Política

El PSOE cierra filas con el Gobierno en la respuesta a Puigdemont y espera su decisión

Ferraz carga contra el president y rechaza su oferta de diálogo, porque sigue instalado en la ilegalidad. No habla de posibles respuestas jurídicas porque espera a que el Gobierno tome decisiones.

El secretario general del PSOE Pedro Sánchez, durante su intervención en el acto organizado este lunes por el PSC.
El secretario general del PSOE Pedro Sánchez, durante su intervención en el acto organizado este lunes por el PSC. EFE

El PSOE denuncia el nuevo engaño de los independentistas y cierra filas con el Gobierno después de la sesión del Parlament en la que el president Carles Puigdemont llamó a declarar la independencia pero, al mismo tiempo, a suspenderla y acabó firmando por ella en un manifiesto. La dirección de Pedro Sánchez no quiere hablar de respuestas jurídicas porque no sabe "a qué atenerse" y espera que sea el Gobierno el que ofrezca la "interpretación" de lo que ha ocurrido, porque es quien tiene las "herramientas jurídicas para hacerlo" y también "la capacidad para dirigirse y requerir al Gobierno de la Generalitat".

"Son ellos los que tienen esa competencia y esa posibilidad y en función de eso, de la reunión que tenga el Consejo de Ministros de mañana, tomaremos también la decisión dentro de eso marco de respeto a la legalidad y el Estado de Derecho, y de interlocución con el Gobierno".

Son palabras pronunciadas por el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, en Ferraz, mientras el líder del partido seguía reunido en Moncloa con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un encuentro del que no ha querido dar más detalles.

Sin embargo, de la declaración de Ábalos, que no ha admitido preguntas, se destila su apoyo al Ejecutivo, aunque por el momento no haya ninguna medida puesta encima de la mesa de manera explícita.

Eso sí, la apelación a la capacidad del Gobierno para "requerir" a Puigdemont puede llevar a pensar al primer paso de una posible aplicación del artículo 155 de la Constitución. Para activarlo, el Consejo de Ministros de este miércoles debería hacer primero un requerimiento al president para que cumpla la ley y, si no lo hace en un plazo de tiempo determinado, otra reunión del Consejo de Ministros podría decidir ya el recurso a esa norma. 

Ábalos no ha hablado de respuestas concretas y ha insistido en que la jornada ha sido tan confusa, y con un "debate absurdo" en torno a "realidades artificiales", que el PSOE quiere esperar a las interpretaciones jurídicas convenientes.

Sí ha dejado claro que la oferta de diálogo de Puigdemont es tramposa y ha insistido en que para negociar, hay que respetar las normas. "No hay diálogo si no hay vuelta a la legalidad; la invitación no nos parece franca, ni sincera, porque no lleva implícita la vuelta a la legalidad", ha afirmado. 

"Abusa de la buena fe" de quienes quieren dialogar

Y ha avisado a Puigdemont de que "está abusando de la buena fe" de quienes, como los socialistas, defienden el diálogo como vía para solucionar el conflicto territorial en Cataluña que se ha transformado ya en un problema nacional.

De esta manera, ha parecido excusar las primeras reacciones de algunos miembros del PSC, que después de la intervención de Puigdemont han elogiado su invitación al diálogo. Entre ellas ha estado la número dos del partido y alcaldesa de L'Hospitalet, Núria Marin, quien incluso ha elogiado la "responsabilidad" del president.

Más duro había sido antes el primer secretario, Miquel Iceta, en el Parlament. El líder del partido ha recalcado que la declaración de Puigdemont sólo aumenta la incertidumbre en Cataluña. No se ha declarado ninguna independencia, ha dicho, y, por tanto, tampoco se pueden suspender sus efectos. 

En esta coyuntura, para el líder de los socialistas catalanes la única salida es convocar elecciones autonómicas y que todos los catalanes voten "con igualdad y con garantías". Ábalos ha concedido después que lo único cierto ahora mismo es que la situación en Cataluña es de "absoluta gobernabilidad".

Después de la sesión parlamentaria, y del tuit de Marin, la confusión ha continuado con la firma del manifiesto en el que se reconocía la independencia de Cataluña. La alcaldesa no ha añadido nada en las redes sociales, pero sí ha habido mensaje de incredulidad de la portavoz del PSC en el Parlament, Eva Granados.

Y aunque Ábalos ha reconocido que los socialistas han sido "portadores de la buena fe", también ha dejado claro cuál cree que es el objetivo de la ceremonia de la confusión que se ha vivido este martes, con una independencia no sometida al Parlament pero después reconocida en "una mera declaración" con "carácter político". De esta manera, ha apuntado, Puigdemont está "tratando de eludir las responsabilidades jurídicas". Ahora esperan que el Gobierne interprete si las hay.


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