A contratiempo

Llach, Karmele, Aznar, Mas y todos los demás

Lluís Llach se sentó en primera fila, a la derecha de Mas. Anunciaban los del Juntos por el Sí su argumentario de campaña. "Estado propio", "clamor del pueblo", "etapa excepcional", "una cia con la historia" y demas fruslerías cuando el locutor/ponente subrayó la frase maldita, referida al president: "Su trayectoria y su reacción clara y sin paliativos frente a los casos de corrupción que se han producido son voluntad inequívoca de combatir la corrupción y regenerar la democracia".

Al tiempo que los del "Juntos por el Sí" describían a Mas como adalid anticorrupción, la guardia civil hacía su entrada en la sede de Convergencia

El veterano cantautor no amagó ni un mínimo escozor en la rabadilla de su ética, quizás abstraído en la contemplación del cabeza de lista de la candidatura, un RaülRomeva, madrileño con diéresis, de quien tiene dicho que "está como un tren". Y al tiempo que los del "Juntos por el Sí" describían a Mas como adalid anticorrupción, la guardia civil hacía su entrada en la sede de Convergencia tras la pista de la honorabilidad perdida del pujolismo y su fanfarria.

Una juez valiente

Mal día para dejar de fumar. Juntos por el Sí, de la manita, Llach, Romeva, Karmele, Artur Mas y un puñado de veraneantes en el oasis catalán, tenían cara de "Campanades a morts" más que de "L'estaca". La titular de un modesto juzgado de El Vendrell (Tarragona) había dado la orden de registro en la sede del partido que protagoniza la vida política catalana desde hace 35 años, así como el de varios ayuntamientos catalanes gobernados por alcaldes del mismo color. Con un par.

No era un rutilante magistrado de la Audiencia Nacional, un Ruz que no pestañeó al enviar a los inspectores a poner patas arriba los despachos de Génova. Ni de una oscura maniobra urdida desde las alcantarillas del Estado.Ni de juego sucio contra el 'prusés'. Es la humilde maquinaria de la Justicia, que, según La Vanguardia, ha crispado la campaña. La culpa es del juez, ya se sabe, no de los corruptos. Al cabo, "los catalanes ven a los castellanos como una especie de gente foránea, bastante fantástica y pintoresca", escribía Gaziel, autor de aquella casa.

Y ahí estaba Mas, protomártir de la causa, armado con su quijada sonriente, junto a Junqueras, que mastica la hora de la gran puñalada, manteniendo el tipo de cruzado contra la corrupción y de salvador de la patria mientras los hombres de verde hacía su función, escudriñando los ordenadores de Convergencia y rebuscando entre los cajones del partido que fundaran Sumarroca y Pujol.

Aznar, sí, para tapar el 3 por ciento, el Palau, el Hidroplant de doña Marta, las ITV, las cuentas en Andorra, las cuentas en Leichtenstein, los hoteles en México, el puerto del Rosario...

En una situación tan comprometida tan sólo queda un recurso: Aznar. Los oradores de "Juntos por el 3 por ciento" (genial hallazgo de Pablo Planas), no tenían mas que dos alternativas. Ocultarse en un taburete en el más oscuro rincón, como Peter Sellers en 'El guateque', o agitar el fantasma de Aznar, de quien la mayoría de los jóvenes catalanes, criados a golpe de esteladas y TV3, no sabrán decir si se trata de un locutor de la Cope o un delantero del Real Madrid. "Si gana el no, la España de Aznar se sentirá más fuerte que nunca". ¿Aznar? ¿Ha dicho Aznar?. ¿El que pactó con Pujol en el Majestic?. Aznar, sí, para tapar el 3 por ciento, el Palau, el Hidroplant de doña Marta, las ITV, las cuentas en Andorra, las cuentas en Leichtenstein, los hoteles en México, el puerto del Rosario, los veinte 'bugas' del primogénito...

El expresidente del Gobierno español, en su incnmensurable humildad, habrá esbozado taimadamente esa metálica sonrisa tan caracteristica. Al menos en Cataluña se acuerdan de mí. Como si fueraWifredo el Velloso, a Rafael de Casanova o don Agustín Montal.

La frase más certera de la sesión la pronunció, eso sí, el mentado Romeva, madrileño con diéresis, que se imagina president: "El 27 de septiembre empezamos un camino hacia un lugar al que no hemos ido nunca". ¿Tendrá barrotes?.

--------------------------

EL VARÓMETRO. Y, además, creo que Vargas Llosa hasta sabe bailar.// Con sus gafillas y chalequito se pretende Bertold Brecht pero más recuerda a Hilario Camacho.// Hay dos cosas infinitas, decía Einstein: el universo y la estupidez humana. Escuchando a Tardá, tendría más dudas sobre lo primero.// Quien no haya estado este verano en Cádiz que levante el dedo.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba