La jueza que este viernes ha aceptado parar cautelarmente la retirada del monumento a la Batalla del Ebro en Tortosa (Tarragona) ha basado su decisión en que lo contrario supondría la "imposible restitución del monumento" si finalmente hay sentencia favorable al Colectivo para la Reinterpretación del Monumento de la Batalla del Ebro (Corembe), que pide mantenerlo.

En el auto, consultado por Europa Press, la titular del Juzgado Contencioso 2 de Tarragona remarca que la estructura del monumento es metálica y para quitarla hay que cortarla en diferentes piezas.

Esto supondría "daños que harían imposible o muy difícil se restitución al estado anterior" y la jueza remarca que no se ha aportado ningún informe para comprobar que se podría volver a montar.

No "justifica la urgencia"

La Generalitat, que ya anunciado que recurrirá esta decisión ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJC), pidió a la jueza desestimar la medida cautelar que reclamó el Corembe para cumplir con la Ley de memoria histórica, aunque la magistrada considera que esto no "justifica la urgencia" para retirar el monumento.

También alegó que suspender las obras supondría un perjuicio económico por retirar la maquinaria y por posibles indemnizaciones a empresas ya contratadas, y la jueza contesta que estos perjuicios serían "más fácilmente resarcibles" que volver a colocar el monumento.