Paridad en Acción

Cuotas: ¿manipulación o ignorancia?

El nombramiento de la señora Ana Patricia Botín como presidenta del Grupo Santander tras el inesperado del fallecimiento de su padre, el señor Emilio Botín, ha abierto una gran cantidad de artículos, comentarios y todo tipo de insinuaciones relativas al papel de las mujeres en los puestos de mayor categoría empresarial a nivel nacional e internacional. Entre ellos, he prestado especial atención al artículo publicado en el periódico El Mundo, dónde se producían las declaraciones de conocidas y destacadas personalidades femeninas del cuadro nacional empresarial.

Desde hace ya mucho tiempo escucho varios comentarios y argumentos de distintos individuos (hombres y mujeres de distinta índole mediática) que se muestran en contra y a favor de las cuotas.

1. Partidarias de una cuota

En relación al artículo del citado periódico, quiero destacar las declaraciones de la señora Esther Alcocer Koplowitz, con quien me siento en absoluta consonancia y coherencia profesional y personal en dicha materia: Está demostrado que el que haya mujeres al frente de las empresas repercute positivamente en su cuenta de resultados”, “Lamentablemente, la realidad todavía nos depara situaciones en las que la estrechez de miras y el machismo más sutil prevalecen sobre el justo reconocimiento a la capacidad y el talento” y “Personalmente, aplaudo la directiva europea”.

Para mí personalmente, lo más interesante y a la vez un tanto decepcionante, ha sido, aquellas mujeres que en petit comité son partidarias de dicho instrumento legal y, en público no defienden su opinión. No tengo intención de acusar a nadie.

2. Cuotas en otros estados miembros

En estas discusiones tan emocionales merece la pena ver como solucionan los demás estados miembros el tema de la cuota –y lo que ha sentenciado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea a lo largo de estos años-. Empezamos con mi país nativo, donde la ciudad nórdica de Bremen tenía una ley que estableció: “Al efectuar la selección, incluso para proveer un puesto de funcionario o de juez, que no tenga fines de formación, se concederá preferencia a las mujeres, frente a los candidatos masculinos con la misma capacitación en aquellos sectores en los que estén infrarrepresentadas.”

3. Kalanke

¿Qué contestaron el abogado general y los jueves europeos? En primer lugar, el 17 de octubre de 1995 el Tribunal de Justicia de la UE confirmó en el caso Kalanke, (C-450/93) lo que había recomendado el Consejo: “Las normas jurídicas existentes sobre igualdad de trato, que tienen por objeto conceder derechos a los individuos, son insuficientes para eliminar toda forma de desigualdad de hecho si, paralelamente, no se emprenden acciones, por parte de los Gobiernos y de los interlocutores sociales y otros organismos competentes, tendentes a compensar los efectos perjudiciales que resultan, para las mujeres en activo, de actitudes, de comportamientos y de estructuras de la sociedad.”

Aquí cabe destacar que la población española lleva solo 40 años de igualdad de género y no es tiempo suficiente para que haya llegado la diversidad - como se dice hoy – a los corazones y la mente de los ciudadanos, hombres y mujeres, y para que se produzca un cambio social en dicha materia. Quiero darles otro ejemplo para que vean cuanto tiempo necesita un país para cambiar la mentalidad. Se trata de la Alemania unificada: todavía existe el muro en la mentalidad del pueblo alemán, y eso después de 30 años de la reunificación.

Volviendo al caso Kalanke. Teniendo en mente lo anterior, el Tribunal sentenció que “una normativa nacional que garantiza la preferencia absoluta e incondicional de las mujeres en un nombramiento o promoción va más allá de una medida de fomento de la igualdad de trato y sobrepasa los límites de la excepción establecida en (…) la Directiva.”

4. Marschall

Como consecuencia, Bremen tuvo que cambiar su cuota. No obstante, dos años más tarde, el 11 de noviembre de 1997, el abogado general y los jueces europeos, aprobaron la cuota en Renania del Norte-Westfalia (C-409/95, Marschall). Se trataba de la siguiente redacción:

“Cuando, en el sector del organismo competente en el que deba producirse la promoción, haya menos mujeres que hombres en el nivel del correspondiente puesto de la carrera, se concederá preferencia en la promoción a las mujeres, a igualdad de aptitud, competencia y prestaciones profesionales, salvo que concurran en la persona de un candidato motivos que inclinen la balanza a su favor; (….)”.

El Tribunal afirmó otra vez, que “existe la tendencia a promover preferiblemente a los candidatos masculinos, en perjuicio de las candidatas femeninas, debido particularmente a determinados prejuicios, ideas y estereotipos sobre el papel y las capacidades de la mujer en la vida activa, y al temor, por ejemplo, a que las mujeres interrumpan más frecuentemente su carrera, debido a las tareas del hogar y familiares, y que organicen su jornada laboral de forma menos flexible o a que se ausenten más a menudo debido a embarazos, partos y períodos de lactancia.”

Pero en este asunto Marschall exponía a continuación que “a diferencia de lo que ocurría con la normativa del caso Kalanke, una normativa nacional que (…) contiene una cláusula de apertura no sobrepasa esos límites si, en cada caso particular, garantiza a los candidatos masculinos con igual capacitación que las candidatas femeninas que las candidaturas serán objeto de una apreciación objetiva que tenga en cuenta todos los criterios relativos a la persona de los candidatos de ambos sexos e ignore la preferencia concedida a las candidatas femeninas cuando uno o varios de esos criterios hagan que la balanza se incline a favor del candidato de sexo masculino. No obstante, debe recordarse, a este respecto, que tales criterios no podrán ser discriminatorios en perjuicio de las candidatas femeninas.”

5. Abrahamsson

Si bien todavía existen temores  de mucha gente de que una cuota exclusivamente favorece a cualquier mujer y adicionalmente sin importar su cualificación, siento decepcionarles. Porque al abogado general y a los jueces europeos les importa exclusivamente la cualificación de los candidatos elegidos y así lo defienden en la sentencia Abrahamsson (C-407/98), del 6. Julio de 2000. En el caso de Suecia, la cuota otorgaba preferencia exclusivamente a las candidatas.

En el caso Abrahamsson, el Tribunal destacó: “Procede observar de entrada que, a diferencia de las normativas nacionales en materia de discriminación positiva examinadas por el Tribunal de Justicia en las sentencias Kalanke, Marschall (…) la normativa nacional controvertida en el litigio principal permite dar preferencia a un candidato del sexo infrarrepresentado que, aun cuando posea la capacitación suficiente, no tenga una capacitación igual a la de los candidatos del sexo opuesto. “, lo cual significaba que la candidata no precisaba tener una cualificación superior al candidato.

Los jueces europeos continúan: “Es legítimo tener en cuenta determinados criterios positivos y negativos que, aunque estén formulados en términos neutros en cuanto al sexo, y que por lo tanto, pueden beneficiar también a los hombres, favorecen en general a las mujeres. De este modo, puede decidirse que la antigüedad, la edad y la fecha del último ascenso sólo podrán tomarse en consideración si son relevantes para la aptitud, las cualificaciones y la capacitación profesional de los candidatos y las candidatas. Puede también decidirse que no se tendrán en cuenta ni la situación familiar ni los ingresos del cónyuge, y que el trabajo a tiempo parcial, los permisos o el aplazamiento de la terminación de los estudios motivado por el cuidado de hijos o de familiares necesitados de cuidados no tendrán ningún efecto negativo.

A este respecto, es importante destacar que el alcance de este requisito no se determina de forma precisa, de modo que la selección de un candidato, entre aquellos que tengan las capacitaciones suficientes, se basa, en definitiva, en el mero hecho de que pertenezca al sexo infrarrepresentado, incluso cuando los méritos del candidato así seleccionado sean inferiores a los de un candidato del sexo opuesto. Por añadidura, no se realiza un examen objetivo de las candidaturas que tenga en cuenta las situaciones particulares de orden personal de todos los candidatos. De ello se deduce que dicho método de selección no puede estar legitimado por el artículo 2, apartado 4, de la Directiva.” Resumiendo, que en este caso Suecia había sobrepasado los límites de la discriminación positiva, generando un desequilibrio a favor de las candidatas.

Asimismo y en este contexto, quiero mencionar a Thomas Sattelberger, ex director de recursos humanos de Deutsche Telekom, que en enero de 2013 expresó ante el Parlamento Alemán que la gente que está en contra de las cuotas se hace eco de la leyenda política de que siempre se nombra al mejor, cuando bien es cierto que por el contrario estamos ante evidentes casos de nepotismo.

6. Resumen

Es preciso que la información se transmita a la población de forma veraz y contrastada, dónde periodistas, empresarios, políticos y figuras públicas tengan a buen entender y conocer cuántos procedimientos abiertos se han desarrollado en los últimos 20 años en relación al tema de la diversidad e igualdad con profundo sentido crítico de la realidad social. Es muy importante no confundir a la población y mucho menos manipularla con absurdas y poco afortunadas declaraciones.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba