OPINIÓN

¿En qué acabará el pepinazo de Trump?

Trump ha sacado brillo a la estrella de gran sheriff planetario que todo presidente de los EE.UU. se encuentra en el cajón del despacho oval nada más aterrizar en la Casa Blanca.

¿En qué acabará el pepinazo de Trump?
¿En qué acabará el pepinazo de Trump? EFE

Trump es imprevisible. Por las dudas, lo acaba de demostrar. El gran pepinazo de diez toneladas de TNT con que acaba de obsequiarle al Isis en Afganistán, lo demuestra. Giro total en la política exterior de Washington. “Yo represento a los EE.UU y no al mundo”, era una de sus frases favoritas durante su atrabiliaria y espasmódica campaña electoral. “América, primero”, fue su gran eslogan, con el que pretendió borrar el “Yes, we can” de su predecesor.

Parece que no te toman en serio hasta que no bombardeas algo. Todos lo hicieron, Reagan, los Bush, Clinton o el pacifista Obama

En apenas una semana, Trump parece haber caído en la tentación de todos los inquilinos de la Casa Blanca. Parece que no te toman en serio hasta que no bombardeas algo. Todos lo hicieron, Reagan, los Bush, Clinton o el pacifista Obama, que castigó a Afganistán, Yemen, Irak, Pakistán…

Trump ha hecho más ruido. Su estilo es algo más estrepitoso y bravucón que el de sus predecesores. Además, ha obviado el detalle de consultar al Congreso y a sus aliados. Informa y basta. Debutó en Siria, con esos 59 misiles Tomahawk contra la base de Shayrat, en respuesta al criminal bombardeo químíco de Al Assad. Acto seguido, desempolvó su monstruosa bomba MAOB, la madre de todos los pepinos.

Jueces y congresistas

Pretendía Trump olvidarse del resto del mundo para centrarse en los asuntos internos. Las cosas en casa no le van bien. Se ha topado con la cruda realidad de la gestión. Demasiados remilgos entre los jueces y los congresistas que boicotean todas sus iniciativas. Gobernar no es fácil. Y lleva tiempo. En ocho años, Obama apenas logró sacar adelante un sucedáneo de ley de sanidad. Se volvió a su casa sin cerrar Guantánamo.

Andan ahora los analistas escudriñando los motivos de este súbito cambio en el guión

Trump ha sacado brillo a la estrella de gran sheriff planetario que todo presidente de los EE.UU. se encuentra en el cajón del despacho oval nada más aterrizar en la Casa Blanca. “El arma que es de la fiera, es también la del sabio: el ser temido”, aconsejaba Séneca. Andan ahora los analistas escudriñando los motivos de este súbito cambio en el guión basado en dos pilares: incremento histórico en el gasto militar y castigos ejemplares a sus enemigos para ‘imponer la paz desde nuestra fortaleza’.

Las conclusiones son obvias. Serio aviso a Putin en el trasero del despiadado sátrapa sirio. Directo a la mandíbula del terrorismo islámico en el corazón de su madriguera. Advertencia al sanguinario Kim Jong-un sobre lo que puede pasarle a Corea del Norte si prosigue en su papel de “Estado gamberro”.

Palabras al viento

La Otan estaba ‘obsoleta’, dijo Trump en su campaña. Acaba de desmentirse con un baño de afectuosos elogios a la Alianza Atlántica. China era un manipulador de divisas. Ahora Pekín es un excelente colaborador en el empeño de que el dólar no se fortalezca demasiado. “A menudo me he tenido que comer mis palabras. Es una dieta equilibrada”, decía Churchill. “¿Mis discursos?, puedes empapelar tu baño con ellos”, reconoció en su día un olvidado presidente norteamericano.

Quizás es lo que buscaba Trump, con sus proyectos domésticos atascados. Fanfarria bélica y estruendo de misiles a menos de cumplirse los cien días de su llegada a la presidencia

“Escalada en la tensión mundial”, se escucha estos días en los informativos. Moscú muestra que la tiene más gorda, la bomba, y exhibe fotografías de su AVBPM, “el padre de todas las bombas”, cuatro veces más potente que el artefacto de Trump. El gallito coreano habla de una “respuesta sin piedad” a cualquier amenaza norteamericana.

Quizás es lo que buscaba Trump, con sus proyectos domésticos atascados. Fanfarria bélica y estruendo de misiles a menos de cumplirse los cien días de su llegada a la presidencia. “Teniente, bombardee la línea de árboles cien metros más. Necesito aire para respirar”, ordenaba el coronel Bill Kilgore (Robert Duvall) en “Apocalipse Now”. Volvamos a Séneca: “Útil es la cólera porque aleja el menosprecio, porque espanta a los malos”. Veremos cómo acaba todo ésto.

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EL VARÓMETRO.- Estampidas con heridos en la Madrugá sevillana, la ciudad de Zoido. Mal queda el ministro del Interior. // Uno de cada cien mil españoles cree que “el corredor del Mediterráneo” es un mediofondista valenciano. // Ni un museo catalán entre los 70 más renombrados del mundo. El Reina Sofía, el décimo. // Tampoco a Cannes le gusta el cine español.


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