El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, afirmó este miércoles sobre la fusión entre CaixaBank y Bankia y el despido colectivo anunciado que el sector financiero “tiene que hacer los deberes para ser competitivo” y auguró reestructuraciones por el impacto de la pandemia.

En una entrevista concedida a Servimedia, Garamendi consideró que “nadie se puede llevar a engaño” de que al tratarse de una fusión entre CaixaBank y Bankia “algo se sabía que iba a pasar” respecto al despido colectivo y que “nos guste o no nos guste, va a tocar procesos de reestructuración porque llevamos un año y medio en la situación en la que estamos”. “Es vivir en una irrealidad pensar que aquí no ha pasado nada”, agregó en ese sentido.

El dirigente de la patronal también apuntó que “el regulador debería pensar que cuando toma decisiones afecta directamente al regulado” al ser preguntado sobre el argumento de que la entidad tiene que cumplir con lo que mandata el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de España. El sector financiero “tiene que hacer los deberes para poder ser competitivo”, dijo.

La digitalización

Además, Garamendi recordó que en el proceso de digitalización se crearán nuevos puestos de trabajo y habrá “cierta destrucción de otros” y en el caso de la banca, necesitará menos oficinas.

CaixaBank ha rebajado en 500 personas la propuesta del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de 8.291 al haberse comprometido a reubicarlos dentro de empresas del propio grupo y ha garantizado que ayudará a la recolocación del resto, según los sindicatos.

El ajuste planteado por el banco supondría prescindir de más del 18% de los 44.400 empleados actuales de la plantilla del banco -incluye los 500 que recolocará en filiales del grupo-, además de que echará la persianilla al 27% de sus sucursales o a un total de 1.435.