitió al gobernador y al pueblo de Akwa Ibom su tristeza y condolencias, en nombre de su familia y de toda la nación, por los numerosos muertos, y heridos, que no cuantificó, registrados durante el siniestro.