Análisis

Rajoy frente a Aguirre, al final de las guerras Púnicas

   

La caída de Francisco Granados, uno de los exdirigentes del PP madrileño que más información de alcantarilla acumula, brinda a  Mariano Rajoy una ocasión de oro para limpiar, de una vez por todas, esta organización por dentro. Roma venció a Cartago en las guerras Púnicas tras décadas de sangriento enfrentamiento y no sería de extrañar que ahora Rajoy intentara reducir a Esperanza Aguirre, atornillada a la presidencia del PP regional, antes de que cocine las listas de las elecciones de mayo. Una conquista tan ardua como fue la del Mediterráneo, que impediría a la expresidenta tomar el Palacio de Correos de la Villa y Corte.

Granados no era un cartaginense desconocido en el PP. Casi todos sabían de sus manejos con el sector de la construcción, desde antes, incluso, de que la propia Aguirre le separara de la consejería de Transportes, época de soterramiento de la M-30, y encomendara su saneamiento a María Dolores de Cospedal. El fin de su carrera política le llegó hace tres años cuando, después de haber sido responsable de Interior en la comunidad madrileña, empleó a algunos subordinados para espiar a sus competidores internos y, en palabras de un buen conocedor del personaje, “tenerles bien agarrados por los huevos”.

Liberada de Alberto Ruiz-Gallardón, compañero de ascensor en los meses previos a la conspiración contra Rajoy de 2008, Aguirre ha salido a la palestra para pedir públicamente perdón por la confianza que en su día depositó en Granados, a quien también se recuerda como jefe de la comisión que investigó el tamayazo. Su comparecencia de ayer revela que la expresidenta no piensa en tirar la toalla, aunque pueda estar temiendo los movimientos que se abrirán en adelante para desplazarla como lideresa del PP regional. En la organización hay quien concluye que como estas artimañas no sean inteligentes y se conduzcan mediante explosión controlada, se acabará dinamitando no solo uno de los principales graneros electorales del partido, sino también las posibilidades de Rajoy de repetir en La Moncloa. Mientras tanto, Podemos nada a favor de corriente, con pretensiones de ganar la guerra.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba