OPINIÓN

Más allá del 155: ¿hay que ilegalizar a Junts Pel Sí y la CUP?

¿Habría que prohibir, como ha sugerido este lunes Albiol, los programas electorales que proponen el separatismo o actividades ilegales?

Más allá del 155: ¿hay que ilegalizar a Junts Pel Sí y la CUP?
Más allá del 155: ¿hay que ilegalizar a Junts Pel Sí y la CUP? EFE
Llevamos ya algo más de cinco años hablando de esto. En varios momentos—éste el que más—se ha convertido en el monotema nacional. Los líderes separatistas, los miembros del Govern y las cúpulas de los partidos y las organizaciones separatistas, han sabido desde el principio—porque la Constitución lo dice pero también porque Rajoy se lo ha recordado de vez en cuando—que este Gobierno nunca iba a considerar la ruptura unilateral o forzada de Cataluña lícita, legítima o constitucional y, meteduras de pata aparte, Rajoy sigue teniendo todas las de ganar. Casi todas las formas reales del poder son suyas. A los separatistas sólo les queda más victimismo ante los medios internacionales…y la calle.

Este lunes, el Presidente y el President se han carteado un poco más, cada uno intentando ganar tiempo para no llegar a la última línea roja, la de la verdad verdadera

Este lunes, el Presidente y el President se han carteado un poco más, cada uno intentando ganar tiempo para no llegar a la última línea roja, la de la verdad verdadera. Más Jane Austen que Tom Clancy, pero poco a poco, entre la reticencia de Rajoy y la propaganda de Puigdemont—y a la espera el lunes de lo que decida la juez sobre la libertad de Trapero, Cuixart y Sánchez—el país avanza hacia el Artículo 155, que en otras naciones democráticas se habría aplicado tajantemente hace ya tiempo. Pero el Artículo 155 no es el problema real aquí, el de fondo.
Ese artículo—plenamente constitucional, legítimo y legal—permite al Gobierno, una vez aprobado el proceso en el Senado, "dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas". Según hasta qué punto quieran intervenir todo—que con Rajoy habrá que verlo—eso indica que no habría impedimento jurídico, entiendo, en cerrar la Generalitat, por ejemplo, o tomar el mando de los Mossos, cambiar el currículo en los colegios catalanes o incluso echar el cierre en TV3. Y Montoro ya tiene las cuentas intervenidas. Más dudas tengo sobre si podrán tocar a Forcadell en el Parlament. Yo diría que es "una autoridad" autonómica pero luego el Estatuto dice que el Parlament es inviolable.

¿Qué debería hacer Rajoy con la ANC, Omnium, la CUP, ERC y PdeCat?

Pero todo eso, un poco más o un poco menos, queda bajo "las autoridades" y amparado por el Artículo 155. Luego viene el tema de las siguientes elecciones. ¿Qué debería hacer Rajoy con la ANC, Omnium, la CUP, ERC y PdeCat (estos últimos Junts Pel Sí)? Ahi está el marrón verdadero. Suman 72 escaños en el Parlament, 1,97 millones de votos frente a los 1,98 millones de los otros partidos, que sin embargo sólo tienen 63 escaños. ¿Cuál es el punto adecuado entre la irresponsabilidad institucional—que nos ha llevado hasta aquí desde el 2012—y las legítimas y libres creencias políticas y filosóficas que ostentan los ciudadanos a titulo personal sobre la cuestión de la independencia?
Nunca, espero, intentarían prohibir que un ciudadano tenga el pensamiento de "la independencia de Cataluña" o que sienta afinidad a título personal hacia dicho fin. Sería absurdo; no me va a decir nadie lo que pueda pensar en mi casa, o lo que me gusta o no. Entonces pasamos a las acciones, las expresiones externas y públicas de dichos pensamientos y sentimientos. Tampoco sería sensato, en ningún momento, intentar criminalizar o castigar el voto a un partido separatista, y además el voto es libre y secreto, una vez convocadas las elecciones. No sería cuestión, pues, de impedir al ciudadano pensar nada o restringir la acción de votar.

¿Sería inteligente ilegalizar ERC, PDeCat y la CUP después de esto, cual Batasuna?

El problema son los partidos políticos y las dos organizaciones. ¿Sería inteligente ilegalizar ERC, PDeCat y la CUP después de esto, cual Batasuna? Opino que no, o no del todo. Lo que habría que hacer es dejar más claro que un partido político no puede proponer actividades o medios ilegales o anticonstitucionales a los votantes para conseguir fines que a título individual o teórico pueden ser lícitos, que es lo que ha pasado a nivel sistémico con Cataluña desde el 2012: han dado legitimidad institucional a la pretensión separatista de declarar la república saltándose la Constitución y las leyes.
Parece que la actual Ley de Partidos y el código penal no han sido suficientes (¿o no han intentado aplicarlos bien?). ¿Habría que prohibir, como veo que ha sugerido este lunes Albiol, los programas electorales que proponen ese tipo de medios o actividades ilegales? ¿Pero con qué castigo? Como hemos visto en las últimas semanas, hay políticos capaces de creerse muy astutos cuando se trata de burlar la ley.
Si una Junta Electoral decidiera que el programa de ERC—por poner un ejemplo—no fuera legal para los siguientes comicios autonómicos, ¿se le da la oportunidad de rectificar antes de la campaña? ¿Y si rectifica con el documento a satisfacción de la Junta Electoral pero luego vende la opción ilegal durante la campaña de todos modos? ¿Y si presenta un documento limpio y no menciona nada durante la campaña, pero ha pasado un WhatsApp a todos sus seguidores en plan "ya sabéis lo que haremos después"?

La política va de poder, y es el abuso de ese poder legítimo lo que hay que acotar

Una opción sería algún castigo penal para los líderes o administradores de los partidos en cuestión. ¿Pero no debería haber algo para el partido también? Es un proyecto colectivo. Algo colectivo que no implica intentar mandar a la cárcel a miles de personas por apoyar a un partido político, ni privar a nadie de sus pensamientos políticos, ni significa la desaparición de partidos que cuentan por otro lado con un fuerte arraigo social.
La política va de poder, y es el abuso de ese poder legítimo lo que hay que acotar. ¿Y si hubiera una especie de tiempo muerto? Si presentan un programa electoral que propone algo inconstitucional, o la Junta Electoral decide durante la campaña que se han pasado, se pierden esa campaña y ese ciclo electoral; pierden esa oportunidad para representar legítimamente a sus votantes, al nivel que sea: local, autonómico o nacional.
Eso dejaría también la opción—ya legítima—de proponer un fin que de momento no es legal o constitucional pero cambiarlo de manera constitucional, dentro del marco vigente para el cambio de todas las leyes y de la propia Constitución (Elija Ud. el tema potente que más le interesa: aborto, toros, marihuana, secesión, etc.). ¿La CUP quiere proponer la independencia mediante el cambio previo de la Constitución tras conseguir el apoyo político en toda España para reformar esa parte de la Ley Fundamental? No hay problema. ¿PDeCat quiere volver a engañar a millones de votantes con promesas falsas de una república catalana independiente en el País de las Maravillas? Siéntanse allí a esperar unos años a las siguientes elecciones. No engañen a los votantes.

Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba