José María Aznar

La sonrisa de Aznar no convence a la audiencia: 'Mi casa es la tuya' registra su peor dato

Quizá por la autocomplaciencia y vanidad del ex presidente del Gobierno o por la falta de presión en las preguntas de Osborne, lo cierto es que los espectadores prefirieron cambiar de canal. Nadie quiso conocer el lado más humano del que pasó a la historia por su foto en las Azores.   

José María Aznar en una entrevista de Bertín Osborne en el programa 'Mi casa es la tuya'
José María Aznar en una entrevista de Bertín Osborne en el programa 'Mi casa es la tuya' EFE

Bertín Osborne y Jose María Aznar demostraron ayer sus dotes con el balón en un partido de fútbol que presentador e invitado jugaron en el programa de Telecinco, 'Mi casa es la tuya'. El resultado fue el empate. Ninguno ganó la batalla y ambos se dejaron ganar. Bertín asumió el rol de guía complaciente, logrando arrancarle varias sonrisas al siempre frío Jose María Aznar; y el expresidente se despojó de sus ropas más serias y pudo mostrar una faceta nunca antes vista por los españoles: su lado más humano.

Ese Aznar desconocido que tuvo un pasado común al resto de los mortales: de niño quiso ser Alfredo Di Stéfano, fue un joven rebelde con pelo largo y es un abuelo al que le ganan sus nietos cuando se trata de luchar por el mando de la tele.

José María Aznar en el programa 'Mi casa es la tuya'
José María Aznar en el programa 'Mi casa es la tuya' Europa Press

Tan duramente criticado durante su mandato, a Aznar le hacía falta darse un baño de masas y 'dejarse querer'. Bertín se lo puso en bandeja. El ex presidente dejó claro que el 11-M fue el peor día de su vida y recordó el atentado terrorista que sufrió cuando aún era líder de la oposición. Salvó su vida gracias a un coche blindado que él se negaba a tener por su elevado coste pero que usaba por empeño del entonces secretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos. Además enumeró otros seis intentos de atentado contra él, tres de ellos con misiles contra su avión en Fuenterrabía, Vitoria y Bilbao.

El mensaje quedó claro: el terrorismo, con ETA a la cabeza, marcó su carrera política.

El mensaje quedó claro: el terrorismo, con ETA a la cabeza, marcó su carrera política. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco fue muy duro. Afirmó que sabía desde el primer momento que le iban a matar. Pero aseguró que este asesinato supuso el momento del cambio definitivo de la sociedad española ante ETA.

Dejando a un lado el pasado, Osborne también guió al exjefe del Gobierno al presente. Venezuela y las nuevas formaciones políticas fueron el objeto de la diana. De Podemos y Pablo Iglesias, Aznar opinó que si Iglesias tuviera responsabilidades de gobierno, personas como él o Bertín estarían en la misma situación que el opositor venezolano Leopoldo López: en prisión. "Intentar convertir a España en Venezuela me parece un disparate. Y voy a decir una cosa bien clara: Si este señor en algún momento tuviera esas responsabilidades de gobierno, tú y yo estaríamos como Leopoldo López está hoy donde está".

Y enganchando con Venezuela y su actual situación política, Aznar acusó al socialista José Luis Rodríguez Zapatero, de "mantener" el "régimen" de Nicolás Maduro en Venezuela con su labor de mediador en el país americano. "Con Maduro no hay arreglo, y el diálogo es todo una mentira, una farsa".

Respecto al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, Aznar se mostró más indulgente. Para él Rivera cuenta con grandes cualidades personales y su partido "tiene sus cosas, unas más interesantes y otras menos". 

"No voy a destruir aquello que ayudé a construir"

Hasta con temas peliagudos, como la tan criticada foto de las Azores o el abandono de la presidencia de honor del PP, Aznar salió airoso mostrando su lado más vanidoso

"Volvería a ir cien mil veces al encuentro con Bush y Blair en apoyo a la guerra de Irak. Fue mi mejor foto". Y no lo duda ni un ápice. Aznar sigue creyendo que fue la mejor 'hazaña' que cometió como jefe del Ejecutivo, eso sí, "por el bien del país y los españoles". En cuanto al abandono de la presidencia, resolvió el entresijo alegando que no quería ser un problema tras escuchar que había personas quejándose de "si hablaba o no hablaba". Y por si a alguien le quedaban dudas, Aznar aseguró que no iba a crear un nuevo partido, pese a que le pidan que vuelva todos los días. "No voy a destruir aquello que ayudé a construir. Lo que espero es que no lo destruya nadie", añadió. 

Quizá por tanta sinceridad, autocomplaciencia o autoalabanza, la audiencia que un principio se mostró interesada por la entrevista, comenzó a caer en picado, llevando a Bertín a su peor dato de la historia del programa. No llegó a los dos millones de espectadores. Hubo tiempo para cocinar, pero esta vez no se encendieron ni los fogones.   



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba