Reflexiones de una asesora independiente

Seguridad: estado necesario en nuestras vidas y activo indispensable en nuestras carteras

La seguridad es una necesidad que el ser humano ha buscado de una forma u otra a lo largo de su historia. Maslow en su más que conocida Pirámide de Jerarquía de Necesidades la identificaba como una de las principales necesidades inherentes a la supervivencia y, en última instancia, a la autorrealización propia de cada uno. En el lado opuesto se encontraría el miedo, una emoción que debemos saber identificar, tratar y en la medida de lo posible evitar en lo que podamos, ya que puede llegar a bloquearnos y llevarnos al pánico, siendo uno de los peores compañeros de viaje, por poner un ejemplo, del mercado y de nuestras inversiones. Racionalidad y miedo no suelen ir de la mano.

¿Qué productos o servicios satisfacen la necesidad de sentirnos protegidos? Ya hablamos semanas atrás de la seguridad informática, intangible fundamental en toda empresa dada la coyuntura en la que nos encontramos. Fuera del entorno laboral compramos una casa en función de la seguridad y confortabilidad de la zona entre otras cosas, firmamos un seguro de hogar, vehículo y/o vida ante posibles imprevisto. Incluso contratamos planes de pensiones para poder afrontar con mayor tranquilidad nuestro futuro. No somos conscientes de que constantemente estamos rodeados de mecanismos de seguridad. ¿Quién nos proporciona tales servicios?

En muchas ocasiones son los cuerpos de seguridad del Estado. Pero cada vez más la seguridad privada va tomando protagonismo. Un ejemplo de ello es la nueva Ley de protección Privada aprobada este año en España en la que la mayoría de supuestos el poder de actuación de la seguridad privada se multiplica, favoreciendo e incentivando este tipo de empresas. Como sector ya sabemos que tiene un potencial excepcional. Pero hemos observado que las pequeñas empresas tienen dificultades para mantenerse, principalmente por no producir economías de escala, por lo que la solución pasa por crecer, retirarse o buscar alianzas con las grandes multinacionales que son las que tienen ventajas competitivas. Hablamos de la seguridad en sentido amplio. Empresas como Tyco International (especializadas eningeniería médica, protección contra incendios, sistemas de seguridad y sistemas de control de desbordamiento de agua), Ecolab (entre otras cosas, cuidado y control de alimentos), Secom (empresa pública Japonesa dedicada a la seguridad en su conjunto, alarmas, controles de seguridad, seguridad privada) o las suecas Assa Abloy (materiales de seguridad) y Autoliv (seguridad para automóviles) pueden ser opciones a tener en cuenta para invertir en un sector que consideramos que debería de estar en cualquier cartera diversificada. A nivel nacional destaca Prosegur. Bill Gates adquirió cerca del 3% de las acciones de esta empresa en febrero apostando por el potencial del sector.

Por todo ello desde AFS Finance Advisors EAFI recomendamos invertir en empresas dedicadas a la seguridad cuyo último fin sea proteger a personas, empresas y gobiernos. 


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