Psiconomía

La alternancia política perjudica la salud… del déficit

Los profesores de contabilidad describen su ciencia como una ciencia exacta: "dice exactamente lo que se quiere que diga". Las cifras del déficit autonómico presentadas por Hacienda hacen sospechar de que eso está ocurriendo a nivel autonómico. Los gobiernos que se han mantenido en el poder aseguran que su déficit se mantiene o incluso mengua, mientras que sólo donde ha habido alternancia, el déficit se dispara.

Los únicos gobiernos que admiten que ha aumentado el déficit en sus regiones son aquellos en los que ha habido alternancia política.

Extremadura y Castilla-La Mancha son los casos más claros. En ambos el PSOE ha dejado paso a mayorías absolutas del PP. El resultado es que la contabilidad del déficit se ha disparado un 2,1% en Extremadura (hasta el 4,59%) y un 1,23% en Castilla-La Mancha (hasta el 7,3%, el récord de España).

En Cantabria, la caída de Revilla y el PRC y la llegada del PP se ha saldado con otro afloramiento del 1,03% de déficit, lo que hace que la autonomía pase de ocupar el número 14 entre las autonomías con mayor agujero en 2010 a situarse en el número 4 en 2011.

En Asturias, el PSOE deja paso al FAC de Álvarez Cascos. La contabilidad del déficit ha registrado un 0,91% más lo que deja el agujero asturiano en el 3,64%.

La única excepción a esa norma la representa Aragón, donde los criterios contables parecen haberse mantenido pese al cambio de gobierno y déficit incluso se reduce 6 centésimas.

¿Quiénes son pues los campeones de la austeridad y el control del déficit público? Según los datos del ministerio de Hacienda quienes han conservado el poder. De hecho, sólo donde losgobiernos se mantienen la contabilidad del déficit se recorta o se estabiliza.

En Navarra, donde UPN se ha dado el relevo a sí misma (Pedro Sanz ha dejado el gobierno a Yolanda Barcina) el recorte ha sido el más destacado de España, del 1,22%

La Rioja, Galicia y Canarias han conservado el color políticos de sus respectivos gobiernos. Quizá por ello son la segunda, tercera y cuarta autonomías que registran un mayor recorte del déficit.

La Comunidad Valenciana ha vivido el relevo entre dos familias del PP (Alberto Fabra sustituye a Francisco Camps y remodela el gobierno pero mantiene al conseller de Hacienda) la cifra se mantiene casi inalterada (del 3,6% al 3,68%) pese a que la Comunitat tuvo que ser rescatada por un aval del Tesoro para evitar que Deutsche Bank la declarara en quiebra, tal como adelantó Vozpópuli.

El análisis de esta coincidencia político-contable sólo admite dos explicaciones: o quienes llegan usan criterios contables que les favorecen (como denuncian quienes son desalojados del poder) o quienes se marchan ocultan un déficit que sólo es desenmascarado por los nuevos gestores (como reclaman quienes acceden al gobierno). Los gobiernos han dado las dos: quienes han dejado el poder denuncian que los nuevos retrasan la contabilidad de los ingresos e inflan el déficit, tal como sospecha Bruselas. Quienes llegan, aseguran que afloran gastos no reconocidos ocultados por sus antecesores. Sea como fuere, la contabilidad del Estado queda en cuestión porque refleja una arbitrariedad en un lado o en el otro.

P.S. La excepción: Madrid. A quienes quieran detectar en este análisis sesgos políticos, sirva como epílogo que una autonomía del PP es la única que parece estar libre de sospechas: Madrid. El PP ha mantenido su mayoría absoluta allí, resulta ser la única autonomía de España que cumple con los requisitos de déficit, su consejero de Economía se ha convertido en Secretario de Estado de Hacienda y –sin embargo—reconoce que su déficit ha crecido el pasado año en un 0,4%. Madrid es la única autonomía donde el gobierno se mantiene y el agujero crece, es decir, la excepción que confirma una regla: la alternancia política perjudica seriamente la salud…contable.


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